El gobierno de Javier Milei tiene listo el decreto para avanzar con la privatización del 49% de las acciones de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NA-SA), la firma que opera Atucha I, Atucha II y Embalse.
Para la misma se propone la venta del 44% que se pondrá a la venta en bloque mediante una licitación pública nacional e internacional, mientras que el 5% restante se les otorgará a los trabajadores a través de la organización de un Programa de Propiedad Participada.
Actualmente, la composición accionaria de NA-SA se distribuye entre el Ministerio de Economía (79%), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) con un 20% y Energía Argentina (Enarsa) con el 1%. Antes de concretar la venta, el decreto ordena que tanto la CNEA como Enarsa transfieran sus participaciones a la Secretaría de Energía, dependiente del Ministerio de Economía. Una vez completadas estas transferencias, la autoridad de aplicación dictará las normas operativas y complementarias para llevar adelante la licitación, con la intervención de la Unidad Ejecutora Especial Temporaria Agencia de Transformación de Empresas Públicas, dirigida por Diego Chaher.
El aporte estratégico de estas centrales nucleares es importante para el desarrollo tecnológico de la Argentina. Actualmente, juntando las tres centrales nucleares, tiene una potencia instalada de 1763 MW, un 4,1% de la potencia bruta total instalada en el país a diciembre de 2024. No obstante, el año pasado el porcentaje de energía generada por NA-SA trepó al 7,35% del total aportado al Sistema Argentino de Interconexión Eléctrica (SADI).
