Categoría: Energía

  • ¿Para qué rifar lo que funciona bien?

    ¿Para qué rifar lo que funciona bien?

    Esta semana, el gobierno de Javier Milei avanzó con un decreto para la privatización parcial de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NA-SA), la empresa estatal que opera las tres centrales nucleares activas del país: Atucha I, Atucha II y Embalse. La medida propone la venta del 44% de las acciones mediante licitación pública -nacional e internacional- mientras que el Estado conservará el 51% del capital accionario y el control de la firma. El 5% restante se otorgará a los trabajadores mediante una Propiedad Participada, con el que se los incluirá en el esquema accionario.

    La iniciativa marca un giro histórico: por primera vez, capitales privados -posiblemente extranjeros- podrán involucrarse directamente en el negocio de la energía nuclear argentina. Desde la Ley de Bases aprobada en 2024, NA-SA ya había sido incluida en la lista de empresas estatales “privatizables”, y voceros oficiales sostienen que la inversión privada “permitirá asegurar los fondos necesarios para proyectos estratégicos”, como la extensión de vida útil de Atucha I, el almacenamiento en seco de combustibles nucleares gastados, la construcción del primer reactor modular argentino (CAREM) y el impulso a la minería de uranio.

    “Todas las empresas públicas están sometidas a un proceso de irremediable privatización”, reafirmó Manuel Adorni. El mensaje es claro: la lógica de “todo debe venderse” se impone por sobre la agenda energética, incluso en un área tan sensible como el sector nuclear.

    Una empresa estratégica y con superávit

    La realidad es que los argumentos oficiales contrastan con la situación financiera de NA-SA. Según informes de gestión, durante el primer semestre de 2025 la empresa registró un resultado operativo positivo equivalente a unos 70 millones de dólares, lo que la ubica como una de las pocas empresas estatales con superávit. La firma está controlada actualmente por el Ministerio de Economía (79%), la Comisión Nacional de Energía Atómica (20%) y Energía Argentina (ENARSA) (1%).

    Con las centrales Atucha I, Atucha II y Embalse, NA-SA cuenta con una potencia total instalada de 1.763 MW, que representa el 7,4% de la electricidad del país. Pero lo que la vuelve verdaderamente estratégica es que Argentina es uno de los pocos países del mundo que domina integralmente el ciclo nuclear: desde la minería de uranio hasta el diseño y operación de reactores.

    Tal como alertan especialistas y trabajadores del sector, la privatización puede comprometer capacidades técnicas y de soberanía energética construidas durante décadas. El ingreso de accionistas privados podría subordinar proyectos de interés nacional a criterios de rentabilidad de corto plazo.

    La Central Nuclear Atucha I cumplió 51 años desde que su reactor comenzó a funcionar. Inaugurada en 1974, no solo fue la primera central nuclear del país, sino también de toda América Latina.

    Riesgos de la privatización: entre residuos y capitales especulativos

    La gestión de la energía nuclear no es reducible a la lógica del mercado, ya que implica el manejo de riesgos altamente peligrosos, como la seguridad en la operación de centrales, la disposición final de residuos y la planificación de proyectos a escala de décadas.

    El antecedente cercano es YPF: el Estado conserva la mayoría y el control de la empresa, pero la presión de los accionistas privados condiciona las decisiones de inversión y el rumbo estratégico. El esquema planteado para NA-SA es similar: una empresa mixta, con control estatal pero participación significativa de capital privado. En el caso nuclear, el riesgo es mayor: si los capitales que ingresan son especulativos, la prioridad pasará a ser la distribución de dividendos y no la inversión en ciencia, tecnología y formación de recursos humanos.

    En paralelo, la situación plantea un dilema ambiental y de transición energética. La energía nuclear es considerada una fuente de bajas emisiones de carbono, clave para un esquema de matriz energética más limpia. Pero la experiencia internacional muestra que cuando la gestión queda en manos de privados, el incentivo para invertir en almacenamiento seguro de residuos o en nuevas tecnologías de seguridad suele ser mínimo.

    Desde una vista aérea, el reactor nuclear de Atucha I se asemeja al sol de mayo o a nuestra monera de $1.

    Cooperación nuclear: un ejemplo sudamericano frente a la amenaza global

    Desde hace más de tres décadas, Argentina y Brasil sostienen un esquema de cooperación y control mutuo en materia nuclear que es considerado un modelo único en el mundo. Ambos países, potencias regionales con capacidad tecnológica propia, establecieron mecanismos de transparencia y verificación recíproca que les permitieron consolidar confianza mutua y estabilidad en un terreno históricamente conflictivo.

    Este sistema se formalizó en 1991 con la Agencia Brasileño-Argentina de Contabilidad y Control de Materiales Nucleares (ABACC), creada por el Acuerdo Bilateral de Uso Exclusivamente Pacífico de la Energía Nuclear firmado entre ambos países, y complementado en el plano internacional con el Acuerdo Cuatripartito de Salvaguardias (Argentina-Brasil-ABACC-OIEA). En términos jurídicos, es un entramado que no tiene paralelo en el mundo: dos países con desarrollo nuclear autónomo se sometieron voluntariamente a inspecciones recíprocas y a la fiscalización de un organismo internacional, asegurando la transparencia y el uso pacífico de la energía nuclear.

    Octubre 2023. La Ministra de Ciencia y Tecnología de Brasil, Luciana Santos, fue recibida hoy por su par de Ciencia argentino, Daniel Filmus, en la CNEA. A la izquierda, Adriana Serquis, ex presidenta del organismo.

    La importancia de este acuerdo trasciende a la región. Mientras en otros puntos del planeta la tecnología nuclear está atravesada por disputas militares, como la guerra entre Irán e Israel en Medio Oriente, la rivalidad entre India y Pakistán en Asia del Sur, o el recrudecimiento de la confrontación nuclear entre Rusia y la OTAN en Europa, la alianza Argentina-Brasil ha logrado convertir un potencial factor de desconfianza en una política de cooperación pacífica y desarrollo conjunto.

    Este esquema sudamericano constituye una alternativa superadora frente a la lógica de la “mutua aniquilación asegurada” que domina en los conflictos bélicos nucleares actuales. En lugar de escalar tensiones, Argentina y Brasil apostaron a la institucionalización de la confianza y al uso pacífico de la energía nuclear. La privatización de NA-SA abre, en este marco, una incógnita mayor: ¿cómo garantizar que accionistas privados extranjeros -cuyo interés primario será la rentabilidad- respeten los compromisos diplomáticos y de seguridad nuclear que la Argentina asumió como Estado soberano? Si se desplaza el eje del interés nacional hacia el de corporaciones transnacionales, puede debilitarse la capacidad de sostener esta política histórica de cooperación, erosionando uno de los pocos ejemplos de gobernanza nuclear pacífica y democrática a nivel global.

    Todo un ecosistema científico tecnológico en jaque

    El proceso privatizador se da además en un contexto de debilitamiento de todo el sector científico-tecnológico nacional. Organismos como la CNEA, INVAP, CONAE y empresas asociadas al ciclo nuclear (Dioxitek, Combustibles Nucleares Argentinos) enfrentan recortes presupuestarios, atraso en salarios y becas, y un preocupante éxodo de profesionales calificados.

    “El gobierno de la Libertad Avanza y todos sus aliados políticos trabajan en conjunto en una política de destrucción de todo el sector público. Desde que empezó la gestión nos están masacrando en términos presupuestarios, las becas no se dan, los presupuestos no se actualizan: presupuestos para el funcionamiento base de los organismos”, había denunciado Emiliano Baum, delegado de ATE CONAE, el año pasado en conversación con Desde la Raíz. 

    Proyectos estratégicos, como el CAREM o la construcción de Atucha III con financiamiento chino, han quedado paralizados o en incertidumbre. Además, la situación financiera de la empresa también viene siendo golpeada: durante los primeros meses de 2024, el propio Ministerio de Economía decidió no pagarle a NA-SA por la energía generada, acumulando deudas que superan los 100 millones de dólares.

    Sumado a esto, hay un problema técnico que aún no ha sido resuelto: la valuación de la empresa. Tal como aseguró Isidro Baschar, ex director de la Nucleoelctrica en unna entrevista en Ahora Play, el presidente del Tribunal de Tasación de la Nación reconoció que el organismo no tiene capacidad técnica para valuar un activo tan complejo, lo que abre la puerta a que consultoras internacionales lo hagan. Un informe de 2024 de la Cámara Argentina de la Construcción, estimaba que el valor de las centrales nucleares argentinas superaba los 11 mil millones de dólares. Sin embargo, el gobierno pretende vender el 44% del paquete accionario en un mercado deprimido, lo que implicaría una subvaluación significativa del activo.

    Dólares inmediatos o soberanía hipotecada

    En última instancia, la medida se enmarca en la necesidad urgente del gobierno de Milei de obtener divisas. Ayer, 19 de septiembre, el Banco Central vendió 678 millones de dólares de reservas -provenientes del préstamo del FMI- para sostener el precio del dólar. En ese marco, la privatización de empresas estratégicas aparece como un recurso desesperado para generar ingresos rápidos, incluso a costa de desprenderse de activos que forman parte de la infraestructura crítica y de la soberanía energética nacional.

    No se trata de un debate abierto sobre “legitimidad” o “discusión estratégica”. La realidad es que la privatización de NA-SA responde de manera directa a las necesidades coyunturales de sostener artificialmente el modelo económico vigente y garantizar el flujo de dólares para alimentar la bicicleta financiera diseñada por el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo. En lugar de apuntalar la producción, la innovación científica o la soberanía tecnológica, el gobierno opta por liquidar activos estratégicos para engordar reservas destinadas a la timba financiera y la especulación cambiaria.

    En este sentido, privatizar parcialmente una empresa como Nucleoeléctrica Argentina no es solo transferir acciones: es resignar la posibilidad de planificar de manera autónoma el futuro energético del país, subordinar la política de ciencia y tecnología a la lógica del mercado financiero y debilitar la posición regional en un terreno clave para la seguridad y la cooperación internacional. 

    Lejos de ser una medida de “modernización” o “eficiencia”, constituye el resquebrajamiento de un patrimonio que llevó décadas construir, que hipotecará el desarrollo energético argentino en pos de sostener un esquema económico de corto plazo y de dudosa sustentabilidad.

  • Argentina cierra el año con problemas en Vaca Muerta

    Argentina cierra el año con problemas en Vaca Muerta

    En el último día del 2024 se conoció que Vaca Muerta, la principal fuente energética del país, presentó algunos problemas en su operación concretamente en el gasoducto que alimenta las centrales termoeléctricas que proveen electricidad al AMBA. Actualmente el gasoducto presenta conexiones con las centrales como la de Parque Pilar, Ezeiza y Generación Costanera, entre otras, que son las principales abastecedoras de energía eléctrica en todo el conurbano.

    Esto podría traer inconvenientes para el suministro eléctrico a lo largo del próximo verano del 2025, que si bien no avecina un clima con temperaturas extremadamente altas, la capacidad de consumo tiende a incrementar por encima de la media, y podría también ser una muestra testigo del sistema eléctrico para el próximo invierno.

    Recordemos que el Gobierno nacional, a lo largo del 2024, ha tenido varias políticas de “improvisación” frente a lo que sucede en la principal cuenca hidrocarburífera de Sudamérica. Sin ir mas lejos, en mayo de este año, el país se vio atravesado por una “crisis del gas” que dejó al descubierto la falta de GNC por algunos días en todas las estaciones de servicio del país.

    Esto motivado principalmente por el desfinanciamiento de las obras de ENARSA y el gasoducto Perito Moreno (ex Nestor Kirchner) y la falta de conocimientos para la adjudicación y compra de Gas Natural Licuado. Esto provocó la compra de urgencia de 3 buques de gnl de origen brasilero, los cuales tuvieron que ser pagados a un precio mayor del que se venía pagando.

    Además TGS, el principal capital privado que apunta a quedarse con la extensión del tramo 2 del gasoducto Perito Moreno, denunció que existen inconsistencias en los pliegos de licitación que debe elevar el Gobierno para su adjudicación y esto podría traer severos problemas para el abastecimiento invernal, provocando nuevamente la posibilidad de exportar energía.

    Con todas estas decisiones en contra, Vaca Muerta cerró el año con la actividad más alta en dos décadas destacándose la producción de crudo entre las principales petroleras que operan la cuenca: Alcanzó los 743.000 barriles diarios (Mbbl/d) y marcó la cifra más alta de los últimos 22 años. Este hito se logró por un crecimiento interanual del 12%.

    Así, el petróleo no convencional aportó 426.000 (Mbbl/d) durante octubre, una cifra similar a la de septiembre. Este segmento representó el 58% de la producción total del país y registró un destacado incremento interanual del 29%.

    Enero entonces será un mes clave para conocer cuales o de que manera avanzan los planes y maniobras planificadas por el Gobierno para atravesar el verano y preparar el sistema eléctrico y de gas para el invierno 2025. Con la privatización de ENARSA en gateras y la paralización de obras de infraestructura claves para el sistema energético, Vaca Muerta abre el año con más preguntas que certezas.

  • Ley Ómnibus: Vender las joyas de la abuela, otra vez

    Ley Ómnibus: Vender las joyas de la abuela, otra vez

    La famosa “Ley Ómnibus” o “Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos” contiene diferentes puntos que pretenden dejar sujeto a privatizaciones, en principio, 41 empresas estatales. En esta edición especial de Desde la Raíz explicaremos cuales son los puntos cruciales de esta encrucijada.

    En el Artículo 8 del capítulo 2 de la Ley Ómnibus, se habla de la posible privatización de 41 empresas públicas. Del sector de la ciencia, la energía, fluviales, económicas, entre otras. Algunas superavitarias que se recuperaron post 90 con la reestatización como YPF, Aerolíneas Argentinas, o ARSAT.

    Privatizaciones: Una por una, las joyas a subastar

    Administración General de Puertos S.E

    Esta es quien regula hoy el sistema de navegación central, a su vez a cargo del balizamiento, dragado y cobro de peajes a los buques que exportan e importan el 80% de manufacturas o materia prima. 

    La Administración es responsable del Puerto Nacional de Buenos Aires y desde el 2021 es la encargada de velar por la administración de la Vía Navegable Troncal, mal llamada Hidrovía, que desde su parcial estatización generó una recaudación en el primer año de gestión de 29 millones de dólares de superávit, que fueron reinvertidos en nuevas mejoras a la espera del incremento de actividades que se darán cuando finalice la  bajante histórica.

    Aerolíneas Argentinas S.E

    Al día de hoy cuenta con 84 aviones operativos y llega a 39 destinos locales y 21 internacionales. Hacia fines de 2023 se superó la marca histórica de 13 millones de pasajeros. En 2019 fue elegida como la mejor aerolínea latinoamericana.

    Con su reestatización en 2008, la aerolínea de bandera recuperó su patrimonio. El desguace sucedido previamente había dejado un saldo negativo a cargo de la empresa ibérica Marsans, dueña de la aerolíneas en ese momento, con solo 2 aviones operativos para vuelos internacionales.

    Hoy con un saldo superavitario de 32 millones de dólares, teniendo por primera vez equilibrio financiero desde su reestatización, la Aerolínea con bandera celeste y blanca resulta fundamental para la conexión federal de las rutas aéreas. Su privatización significa perder por ejemplo 45 rutas en las que la Aerolínea es su única prestación de servicio. 

    Empresa Argentina de Navegación Aérea

    Esta es una sociedad del Estado bajo la órbita del Ministerio de Transporte que opera en 54 aeródromos y aeropuertos. Además, tiene 5 centros regionales de control aéreo donde se administra el tránsito aéreo, los servicios de telecomunicaciones, la infraestructura y las redes de comunicaciones del sistema de navegación aérea. La pérdida de esta S.E supondría además dejar en manos de privados el tránsito aéreo.          

    INTERCARGO S.A.U

    La empresa pública presta el servicio de rampa para equipaje de terceros en aeropuertos argentinos, cuenta con alrededor de 2000 empleados y con costos bajos mantiene una eficiencia de gestión. 

     La empresa ya tuvo un antecedente previo de privatización y de extranjerización en enero de 2019 cuando Macri abrió la posibilidad mediante el decreto 49/2019, con la excusa de mejorar el servicio y evitar riesgo de pérdida de equipajes o la demora en el recibimiento del mismo a la hora de bajar del avión.

    Fabrica Argentina de Aviones “Brigadier San Martin”

    Se trata de la primera fábrica de aviones de America Latina. Fue entregada durante los 90’ a la firma norteamericana Lockheed Martin que ocasionó una de las pérdidas más grandes en la producción de manufacturas.

    Con su recuperación por 67 millones de dólares en 2009 se dio paso a la construcción de aviones para la Fuerza Aérea Argentina, el Ejército Argentino y la Armada Argentina, además de realizar aviones para la firma brasileña Embraer e inspecciones de máquinas comerciales de Latam. Su privatización impactaría directamente en el área de Defensa Argentina, impulsando al Estado a importar aviones extranjeros para la Fuerza Aérea y el Ejército.

    Nucleoeléctrica Argentina S.A

    Con 66 años de historia, la operadora de las centrales nucleares Embalse, Atucha I y II tiene la capacidad de generar energía eléctrica. Su gestión innovadora y el talento argentino generaron la capacidad de exportar recientemente la herramienta que logró reparar Atucha II gracias al trabajo de especialistas, científicos y trabajadores, se posiciona así como una empresa estratégica para el país.

    En el caso de Embalse, la energía se entrega a la red nacional (Sistema Argentino de Interconexión- SADI) y suministra alrededor de 4 millones de personas, llegando al Noroeste Argentino, Cuyo, Centro, Gran Buenos Aires y el Litoral. 

    Atucha I no solo es la primera central nuclear de latinoamérica, sino que su desarrollo permitió reducir el impacto ambiental convirtiéndose junto a Atucha II y Embalse a las alternativas energéticas que generan menos residuos y son menos propensas a producir catástrofes climáticas.

    En el proyecto de ley, no sólo está sujeta a privatización sino que en el Artículo 10 se propone la derogación del Art. 35 de la ley nro 24.804, donde se plantea que de privatizarse, el Estado mantendrá un 20% del capital de la empresa. 

    Pero el panorama se pone más complejo cuando el paquete de privatización nuclear suma a Dioxitek (empresa de industria nuclear que brinda servicio a Nucleoeléctrica), Energia Argentina (encargada de distribuir la energía en todo el territorio nacional) y el Polo Tecnologico Constituyente (un parque tecnológico que investiga, educa y desarrolla empresas)

    Ferrocarriles Argentinos

    Es la empresa que siempre corrió riesgo, brinda servicio de transporte de pasajeros y de carga en todo el territorio nacional. Este último año se había propuesto desde la dirección de la empresa estatal, poner en marcha la Reparación histórica ferroviaria, que repararía con una importante inversión todo lo echado a perder durante la privatización de los 90. 

    A su vez en la volteada caerían otras empresas ferroviarias dependientes del Estado, como Playas Ferroviarias de Buenos Aires, Desarrollo del Capital Humano Ferroviario, Belgrano Cargas, Administración de Infraestructuras Ferroviarias S.E y la Operadora Ferroviaria, cinco empresas fundamentales para el desarrollo federal y soberano del transporte de pasajeros y de carga, considerando este último sumamente importante para abaratar los costos del transporte de productos y también aliviar las rutas de camiones de mercadería y combustible.

    ARSAT

    La Empresa Argentina de Soluciones Satelitales Sociedad Anónima y VENG S.A, dos empresas estratégicas que ubican al país entre los ocho países con satélites propios en el espacio, y desde su creación en el 2006 se ha convertido en una de las tantas empresas superavitarias.

    ¿Para qué sirve tener satélites en el espacio?  Distribuye fibra óptica en todo el territorio argentino y genera conectividad de internet. También imágenes satelitales que ayudan a prevenir incendios e inundaciones entre otras catástrofes ambientales.

    El desarrollo de esta empresa está directamente vinculado a la generación de empleo, siendo la UNLP una de las universidades que aporta más estudiantes y apoyo en el desarrollo de satélites como el USAT 1

    En cuanto a VENG S.A, es controlada por la CONAE (Comisión Nacional de Actividades Espaciales) y es la encargada de comercializar y distribuir las imágenes del Satélite SAOCOM, además de producir cohetes de alto nivel tecnológico como el Proyecto Tronador 1 y 2, el primer vehículo espacial argentino que permitirá colocar en órbita satélites de entre 500 y 750 kilogramos, a una distancia de hasta 600 kilómetros de la Tierra. Sirven no solo para la generación de imágenes, sino también colabora en el ámbito de la salud, el ambiente, y el desarrollo de soluciones para la industria argentina.

    YPF

    En cuanto a la industria carbonífera y de bienes naturales, se plantea privatizar YPF, Yacimientos Carboníferos Fiscales S.E, Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio y AYSA (Agua y Saneamientos Argentinos). Con la ley 2674 vigente la venta de la empresa recuperada en el gobierno kirchnerista necesita el apoyo de 2/3 del Congreso de la Nación para ser privatizada.

    Los costos a la hora de cargar nafta o gas, incluso en lo que respecta al gas natural utilizado en hogares es consecuencia de tener una empresa nacional que extrae gas y petróleo en los yacimientos nacionales, siendo Argentina una mina de oro a los ojos de los demás países.

    Recientemente YPF creó la Empresa YPF Litio S.A que busca potenciar el desarrollo del mineral y su industrialización, creando a su vez la empresa Y-TEC emplazada en la ciudad de La Plata que produce baterías de litio.
    Estos últimos años generó niveles de extracción récord y en el 2023 alcanzó US$4200 millones de inversión, a su vez tuvo un alza de producción del 5% en petróleo y del 3% en gas natural en el 2023 por el buen desempeño de Vaca Muerta. 

    Defensa

    En el área de Defensa las empresas sujetas a privatización son numerosas para su importancia, se encuentran Construcción de Viviendas de la Armada S.E, Fabricaciones Militares S.E y TANDANOR (Astillero). Por otra parte se encuentra Corredores Viajes S.A a cargo de la construcción y mantenimiento de las rutas terrestres del territorio nacional. 

    Comunicación

    En el área de Comunicación, Educación y Medios podemos contar siete (7) empresas: Contenidos Públicos S.E a cargo de DeporTV, PAKA PAKA y Canal Encuentro por ejemplo, Radio de la Universidad Nacional del Litoral S.A, Radio y Televisión Argentina S.E, Radio y Televisión de la Universidad Nacional de Cordoba S.A, TELAM S.E, CORREO OFICIAL DE LA REPÚBLICA ARGENTINA S.A. y Educ.ar S.E 

    Financiero/Monetaria

    Por último en el área monetaria son ocho (8) las empresas sujetas a privatización: Banco de Inversión y Comercio Exterior S.A., CASA DE MONEDA S.E., BANCO DE LA NACIÓN ARGENTINA y dependientes de este las siguientes empresas: Nación Bursátil S.A., Pellegrini S.A., Nación Reaseguros S.A., Nación Seguros de Retiro S.A. y Nación Servicios S.A.

  • Argentina será el primer país en América Latina en producir baterías de litio nacionales

    Argentina será el primer país en América Latina en producir baterías de litio nacionales

    En febrero del 2020, con el recambio de autoridades en Y-TEC (49% YPF y 51% CONICET) comenzó a gestarse la idea -junto a la Universidad Nacional de La Plata de montar una fábrica de celdas para baterías de litio. 

    Hasta ese entonces, en la región se importaban las celdas con las que se construían las baterías. Esta será la primera vez en producir baterías de litio 100% nacionales.

    Luego de dos años, la planta UniLib está casi lista y solo falta ponerla en marcha. Su capacidad será de 900 celdas por día con tres turnos de trabajo. Lo que equivale en un año a las baterías necesarias para abastecer el consumo energético de 2400 casas o 300 automóviles.  

    El destino de las primeras baterías serán para el Ministerio de Defensa de Nación que las utilizará en radares, y para paneles solares en localidades donde la energía eléctrica escasea, con el fin de mejorar la calidad de vida de sus habitantes, como en la Isla Paulino, ubicada en Berisso.

    Pero el mayor propósito que tiene la UniLib no es quizás su escala productiva, sino dar el primer paso para que el país potencie su industria litífera, y quienes fabriquen autos, motos, computadoras u otros artefactos tecnológicos no tengan que importar baterías elaboradas con el litio que se extrae en suelo argentino.

     

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    El proceso

    “Esta planta solo es posible porque hay actividades de investigación y desarrollo que tienen más de 50 años”, afirmó para ARG MEDIOS y DLR el Jefe de productos tecnológicos de Y-TEC Juan Aiub. Hace 15 o 20 años cuando el mundo empezó a hablar de litio, el Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas Teóricas y Aplicadas (INIFTA) comenzó a estudiarlo. “Uno de esos grupos de investigación luego se traslada a Y-TEC, donde más tarde se hará la primera prueba piloto de baterías de litio”, cuenta Aiub.

    El primer financiamiento para montar la fábrica llegó del Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación, y el segundo paso fue buscar proveedores internacionales que puedan afrontar el costo de montar una planta de grandes avances tecnológicos. Quedó seleccionada la empresa China TIMAX, que garantizó la planificación y acondicionamiento de la planta, la instalación de maquinaria y la compra de insumos.

    “Esta planta es la versión número 35 que le mandamos a la empresa que nos asesoraba”, contó también para nuestros medios, el Secretario de Vinculación e Innovación Tecnológica de la UNLP, Javier Díaz, quien recuerda que el proceso no solo tuvo grandes desafíos técnicos sino también culturales. El instituto Confucio tuvo un gran aporte en la traducción de conceptos específicos en los que había que ser muy precisos. “Nos mandaban los balances que debíamos presentar en YPF en Chino y el instituto nos ayudó a destrabar muchas cosas que si no, hubiesen sido muy difíciles”, aseguró Diaz.

     

    Juan Aiub y Javier Díaz- Pedro Ramos, DLR

    Una vez avanzado el proceso de montaje de la planta, desde el CONICET y la Escuela de Oficios de la UNLP se capacitaron a los 15 operarios que comenzaron con la primera prueba. “De todas formas, aún no sabemos con exactitud cuántos empleados contará la fábrica con todos los turnos completos”, adelantó el Secretario de la UNLP.

    En la planta ya se hicieron algunas pruebas para demostrar que la elaboración de celdas funciona correctamente. El mismo consiste en un proceso escalonado donde intervienen máquinas de alta complejidad para lograr la carga correspondiente que tiene que tener cada una de las celdas.

    Una celda es una serie de papeles de aluminio (Positivo) y cobre (Negativo) comprimidos en una bolsa sellada a presión- en forma de pouch- que le transmitirá la energía a la batería. Para que una batería funcione debe tener un número determinado de celdas que dependerá de la energía que tenga que producir (automóvil, el consumo de un domicilio, bicicleta, etc.)

    “Estamos trabajando con Aluar para que pueda proveernos de aluminio y al mismo tiempo los estamos asesorando para que adapten su aluminio para estos usos y puedan exportarlo a otras fábricas como estas en el mundo”, comentó el ingeniero de Y-TEC.

    Celda para batería de litio- Pedro Ramos, DLR

    UniLib, la primer prueba de fuego

    “El objetivo de este proyecto es demostrar que es rentable y sostenible producir baterías de litio en Argentina”, mencionó el profesional de Y-TEC. “Mucha gente decía que no se iba a poder, que esto no iba a pasar nunca”, agregó.

    El antecedente que existía en la ciudad sirvió como punto de partida para montar una fábrica de gran tamaño que tenga la capacidad de producir a escala industrial. La planta piloto que existe en Y-TEC fue el primer experimento. Sin embargo, la misma nunca tuvo fines industriales, sino de investigación.

    “La existencia de esta planta va más allá de su escala productiva. Marca un antecedente importantísimo para que otras experiencias sean replicadas en nuestro país”, aseguró Díaz.

    “Estamos apadrinando la fábrica de Santiago del Estero, proveyéndolos de manuales de formación y asesoramiento en compra de maquinarias”, indicó el Secretario de la Universidad, refiriéndose a la segunda planta que se construirá en Argentina que será seis veces más grande que la de UniLib, y que producirá celdas cilíndricas y prismáticas utilizadas en bicicletas, motos y autos.

    La UniLib participará como socia del 20% de la producción de la planta de Santiago, proyecto del cual también forma parte la provincia, su Universidad Nacional y una empresa provincial. También hay otras provincias interesadas en llevar adelante esta experiencia como Catamarca y Salta.

    Máquinas para el proceso de elaboración de celdas- Pedro Ramos, DLR

     

    100% nacional y a un (gran) paso de ser soberana

    Por ahora, el carbonato de litio que se utiliza para la elaboración de celdas proviene de suelo catamarqueño y es extraído por la empresa estadounidense LIVENT. “Cuando empezamos había solo dos empresas a las que le podíamos comprar el litio, ya que eran las únicas que realizaban esa actividad en el país”, dijo Diaz.

    Sin embargo, la exploración de YPF-LITIO se encuentra en estado avanzado en los salares de Catamarca, Fiambalá. “Seguramente en dos o tres años podamos extraer el litio nosotros, mientras tanto es necesario avanzar con las experiencias de agregado de valor”, aseguró Díaz.

    Actualmente la materia prima para elaborar las celdas y baterías es comprada a empresas extranjeras que extraen en nuestro suelo. “La provincia está intermediando en el precio”, dijo Diaz, con el objetivo de que no lo paguemos al valor internacional”.

    Al mismo tiempo, se importaron algunos insumos para la elaboración de las primeras tandas,  pero aseguran que se está hablando con empresas nacionales para que puedan fabricarlo en el país.

    “Si en algún momento tenemos la oportunidad de ser competitivos en esa cadena de valor del litio, es porque hay alguna medida regulatoria del Estado, como por ejemplo que le exige a LIVENT que deje el 10% de su producción para industrializarla acá”, aseguró Aiub

    Actualmente exporta 40 mil toneladas de carbonato de litio por año, y se estima que en los próximos 5 años llegue a unas 200 mil. “La soberanía atraviesa la discusión histórica sobre que hacemos con nuestros recursos naturales. Los exportamos de manera primarizada, o le damos valor agregado, generando empleo de calidad y de forma sustentable con el ambiente”, cerró.

    Maquinas para la elaboración de celdas- Pedro Ramos, DLR

     

     

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  • La primera fábrica de baterías de litio en Argentina está en marcha

    La primera fábrica de baterías de litio en Argentina está en marcha

    Fabrica de baterías de litio UniLib
    UniLiB. Planta Nacional de Desarrollo Tecnológico de Celdas y Baterías de Litio. Y- TEC- UNLP. Imagen: Eva Cabrera

    La empresa conocida como UniLiB, en colaboración con la UNLP y la empresa tecnológica de YPF e  Y-TEC, pusieron en marcha los equipos de la primera fábrica de celdas y baterías de litio en Argentina, que se prevé comenzará a producir hacia fines de octubre.

    La misma, tiene capacidad anual para producir unas mil baterías para almacenamiento estacionario de energías renovables, o 50 para colectivos eléctricos.

    El proyecto integral de las baterías de litio

    “Este proyecto comienza con la fabricación de las celdas y baterías y termina en los colectivos eléctricos y la posibilidad de tener almacenamiento de energía para nuestros paneles solares, o bien cuando se produce energía eléctrica con los aerogeneradores”, dijo Roberto Salvarezza para Frecuencia DLR.

    El recorrido de las baterías de litio comenzó hace algunos años cuando un grupo del Instituto de Investigación de Fisicoquímicas Teóricas y Aplicadas de La Plata, se dedicaba del control de las baterías que usaba el satélite en la Comisión Nacional de Asuntos Espaciales.

    Instalan las recién llegadas maquinas para desarrollar las baterías de litio
    Instalación de las recién llegadas maquinas para desarrollar las baterías de litio. Imagen: UniLiB

    “Los satélites requieren tener una vigilancia de las baterías porque son las que despliegan con su energía los paneles solares, ese grupo fue viendo las distintas tecnologías y en el 2005 comenzaron a trabajar alrededor de las baterías de litio, cuando abre Y-TEC una parte de ese grupo se trasladó a ese lugar”, comentó el presidente de la empresa de tecnología de YPF.

    El rol clave de la UNLP para la producción de baterías de litio

    “El vínculo con la Universidad Nacional de La Plata fue central en el proceso de trabajo de la empresa de baterías: “Permite vincularnos con todos los jóvenes ya sea de las propias carreras de grado que tiene la Universidad, o de la escuela de oficios de la Universidad” comentó Salvarezza.

    Trabajadores de la planta de baterías de litio junto al Ministro de Ciencia y Tecnología Daniel Filmus. Imagén: UniLiB
    Trabajadores de la planta de baterías de litio junto al Ministro de Ciencia y Tecnología Daniel Filmus. Imagen: UniLiB

    Y agrega “Los técnicos que van a trabajar en la planta y que ya están hoy en día en la puesta en marcha de los equipos, son técnicos que han sido seleccionados a través de una capacitación, en la escuela oficial de la Universidad de La Plata; financiado a su vez por la provincia de Buenos Aires”, añadió el presidente del directorio de Y-TEC y de YPF Litio. 

    Por último, Salvarezza expresó que “si hay algún tipo de discusión sobre este tipo tiene que ser con consenso y deberán estar presentes las provincias que las dueñas del recurso hoy en día” 

  • Brasil impulsa la recuperación de tierras degradadas

    Brasil impulsa la recuperación de tierras degradadas

    El agricultor Dercílio Pupin llegó al municipio de Piracaia, estado de São Paulo, Brasil en 2013, con la idea de cultivar alimentos orgánicos. Desafortunadamente, el terreno que recién había adquirido de cuatro hectáreas estaba seco, con el suelo compactado y con poca vegetación.

    Una de las peores crisis de agua de la historia del estado comenzó ese año. En 2014, la capacidad de los cinco embalses de agua del sistema Cantareira, que abastecen a 8,8 millones de personas en los alrededores, se redujo a casi cero.

    El deterioro del entorno natural de la región precedió a esta crisis. El mapeo de la región realizado en ese momento por el Instituto de Investigaciones Ecológicas (IPÊ) reveló 21.000 hectáreas de riberas sin vegetación — áreas que, por ley, deberían haber sido protegidas — y otras 100.000 hectáreas de pasturas degradadas.

    Entre esas pasturas degradadas se encontraba el de Pupin. Cuenta a Diálogo Chino que el ex dueño pastoreaba más de 300 cabezas de ganado “de manera desorganizada”, incluso cerca de manantiales.

    Hoy, sin embargo, Pupin ha visto mejoras en la salud de su parcela después de participar en programas de restauración, lanzados en medio de un esfuerzo nacional por recuperar millones de hectáreas de tierra degradada en todo Brasil, una iniciativa que ha cobrado impulso bajo un nuevo presidente, presentando oportunidades y desafíos para el gobierno y los productores por igual.

    Nueva era para la restauración de tierras

    Para darle nueva vida a su terreno, Pupin se sumó a un programa de restauración del ayuntamiento y a otro del IPÊ llamado Semeando Água (Agua de Siembra). Pupin ya puede ver mejoras: “El año que llegamos aquí, todo eran claros, apenas había un árbol… En las áreas agroforestales [recién restauradas], ya hay lugares donde el bosque está un poco más avanzado; hay una mejor infiltración [del agua] en el suelo”.

    La idea es convertir el área alrededor de Cantareira en un centro de producción agroecológica”, dice Alexandre Uezu, un Coordinador de Semeando Água.

    Semeando Água es una de las muchas iniciativas independientes en todo Brasil que contribuyen al Plan Nacional para la Recuperación de la Vegetación Nativa (Planaveg) publicado por el gobierno en 2017. Los objetivos del plan incluyen “restaurar, reforestar e inducir la regeneración natural” de 12 millones de hectáreas de tierras forestales y crear 5 millones de hectáreas de “sistemas agrícolas integrados” que combinen tierras de cultivo, pasturas y bosques, ambos para 2030.

    Según el mapeo del Observatorio de Restauración y Reforestación, Brasil ha agregado 9,35 millones de hectáreas de plantaciones de árboles hasta ahora, en su mayoría de monocultivo, pero sólo 79.100 hectáreas de tierra han sido clasificadas como restauradas.

    Además, la magnitud del problema es mucho mayor de lo que sugieren los objetivos de Brasil: según la red de seguimiento ambiental MapBiomas, el país tiene 95,5 millones de hectáreas de pasturas degradadas, equivalente a la superficie de Venezuela. “Gran parte de la superficie deforestada en el país es para ganadería, y estos pasturas están degradadas”, explica Ane Alencar, investigadora de la red.

    A través de políticas nacionales actuales y futuras y programas de estímulo financiero financiados por el estado, Brasil ahora busca impulsar sus esfuerzos de restauración de tierras.

    La reutilización de las pasturas degradadas de Brasil es uno de los principales objetivos ambientales del presidente Luiz Inácio Lula da Silva. En su discurso de toma de posesión en enero, Lula mencionó el tema, mientras que en abril afirmó que las inversiones en la restauración de pasturas pueden “duplicar la productividad [agrícola], sin perturbar a las poblaciones indígenas ni a los bosques”.

    Un desafío global

    Según el informe Global Land Outlook 2 de la ONU, publicado en 2022, la humanidad ya ha “transformado más del 70% de la superficie terrestre de la Tierra desde su estado natural, provocando una degradación ambiental sin precedentes y contribuyendo significativamente al calentamiento global”. En 2018, se estimó que la degradación de la tierra y sus consecuencias para el agua y la seguridad alimentaria afectaron la vida de 3.200 millones de personas.

    La degradación de los suelos de la Tierra también está interrelacionada con otras crisis ambientales. Alencar dice que los incendios, la tala y la fragmentación del paisaje son los principales vectores de la degradación del suelo en los bosques húmedos como la Amazonía, mientras que en sabanas como el Cerrado, los monocultivos de cereales y la ganadería extensiva son los principales culpables. Las sequías graves más frecuentes y los vendavales cada vez más fuertes, impulsados por el cambio climático, exacerban la degradación del suelo, añade.

    En los últimos años, este problema global ha provocado una respuesta global. En la Declaración de Nueva York sobre los Bosques de 2021, más de 200 actores (incluidos gobiernos nacionales y subnacionales, pueblos indígenas y empresas) se comprometieron a restaurar 350 millones de hectáreas de tierras degradadas para el 2030. A esto le siguió un acuerdo en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad de 2022, Conferencia (COP15), en la que casi todos los países del mundo se comprometieron a restaurar el 30% de todos los ecosistemas terrestres y marinos dentro de esta década.

    En un viaje a Beijing en abril, Marina Silva, ministra de Medio Ambiente y Cambio Climático de Brasil, dijo que el país “puede aprender de la experiencia china” de recuperación de áreas degradadas.

    Silva probablemente se refería al programa nacional chino Grain for Green, cuyo objetivo es regenerar el suelo dañado por la agricultura y la ganadería. Desde su creación en 1999, el programa ha restaurado más de 30 millones de hectáreas de bosques, campos, vegetación montañosa y humedales.

    Grain for Green es voluntario, pero existen incentivos para unirse. Entre 1999 y 2019, el gobierno invirtió más de 442 mil millones de RMB (60 mil millones de dólares estadounidenses) en el programa, proporcionando semillas, subsidios y asistencia técnica a los propietarios de tierras, entre otros beneficios. En 2019, los subsidios del programa habían beneficiado directamente a más de 41 millones de hogares agrícolas.

    Surge nueva inversión

    Con el regreso de Lula al poder, las iniciativas ambientales vuelven a ser una prioridad gubernamental. En mayo, el gobierno creó el Consejo para el Desarrollo Económico Social Sostenible, un organismo formado por representantes de la sociedad civil y del Estado. En agosto, el consejo había creado un grupo de trabajo sobre restauración de tierras.

    El ministro de Relaciones Institucionales de Brasil, Alexandre Padilha, dice que el objetivo del grupo de trabajo es presentar a Lula “propuestas concretas” para recuperar áreas degradadas a principios de octubre.

    En junio se lanzó una nueva versión del Plan Safra. Con un presupuesto de casi 7 mil millones de reales (1,4 mil millones de dólares), este programa gubernamental apoya a medianos y grandes productores agrícolas en la recuperación de tierras degradadas.

    Planaveg también habría recibido financiación: 14 millones de reales (2,8 millones de dólares) de uno de los mayores financiadores medioambientales del mundo, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial. “Los recursos están asegurados”, dice Rita de Cássia Mesquita, secretaria de biodiversidad, bosques y derechos de los animales del Ministerio de Medio Ambiente. “Ahora tenemos que discutir y avanzar con las estrategias [de restauración]”.

    Mientras tanto, en noviembre, el Banco Mundial donó 25 millones de dólares para recuperar pasturas degradadas en Brasil. Un mes después, la firma de inversión privada Paramis Capital lanzó un fondo para transformar tierras brasileñas degradadas en áreas productivas.

    Por otra parte, en abril, la empresa china de materias primas COFCO International — un actor importante en el comercio de granos brasileño — también habría expresado interés en financiar esfuerzos para recuperar tierras agrícolas degradadas en el país, aunque aún no se han anunciado compromisos firmes.

    A pesar de las grandes sumas de dinero necesarias, Mesquita dice que la acción sobre la degradación de la tierra y el suelo puede generar beneficios financieros: “La restauración tiene el potencial de impulsar una bioeconomía local”.

    Una investigación realizada por la organización brasileña de desarrollo sostenible Instituto Escolhas también sugiere que grandes insumos generarán resultados aún mayores. Por ejemplo, el instituto estima que Brasil todavía necesita 228 mil millones de reales (46 mil millones de dólares) para alcanzar su objetivo de 12 millones de hectáreas de bosques restaurados para 2030, pero también dice que esto podría crear 2,5 millones de empleos y generar ingresos de 776,5 mil millones de reales (157 mil millones de dólares).

    Sin embargo, la concesión de crédito rural con financiación pública ha sido duramente criticada. Por ejemplo, el Código Forestal de Brasil de 2012 se adoptó para gestionar la conservación de la vegetación nativa en tierras rurales privadas. La ley dicta que los propietarios de tierras que no hayan conservado esta vegetación ahora deben hacerlo por su cuenta. Sin embargo, según el Observatorio del Código Forestal (OCF), que supervisa la aplicación de esta ley, estos propietarios todavía pueden obtener crédito rural público.

    La OCF estima que aún quedan por restaurar hasta 20 millones de hectáreas de vegetación nativa protegida por el Código Forestal. La secretaria ejecutiva de la OCF, Roberta Del Giudice, dijo a Diálogo Chino que no se debe otorgar crédito público “al menos, a quienes no cumplan con esta ley”.

    Restaurar entornos y economías

    Diez años después de su llegada, las tierras de Dercílio Pupin utilizan ahora un sistema agroforestal. Piracaia se encuentra dentro de la Mata Atlántica, por lo que Pupin integró especies vegetales nativas de este bioma, como los árboles de jacarandá, jequitibá rosa y tamboril. También se han incorporado productos económicamente más fructíferos, como el café en grano.

    El agricultor dice que este sistema agroforestal ahora genera ingresos suficientes y que está creando una cooperativa con otros miembros de Semeando Água para ayudar con el acceso a los mercados de alimentos.

    En una década, Semeando Água capacitó a 334 productores y técnicos locales, regeneró 100 hectáreas de pasturas degradadas, replantó 70 hectáreas de áreas protegidas y creó 33 hectáreas de sistemas agrícolas sostenibles, según su equipo. Los corredores biológicos se han restablecido, beneficiando a especies de monos en peligro de extinción en el Bosque Atlántico, como el tití de penacho leucocitario y el muriquí del sur.

    Sin embargo, Pupin advierte que faltan incentivos para alentar a los pequeños productores. Por ejemplo, recibe sólo 283 reales (57 dólares estadounidenses) de fondos municipales al año para proteger 1,06 hectáreas de bosque en su tierra; El salario mínimo en Brasil es de 1.320 reales (265 dólares estadounidenses) al mes. Gustavo Brichi , ingeniero forestal del IPÊ, dice que la institución debe ampliar su estrategia más allá de la restauración de la vegetación, para enfocarse en modelos productivos pero sustentables de propiedades rurales, “sin necesidad de intervenciones abruptas”.

    “Hoy, después de diez años de estar aquí, puedo ver que la rueda está empezando a girar”, dice Pupin. “Plantamos el maíz, el maíz va al pollo… agregamos estiércol a las plantas, las plantas crecen, vuelve al pollo. Ya se está cerrando un ciclo… Cuando los pagos por servicios ambientales sean ventajosos, mucha gente se sumará”.

    Articulo publicado originalmente en Diálogo Chino por Kevin Damasio

    Yedan Li contribuyó con este artículo.

  • 70 años del Astillero Río Santiago: de la resistencia a sector estratégico

    70 años del Astillero Río Santiago: de la resistencia a sector estratégico

    A 70 años de la creación del Astillero Río Santiago, el más importante del país, hoy está entre las principales políticas de la gestión del gobernador Axel Kicillof para volver a recuperar la industria naval y fortalecerlo como proveedor industrial en el rubro de las energías renovables y recursos estratégicos.

    FOTO/Pedro Ramos

    Desde su planificación en la época del 30 y su efectiva puesta en marcha en el 53, el Astillero Río Santiago ha fabricado múltiples flotas navales que han puesto a La Argentina en el lugar de potencia naval. Luego, se dieron 30 años de aplicación de políticas neoliberales: la disminución del presupuesto de Defensa con la guerra de Malvinas, la época menemista, Cavallo, Menem, el famoso “da lo mismo acero que caramelos”, y el macrismo donde la respuesta fueron marchas en la calle para impedir la privatización y los despidos.

    Hoy, Axel Kicillof incorpora al Astillero Río Santiago como parte de su gestión y trabaja junto con su presidente Pedro Wasiejko como en la inauguración de la obra metalmecánica más importante de los últimos 30 años. Se trata de una compuerta flotante que permitirá la reparación de barcos con esloras de hasta dos cuadras y media de largo.  

    La compuerta de 874 toneladas que se construyó junto al astillero público Tandanor, el Ministerio de Defensa y la Armada Argentina, será remolcada por agua hasta el Puerto Belgrano, Punta Alta, a unos pocos kilómetros de la ciudad de Bahía Blanca, en menos de 30 días.

    El perfil industrial que tiene Astillero se vincula con la transición energética que el mundo está demandando: se han fabricado turbinas para represas hidroeléctricas, piezas para la central nuclear de Atucha, proyectos de torres eólicas, y cuatro puentes de 30 metros que están disponibles para cualquier localidad bonaerense que lo necesite. Además, actualmente se está conversando la posibilidad de trabajar en el mantenimiento del Banco de Prueba de los cohetes del Centro Aeroespacial de Punta Indio.

    Hasta hace unas semanas estos trabajos debían ser tercearizados y no ofrecidos directamente desde el Astillero Río Santiago por la Ley de Zona Franca. En el caso de la represa de Yacyretá fue la metalúrgica Pescarmona la que compró y luego le vendió al Estado Nacional. Desde la inauguración de la botadura nueva, se firmó el decreto 341, mediante el cual a partir de ahora el Astillero de la provincia de Buenos Aires puede colocar producción para el mercado interno.

    “Es la primera vez en la historia que se consigue esto y nos va a dar muchas más oportunidades. Algunos trabajan para cerrar este Astillero, otros trabajamos para darle más fuerza, más producción, para fortalecer la industria nacional, la defensa, la soberanía, lo que es nuestro, nuestra provincia y nuestro país”, destacó Axel Kicilof en el acto de inauguración de la compuerta flotante y la firma del decreto 341.

    “En la actualidad un Astillero no puede vivir de construir buques nada más. Tienen que diversificar su actividad”, afirma Pedro Wasiejko a DLR.

    La explotación de hidrocarburos en plataformas offshore es otro de los proyectos en el que todo el sector naval mecánico del país tendrá participación.

    Se necesitarán buques de perforación, supply, que extraigan y almacenen tanto gas como petróleo. Actualmente YPF están realizando tareas de exploración en Mar del Plata con buques alquilados. “Pero de acá a 5 años que es el tiempo que se estima que comenzará a efectuarse el proyecto, hay que planificar y anteponerse”, sostuvo Wasiejko.

    De resistir a avanzar

    Con la inauguración de la compuerta flotante se consolida un proceso de recuperación del Astillero Río Santiago luego de cuatro años de intento de privatización y persecución hacia sus trabajadores durante la gestión de Mauricio Macri quien públicamente declaró que “había que dinamitar” el Astillero.

    Al mismo tiempo que los trabajadores reclamaban por la continuidad de su trabajo, se compraban buques en el exterior: dos lanchas patrulleras en Francia por cuatro millones de euros que significaba 200 puestos de trabajo para cuatro años. O Patricia Bullrich que compró cuatro lanchas militares por 50 millones de dólares en Israel. El resultado de eso fue mayor deuda en dólares y sobrefacturación por 29 millones de dólares, denunciado por la Oficina Anticorrupción.

    La persecución del Astillero Río Santiago trata de un plan sistemático que involucra al poder político, judicial y mediático quienes instalan la idea de un Astillero deficitario, lento, perezoso, y que cumple función de aguantadero. Periodistas como Jorge Lanata que en su segundo programa del año burló el trabajo del Astillero Río Santiago mostrando un barquito de papel mientras decía irónicamente; “tenemos acá una producción del Astillero”.

    “A esas cosa hay que contestarle con hechos como el de la botadura”, dice el ex Secretario General del SUTNA.

    “Estamos disputando intereses grandes de los que no quieren que haya industria nacional”, dijo Diego Seimandi, trabajador del Astillero e integrante de la Comisión Directiva de ATE en Canal Abierto Radio . “Durante el macrismo tuvimos embarcaciones con más de 4 años paradas porque no se compraban los insumos para producir, y después dicen que trabajamos lento”, mencionó.

    El Astillero Río Santiago sin techo

    “Por primera vez estamos intentando con la gestión de Axel un proyecto de puesta en punto del Astillero, con la mirada a largo plazo para que vuelva a  sea productivo, eficiente y de utilidad, y que le pueda devolver a la provincia de Buenos Aires los recursos que se usaron para pagar sueldos de tres mil personas sin que genere los ingresos correspondientes a ese egreso”, dice el presidente del ARS.

    Entre los proyectos que hoy camina la actual gestión del Astillero Rio Santiago y la provincia de Buenos Aires es el dique para la Armada en Ushuaia que servirá para el mantenimiento de sus flotas pero también para otros que lo necesiten. “La Armada rescató un barco ruso unos años atrás y como el dique no estaba operativo lo tuvo que llevar a Chile.  O sea, gastamos combustible y  el trabajo y la plata se lo quedó el astillero de Chile”, cuenta Wasiejko.

    Otro proyecto en el que el ARS participará será en la licitación que lanzará el INIDEP para la construcción de un buque para las campañas de investigación. A su vez, vienen trabajando con el proyecto Pampa Azul para cualquier construcción o refacción de los buques oceanográficos que existen actualmente- el Puerto Deseado que está parado y el Austral que se usa parcialmente.

    FOTO/Pedro Ramos

    Además, el reciente producto construido en el Astillero para la Armada Argentina que estuvo totalmente paralizado durante el macrismo y que fue elogiado por el precandidato a vicepresidente de Unión por la Patria el pasado viernes; la Lancha de Instrucción para Cadetes (LICA). “Lo estamos tratando de vender a la armada de Bolivia, a la de Uruguay, y a la de Brasil”, comenta Wasiejko.

    Por la multiplicidad de tareas para distintos rubros de la industria energética y la aparición de la Industria 4.0, el  Astillero se está capacitando de forma gradual en las especializaciones que requieren los profesionales para nuevas líneas de montaje o trabajos específicos. Muchos de los trabajadores del Astillero se formaron en la escuela técnica propia del ARS,  sostenida por sus trabajadores, la cual está comenzando a implementar en su currícula lo relacionado a la Industria 4.0

    El Astillero no solo es una fábrica de barcos, sino ahora también su destino es como sector estratégico en la consolidación de una industria que potencia los recursos naturales y estratégicos del país. “La soberanía se construye con trabajo, industria y tecnología”, afirma el presidente del Astillero, quien sostiene que hoy el país tiene la oportunidad coyuntural para desarrollar la industria del mar que una vez tuvo.

     

    Nota publicada originalmente en: ARG Medios

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  • Canal de Magdalena: la licitación en marcha y algunas dudas

    Canal de Magdalena: la licitación en marcha y algunas dudas

    El pasado 20 de abril se publicó el en el Boletín Oficial la Resolución N° 226/23 del Ministerio de Transporte, por la cual se autorizó la convocatoria a licitación pública nacional para la construcción del Canal Magdalena desde la progresiva km 143,074 del Canal Punta Indio, El Codillo, hasta la isobata de 11 metros en el Río de la Plata, bajo el régimen de la Ley N° 13.064.

    El Canal de Magdalena, será un nuevo acceso náutico de 53 kilómetros  para los buques que egresan o ingresan al Río de La Plata y al resto de la vía troncal del Paraná-Paraguay que conecta a cinco países del Cono Sur y por donde navega más del 75% del comercio exterior de la Argentina.

    La nueva ruta fluvial paralela a la ribera bonaerense, partirá desde un sector del Río de la Plata, y conectará con otras ciudades portuarias del país con salida al Atlántico, ahorrando más de 4 mil millones de dólares en peaje por la entrada y salida de flotas nacionales o extranjeras. Sin embargo, varios sectores plantean la necesidad de derogar el Decreto 949/20, que excluye al Río de la Plata como canal fluvial principal para el tránsito de mercadería, para que la construcción del Canal de Magdalena tenga un real impacto.

    Una deuda histórica

    Actualmente, todos los buques que entran y salen por la Cuenca del Plata, incluso los que se dirigen desde el sur argentino a la provincia de Buenos Aires, tienen una sola opción: navegar por el canal Punta Indio, siendo esta senda un desvío hacia el puerto de Montevideo.

    Quiere decir que todo lo que Argentina exporta o importa debe pasar antes por aguas uruguayas, con elevados costos en peaje, y con barcos que tienen entre 7 y 10 días de espera, por ser ese el único canal para circular.

    “Durante esa espera, las tripulaciones y las naves se abastecen de bienes y servicios del lado uruguayo, mientras que, si navegaran por el Canal Magdalena, todo ese lucro y ese trabajo quedarían del lado argentino”, dijo el ingeniero Horacio Tettamanti, ex subsecretario de Puertos y Vías Navegables de la Nación.

    “Si Argentina no existiera, Uruguay no tendría la capacidad de convocar 5000 barcos. A esos barcos los convoca la exportación y la importación argentina, pero el Canal Punta Indio los obliga a entrar al río por la costa cercana a Montevideo. Y como ese canal es menos navegable y más peligroso, porque es perpendicular al flujo de sedimentos, obliga a los buques a realizar largas esperas antes de ingresar a la Cuenca del Plata”, explicó el ex funcionario.

    El puerto de Uruguay es uno de los más favorables para el comercio exterior por sus profundas aguas, dejando atrás ya hace varios años, al puerto de Buenos Aires que “está tapado por el barro y ya no tiene posibilidades de competir frente al de Montevideo en cuanto a la profundidad”, afirmó Tettamanti.

    La única zona geográfica equivalente a Montevideo es Ensenada, donde se podría llegar a 47 pies de profundidad a través del Canal Magdalena, y volverse esta ciudad el primer puerto del canal entrando desde el sur.

    Actualmente pasan por la ribera de la ciudad ensenadense 700 barcos. “Con este proyecto podemos duplicar ese número”, contó a DLR el actual intendente de Ensenada, Mario Secco, y agregó, “con la posibilidad que se le hagan cualquier tipo de reparaciones o mantenimiento desde el taller naval más grande de la república argentina; el Astillero Río Santiago”

    Por su parte, Oscar Verón, capitán fluvial y delegado de la CTA agregó también que “el canal de Punta Indio tiene mayor cantidad de sedimentos y por año hay que extraer mucho, lo que lleva a altos costos en su mantenimiento”.

    El Canal de Magdalena, entre otras cosas, viene a reconocer la importancia estratégica del Río de la Plata, y su conexión con el sur del país. Tettamanti afirma que la recuperación del Atlántico Sur- que día a día se pierde por el despliegue territorial británico desde las Islas Malvinas– “será a través del Río de la Plata, y cuando realmente tengamos soberanía sobre él”.

    Con decreto no hay Canal de Magdalena

    Durante la gestión del gobierno de Mauricio Macrila Cancillería habilitó al puerto de Montevideo como la puerta de entrada excluyente del Río de la Plata, dejando una pérdida de más de 5 mil millones de dólares para el país. Dicha medida se siguió profundizando a través del Decreto 949/20, publicado el 26 de noviembre del 2020 en el Boletín Oficial que “obligaba a la Argentina a subordinarse al puerto de Montevideo, no solamente la Cuenca del Plata, sino el Atlántico Sur”, plantea Tettamanti.

    “El Decreto lo firmó Alberto Fernández el mismo día que murió Diego”, dijo a DLR Oscar Verón. “Pero fue elaborado por Macri y el presidente uruguayo”, añadió el trabajador, y aseguró que “es imprescindible que este decreto se derogue antes de que cambie el gobierno”.

    Tettamanti afirma que esta medida busca excluir a la Cuenca del Paraná, y consolidar tres puertos que tienen vinculación directa con grandes empresas de capital extranjero: el puerto de Stanley (Malvinas), Punta Arena (Chile), el puerto de Montevideo (Uruguay) como “el triángulo dominador de todo el Atlántico sur y la pesca furtiva”

    Pero además, el Decreto 949/20 esconde otro gran punto: se autoriza el llamado a licitación pública nacional e internacional para adjudicar la concesión de obras “para la modernización, ampliación, operación y mantenimiento del sistema de señalización y tareas de dragado y redragado y mantenimiento de la vía navegable troncal” del Paraná-Paraguay.

    El llamado a licitación internacional sigue permitiendo que empresas extranjeras realicen el dragado y balizamiento de cualquier canal, como es el caso de la belga Jan de Nul en el río uruguay o la china Shanghai Dredging Company, en el puerto de Mar del Plata, en la costa Atlántica, y el canal Martín García. Entre otras empresas que tienen la infraestructura para llevar adelante un calado de esa magnitud, serían las nuevas postulantes para el actual proyecto en el Río de la Plata.

    «Queremos que el río Paraná vuelva a ser argentino», dijo Mempo Giardinelli en la Marcha por la soberanía del Río Paraná y la apertura del Canal de Magdalena el 27 de junio del 2022.

    ¿Los argumentos que sostienen su frase?: vías y canales navegables concesionados en su construcción y mantenimiento, gestiones empresarias corrompidas como la Bolsa de Comercio de Rosario, contrabando y mercadería sin registrar que entra y sale por nuestros puertos, y banderas celeste y blancas que ya casi no se ven en el río.

    “Hay estudios muy serios que aseguran que, si recuperamos el río y la gestión de todos los puertos que tenemos, en solo 10 años se pagarían todas las deudas de la Argentina sin costo alguno para nuestro pueblo”, menciona también Giardinelli.

    Artículo publicado originalmente en ARG medios

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  • ¿Quiénes son los dueños del litio en Argentina y cómo lo extraen?

    ¿Quiénes son los dueños del litio en Argentina y cómo lo extraen?

    La falta de información sobre quiénes concentran el litio en nuestro país y cómo lo extraen, son algunas de las respuestas que piden las comunidades originarias de las zonas andinas. Una reciente resolución de la Corte Suprema solicitó información sobre todas las exploraciones de litio de Salta y Jujuy ante la amenaza ambiental.

    De forma silenciosa, los avances en proyectos de extracción de litio en Argentina, son una realidad. En la actualidad existen 40 proyectos: dos en estado de producción- el Proyecto Fénix en el salar del Hombre Muerto y Sales de Jujuy en el salar de Olaroz Cauchar- seis proyectos en estado de construcción, y el resto en distintos grados de evaluación, avance o exploración.

    La concentración del litio en manos extranjeras, y apenas unas pocas empresas multimillonarias radicadas en el país, dan cuenta de un negocio que crece de forma desigual sin dejar siquiera ganancias por retenciones. De hecho, en comparación con la soja, a la que se le aplica un 35% retenciones, las del litio apenas son del 4,5%.

    Además, el carente monitoreo sobre su explotación sustentable es una grave preocupación de las comunidades aledañas a los salares, lo que provocó en un amparo ambiental en el 2019, al que recién reacciona la Corte Suprema con un llamado de atención hacia las empresas operadoras del litio, que todavía se encuentran flojas de papeles.

     

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    ¿Quiénes son los dueños del litio?

    La composición accionaria de los dos proyectos que operan en Argentina es extranjera casi en su totalidad. El proyecto de Livent en Catamarca es 100% de capitales estadounidenses, siendo Blackrock Inc y Vanguard Group Inc sus principales socios, dos de los fondos de inversión más grandes del mundo, radicados ambos en Estados Unidos.

    En el caso de Sales de Jujuy, un 25% de las acciones las tiene la japonesa Toyota Tsusho y un 66,5% la australiana Allkem (en realidad quienes integran la empresa son la financiera JP Morgan de EE.UU. y el grupo HSBC de Reino Unido). En tanto, apenas un 8, 5% queda para la estatal Jeamse, perteneciente al Gobierno de Jujuy.

    Además, tal como detalla el informe de la Fundación Fundeps, gran parte de estos fondos son tenedores de bonos de la deuda externa argentina, como el caso de JP Morgan Investment Management, HSBC Investment Funds y BNP Paribas Asset Management: los tres propietarios de acciones de Allkem. Lo mismo para las 7 firmas que operan en el proyecto Livent de Catamarca: Blackrock y Vanguard, Wellington MGMT, Morgan Stanley Investment, Invesco Multi Asset Income, Federated Hermes Emerging Market Debt Fund y Northern Multi Manager Emer MKT Debt Opportunit.

     

    En Argentina no existe una política uniforme ni una legislación única relativa a la solicitud, identificación y difusión de personas beneficiarias finales, a pesar de canales públicos de los cuales extraer información relativa a estas personas. Sin embargo, el nombre de José Luis Manzano ha aparecido últimamente en varios portales y medios nacionales como “el hombre del litio” en Argentina.

    El multimillonario empresario pasó de ex ministro del interior de Menem a dueño de un imperio financiero, siendo propietario de una parte de Edenor, Metrogas, petroleras, mineras como Minera Aguilar; principal productora de estaño, plomo y plata de Argentina, y medios de comunicación como el canal América, Radio la Red y El Cronista Comercial.

    José Luis Manzano es dueño hoy de 243.000 hectáreas de Catamarca y Jujuy, específicamente en los salares Antofalla y Paso de San Francisco, a través de la empresa Lithium, con la que el multimillonario logró traspasar la frontera y llegó a Brasil. Allí introdujo el proyecto de extracción de litio en el Estado brasileño de Minas Gerais. Luego de eso, amplió su participación en la minera australiana Latin Resources al 13,40% del total, convirtiéndose en su accionista individual más grande. La compañía es una de las principales inversoras en el que se asoma como el próximo proyecto de producción de litio en Salinas Grandes, Jujuy.

    Manzano se presenta ante sus acreedores como “el hombre del litio en Argentina”, siendo uno de los tantos rostros incógnitos dueños del mineral extraído en suelo andino, que ha tejido relaciones políticas con gobernadores como Gerardo Morales (Jujuy) y Raúl Jallil (Catamarca). De todas formas, Manzano juega en el tablero mundial junto a empresarios extranjeros.

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    Daños ambientales, corrupción y falta de transparencia

    El 4 de febrero de 2023 un camión de la empresa Minera del Altiplano SA-Livent que trasportaba ácido clorhídrico con destino a la Minera de Catamarca volcó a 2 km del control policial en el límite del Salar del Hombre Muerto en Catamarca con la provincia de Salta.

    Según un informe al que se pudo acceder dos meses luego del accidente, fueron 1032 litros de ácido clorhídrico los que se derramaron en suelo del departamento de Antofagasta de la Sierra, provocando un problema de contaminación importante por ser éste líquido uno de los ácidos más peligrosos que se utilizan para la disolución de metales.

    Daños ambientales, corrupción y falta de transparencia, son las tres preguntas que le hace la comunidad a las empresas y los gobiernos provinciales que gestionan la extracción del recurso natural y que pareciera aún no dar respuestas.

    La información que hay disponible sobre los dos proyectos actuales de extracción de litio, resultan de difícil comprensión debido al lenguaje técnico que utilizan las mineras y al volumen de los estudios e informes. Tampoco se conocen los nombres de quienes representan el paquete accionario (menos de 1% sumando todos los nombres, en todas las empresas analizadas), ni tampoco hay registro de cómo se distribuyen los dividendos entre los principales propietarios, cuáles son esos grandes fondos de inversión y las empresas que operan.

    La reciente iniciativa EITI de Transparencia para las Industrias Extractivas, en la que Argentina adhirió en el 2019, aún esperan la adhesión de provincias como Jujuy, en el que no es posible acceder al contrato de concesión con Allke o Toyota para la extracción de litio en el Salar de Olaroz. Catamarca sí adhirió a dicha iniciativa, en marzo de 2022, junto a Santa Cruz, Salta y San Juan.

    El incidente de hace menos de dos meses, más la falta de información constante se transformaron en denuncias de las comunidades que en el 2019, concluyeron en un amparo ambiental por las comunidades de Salinas Grandes y Laguna de Guayatayoc, así como por parte de la Fundación Ambiente y recursos Naturales (FARN), frente a la posible afectación “irremediable” del medio ambiente y el recurso del agua.

    La respuesta se la dieron el último 28 de marzo, cuando la Corte Suprema le ordenó al Estado Nacional y a las provincias de Jujuy y Salta que entreguen al tribunal “toda la información relativa a las autorizaciones de exploración y explotación minera de litio y borato otorgados”, además de “la información sobre la participación ciudadana, denuncias e impugnaciones contra dichos permisos”, “copia de los aspectos ambientales relevados en esas autorizaciones” e información sobre las actuaciones del Ejecutivo vinculadas a la exploración y/o explotación de litio y borato en estas dos provincias, las empresas involucradas y las proyecciones económicas de tal actividad.

    Las provincias y la Nación tienen 30 días para presentar la información requerida para resolver sobre el amparo, que solicita frenar la actividad minera en la zona.

     

    Las comunidades originarias de Salinas Grandes. Imagen: Gentileza Fundación Ambiente y Recursos Naturales

  • ¿Energía estatal o privada? El futuro de las represas hidroeléctricas argentinas

    ¿Energía estatal o privada? El futuro de las represas hidroeléctricas argentinas

    Son siete las centrales hidroeléctricas que después de 30 años renuevan concesión. El manejo y control de las mismas facturan unos 800 millones de dólares anuales. Con el tiempo contado ante una oportunidad histórica, las provincias presionan al Estado y a los privados.

     

    El 33% de la energía total que se consume en el país, es hidroeléctrica, y es indispensable para el agua potable, riego, energía eléctrica, navegación fluvial, recreación y turismo.

    Argentina cuenta con 95 aprovechamientos hidroeléctricos: 17 son grandes represas, entre las que se encuentran dos neuquinas, centrales de Piedra del Águila y El Chocón. Por su parte, las 78 restantes son de menor envergadura.

    Hay varios hitos fundamentales en la historia de la energía del país, pero hay tres que definitivamente delimitaron el rubro del recurso: la creación de la Empresa Nacional de Energía (Ende) en 1949 (Decreto N° 17.371) La Ley de Energía Eléctrica sancionada en 1960 que reconoce el ámbito provincial en las tareas de distribución y comercialización (Ley N° 15.336) Y las privatizaciones de los 90`que desmantelaron todo el sistema nacional de red hidroeléctrica (a través de la Ley 24.065).

    Este último episodio desmembró las ex empresas Agua y Energía Eléctrica S.E. e Hidronor S.A. en 13 unidades de negocio y concesionadas a empresas privadas. Pero ahora, los contratos de algunas de estas tienen fecha de vencimiento en 2023, y por eso desde hace dos años que se viene moviendo el avispero en despachos y recintos de las provincias y el Congreso.

    Si bien hay represas hidroeléctricas desplegadas a lo largo y ancho del país, el turno les tocó a las patagónicas, asentadas en las cuencas de los ríos Limay y Neuquén, que facturan unos 800 millones de dólares anuales.

    Actualmente cada una tiene su dueño, y la mayoría de ellas no son de bandera celeste y blanca. El Chocón-Arroyito es propiedad del grupo italiano ENEL, controlante de Edesur (con el 59% de las acciones); Cerros Colorados-Planicie Banderita, es de la firma de inversiones Orazul integrada por exejecutivos de Morgan Stanley; Alicurá,del grupo norteamericano AES; y Pichi Picún Leufú, del grupo local Pampa Energía conducido por Marcelo Mindlin.

    Se le suma la central Piedra del Águila, cuyo contrato de concesión finaliza en diciembre del 2023. La misma está en manos de la Sociedad Energía Sadesa Central Puerto, que tiene como accionistas a los empresarios Carlos Miguens, Guillermo, Reca, Nicolás Caputo, los hermanos Ruete Aguirre y la familia Escasany.

    Represa El Chocón

     

    Un reclamo que llegó a la Cámara Alta

    Los primeros en reclamar la gestión de los aprovechamientos hidráulicos, fueron los gobiernos y legisladores de Neuquén y Río Negro. El 27 de diciembre del 2021, la gobernadora de Río Negro, Arabela Carreras, y su par de Neuquén, Omar Gutiérrez, oficializaron el reclamo en conjunto para manejar las represas hidroeléctricas de la región, respaldados por el artículo 124 de la Constitución Nacional.

    El 28 de noviembre de este año, el senador neuquino Oscar Parrilli llevó el pedido formal a la Cámara Alta. El proyecto que propuso fue el que reclaman las provincias del sur: para el 2023 las concesiones hidroeléctricas deberán ser de jurisdicción nacional a través de la empresa pública Energía Argentina S.A. (ENARSA), en sociedad con las provincias. El objetivo es que el ente estatal pueda retener el 51% de las acciones.

    “La experiencia de casi 30 años nos revela que la gestión privada, por sí sola no genera necesariamente mayor inversión, ni garantiza la expansión del sector”, dijo Parrilli. “A partir de la concesión de los aprovechamientos hidroeléctricos comenzó un periodo de declinación de la participación de la hidroenergía en la matriz energética. Del 43% de potencia instalada en 1994 se disminuyó al 25% actual”, argumentó el legislador.

    Las provincias se envalentonan

    Se viene un año de renovación y las provincias aprovechan para saldar cuentas. Neuquén y Río Negro reclaman al Estado Nacional y a las concesionarias privadas una deuda de $983 millones, por los pagos mensuales atrasados en concepto de regalías, y por incumplimientos en actividades de las privadas.

    Las definen como regalías “mal liquidadas” desde 2013 hasta la fecha y las “ganancias extraordinarias” que han tenido las concesionarias en perjuicio de los organismo locales, que son los encargados de llevar adelante los monitoreos. Por ley y en concepto de Regalías Hidroeléctricas, reclaman a las concesionarias de las obras hidroeléctricas del Comahue el pago que les corresponde

    El ex secretario de Energía provincial y actual legislador rionegrino, Sebastián Caldiero, se refirió a la resolución 95/13 como el móvil para que las provincias fueran perjudicadas. “Las concesionarias cobran sobre un montón de otros ítems que las provincias no cobramos como regalías”, razonaba el diputado de Cipolletti, experto en materia energética.

    Desde 2013, la Nación instrumentó un sistema de remuneración para la generación hidroeléctrica con el que se dejó de lado la legislación de fondo en la materia, perjudicando a las provincias acreedoras. Las mismas fueron beneficiadas por un fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación sentenciado en el 87´, por las Regalías mal liquidadas en el caso de la provincia de Neuquén, con HIDRONOR S.A.

    Los pedidos ya se hicieron de forma oficial y llegaron al secretario de Energía de la Nación, Darío Martínez, con la intención que interceda en el giro de los fondos.

    Después de 30 años, a Argentina se le abre la puerta a una oportunidad histórica. Una mayor participación del Estado en las acciones de concesiones hidroeléctricas, sería el inicio de una apuesta por modificar el sistema energético argentino, con todos las ventajas ambientales y laborales que la industria hidroeléctrica trae consigo.

    Represa Piedra del Águila. Foto de Fernando Garrido

     

    Nota publicada originalmente en ARG Medios