Las organizaciones cannábicas se organizan en la provincia

Frente a un escenario nacional marcado por el retroceso de políticas públicas, distintas organizaciones cannábicas de la provincia de Buenos Aires comenzaron a tejer una red para fortalecer su alcance territorial y organizarse de manera colectiva. La iniciativa es impulsada por Cannabis Medicinal Bahía Blanca, RESET -Política de Drogas y Derechos Humanos- y Madres Cultivadoras Argentinas, quienes llaman a otras agrupaciones a sumarse a través de un formulario online.

Para sumarse a la Red del Movimiento Cannábico autoconvocado sólo tenés que hacer click acá e inscribirte en el formulario.

“Sabemos que somos muchas organizaciones en la provincia y que juntas podremos construir una red lo suficientemente fuerte para resistir y seguir luchando”, expresaron desde la cuenta de Instagram de Madres Cultivadoras, organización que nació cuando un grupo de familias encontraron la posibilidad de “fabricar” su propia medicación. El objetivo que tienen con esta red es conocer otras organizaciones de la provincia, reunirse y defender el acceso a la planta como medicina, en un contexto de ajuste estatal y latente criminalización.

Esta convocatoria surge también como respuesta al reciente cambio normativo en el Reprocann. En mayo, el Ministerio de Salud endureció los requisitos para el cultivo de cannabis con fines medicinales mediante la Resolución 1780/2025, lo cual, según denuncian las organizaciones, obstaculiza el cultivo en red y solidario al que asisten a personas que no pueden autoabastecerse. 

Daniel Loza, cultivador solidario de La Plata, murió en 2018, dos meses después de que la justicia allane su casa.

Desde hace al menos un año, los trámites de Reprocann estaban frenados y había más de 100 mil personas esperando ser autorizadas para poder cultivar cannabis con fines medicinales en sus casas. A partir de la nueva normativa, los usuarios deberán volver a iniciar el trámite respetando los nuevos requisitos, los cuales son en muchos casos inalcanzables. Mientras tanto, quienes tienen el permiso vigente pueden seguir utilizándolo hasta que el mismo se venza, aunque muchos temen entonces poder renovarlo. 

Entre las nuevas exigencias, se incluye contar con un Director técnico de cultivo y un Director Médico con formaciones específicas, así como también análisis y trámites jurídicos, aumentando significativamente el valor económico del proceso e imposibilitando el acceso comunitario.

Además, a esto se suma el vencimiento de las licencias de las semillas argentinas otorgadas por el INASE, el Instituto Nacional de Semillas, y la posterior disolución del organismo, dificultando aún más el acceso legítimo a la medicina cannábica y dejando a miles de usuarios sin tratamiento. 

Las organizaciones insisten en que esta red no es más ni menos que una comunidad que intenta proteger lo conquistado, defender una medicina que favorece enormemente la calidad de vida y garantiza el derecho a la salud.

Conocé la historia de Madres Cultivadoras haciendo clik en esta nota: