27 de septiembre de 2026

Argentina en zonas y socialismo para ricos

El Gobierno Nacional acordó con los gobernadores del Norte, sacar el régimen ampliado de Zonas Frías y retrotraerlo a la ley anterior. Sin embargo, todos los usuarios percibirán aumentos en sus tarifas.


El jueves 24 cerca de las 19hs, el senado de la Nación convirtió en ley la modificación a las zonas frías, logrando quitar del régimen a más de 3 ,5 millones de usuarios residenciales en todo el país. La sesión se había cocinado casi 24hs antes, en una cena que mantuvo la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, con los senadores que tenían a Patricia Bullrich a la cabeza de la estrategia. Esa noche fue sushi y varias copas de vino, lo que luego inauguraría una maratón de rosca, negociaciones y ¿traiciones? para terminar el jueves a la tarde noche con la propia Bullrich bailando a cámara para celebrar la votación.

El esquema de zonas frías (o bien el subsidio al gas) tuvo su origen en el año 2002, bajo el nombre de Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales de Gas, el cual buscaba garantizar el abastecimiento en las zonas de frío como la Patagonia, Malargüe y la Puna, teniendo en cuenta además que el país se encontraba azotado por la crisis económica del 2001. 

El régimen luego fue ampliado, en el año 2021, por iniciativa del diputado Máximo Kirchner y ya con la construcción del Gasoducto Nestor Kirchner (ahora denominado Perito Moreno) en el horizonte. Allí ingresaron muchos municipios de la pampa húmeda, tanto de Buenos Aires como de Córdoba, que fueron los grandes perdedores del día jueves. Pero como contrapartida a esto, el Gobierno habilitó una vía de negociación con las provincias del norte del país para aumentar el esquema de “zonas cálidas”, y ampliar el espectro de subsidios a la luz eléctrica.

Detrás de la quita de los derechos, los grandes ganadores fueron las empresas eléctricas, Edenor y Edesur, a quienes gracias a los votos de los senadores, obtuvieron un apartado para habilitar un mecanismo que compense las deudas acumuladas con Cammesa contra los denominados activos regulatorios, que son ni más ni menos que “los ingresos que las empresas sostienen que dejaron de cobrar durante los años que las tarifas estaban pisadas”.

Así el Gobierno pretende trasladar los costos del gas a sus usuarios, condonar la deuda de empresas multimillonarias. 

El déficit es humano

Uno de los mayores argumentos que esboza la defensa oficialista para implementar un nuevo tarifazo, es la posibilidad de seguir “achicando”  el “déficit económico” del Estado. Desde la ampliación de las zonas frías en el año 2021, los beneficiarios del subsidio pasaron de 950.000 a 4 millones de hogares, muchos de los cuales para diferentes portales que cobran pauta estatal, “no se encuentran en zonas de frío extremo”.

De esta manera por ejemplo, una jubilada que vive en lugares como Tres Arroyos o Coronel Rosales de la provincia de Buenos Aires, que atraviesa un invierno con temperaturas húmedas que arrancan desde los 2 o 4 grados, y que percibe una jubilación mínima de 435 mil pesos, ya sin el subsidio pasaría a pagar una boleta de gas cercana a los 100 mil pesos. Sin contar que en los últimos dos meses, la tarifa de gas fue incrementada. Y teniendo en cuenta que el verano está a la vuelta de la esquina, y que el invierno deja un largo trecho de tiempo para estar al servicio de mayores ajustes mileistas.

Pese a esto y si bien cerca de 1 millón de usuarios residenciales van a mantener el régimen, igualmente percibirán aumentos en sus tarifas de gas, ya que el subsidio no se aplicará sobre la totalidad de la factura, sino solamente sobre uno de los tres componentes que la integran como es el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST). Otra vez, con el mismo tocuen.

En pos del superávit, y con un gasoducto funcionando (aunque las obras de extensión estén paralizadas, pero eso es otro capítulo), para la gestión libertaria poder afrontar los costos para su extracción, compresión y transporte, es un “gasto en dólares” que no se puede afrontar, y que por el contrario, debe ser absorbido por los usuarios para que ese gasto se pueda realizar en materia de “exportación” del recurso hacia países limítrofes. La argentina para otros que no son argentinos.

Y en clave de debate político es aquí también que cabe preguntarse si es necesario que en un país que cuenta con un superávit energético en materia de gas y petróleo gracias a Vaca Muerta, deba mantener un esquema dolarizado para los propios argentinos. ¿No son los recursos naturales parte de nuestro patrimonio?. Tal vez sea un buen indicio saber que es una de las políticas económicas emblema de este Gobierno: La primarización de la producción para la exportación del recurso. No por nada el mes pasado nuestro país logró un récord en la exportación minera.

Pero he aquí la trampa del estafador. La modificación aprobada fue un pedido expreso del ministro de Economía, Luis Caputo, con el verso de proyectar un ahorro de $272.099 millones. Sin embargo la modificación sigue manteniendo el recargo del 7,5% en la tarifa para todos los usuarios del país, y que está apuntada a solventar los gastos realizados por el PIST. Es decir, un vecino de Bahía Blanca en Buenos Aires, o de Tunuyán en Mendoza, o de Río Cuarto en Córdoba, seguirá pagando ese recargo para subsidiar al propio Gobierno y mantener la zona fría acotada. Incluso el decreto 266 de este año facultó al Ministerio de Economía a subir o bajar el nivel del recargo hasta un 50% respecto de su valor, según informó LPO. Ahora los argentinos también subsidiamos al Estado. 

Divide y reinarás

La sesión estuvo signada por varias situaciones de negociación entre el Ejecutivo y los Gobernadores de las provincias. De hecho quien facilitó el voto para su aprobación fue la senadora Julieta Corroza de La Neuquinidad, quien por orden expresa de Rolando Figueroa, gobernador neuquino, levantó su mano. De hecho fue el propio Figueroa quien viajó el 17 de agosto pasado a buenos aires para negociar que el “subsidio” de zonas de frías se mantenga como estaba únicamente para la patagonia. Pero la votación cambió, y todos percibiran un ajuste en su boleta de gas.

“El subsidio lo va a definir el Ejecutivo Nacional sobre uno de los tres conceptos de la factura de gas. Entonces hoy sancionada la ley, si van a cumplir con el spot que grabaron, tienen que incumplir la ley. Estamos viviendo un momento de locura e irracionalidad”, contó el diputado provincial de UxP, Pablo Todero, a La García. 

Asimismo el factor de “zonas cálidas” puso el agravante final para la sanción de los votos definitivos. Desde el ministerio de Economía y teniendo al propio Santilli como mariscal, negociaron con los gobernadores del norte, que tenían a Raúl Jalil (Catamarca), Gustavo Sáenz (Salta), Leandro Zdero (Chaco), Juan Pablo Valdés (Corrientes) y Carlos Sadir (Jujuy) como representantes, establecer un régimen de zonas cálidas para el subsidio de las tarifas eléctricas en los meses de mayor consumo. Sacar a unos y darles a otros. 

Lo más insólito de la negociación es que no estuvo garantizada, ni en el cuerpo de la ley, ni oficializada en algún convenio. Queda a voluntad del Gobierno Nacional de establecerla por decreto a través del boletín oficial. 

“Consensuamos una propuesta para redefinir los subsidios a la energía en las zonas cálidas y muy cálidas, un reclamo histórico de las provincias. Acordamos trabajar en conjunto para avanzar en su implementación lo antes posible”, sostuvo Luis Caputo en sus redes sociales para oficializar el acuerdo.


Según esperan, la reglamentación se realizará a partir del 1° de noviembre, y elevará entre noviembre y abril, de 300 a 550 kWh el consumo subsidiado en las zonas muy cálidas y de 150 a 300 kWh en las zonas cálidas. ¿Cómo chocará esta decisión con la posibilidad de seguir achicando la deuda que mantienen las empresas eléctricas con el Estado nacional?.