Categoría: Recursos Estrategicos

  • La Industria Nacional se está destruyendo a niveles preocupantes

    La Industria Nacional se está destruyendo a niveles preocupantes

    En los últimos días se conocieron nuevos índices que dan cuenta de la destrucción, no sólo en lo que respecta a la pérdida de puestos de trabajo, si no también con los números de producción nacional.

     La CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa) informo hace 10 días, que la industria pyme cayó 6,6% interanual en septiembre y acumula una retracción de 15,1% en los primeros nueve meses del año frente al mismo período de 2023

    Según el informe del Observatorio IPA, esto se debe a la fuerte recesión acompañada de la caída del consumo y la enorme apertura de importaciones,lo que genera una “ruptura del equilibrio de la rentabilidad” que amenaza con forzar a muchas empresas a operar a pérdida. Los autores del estudio, Pablo Bercovich y Martín Kalos, explican que ciertos sectores experimentan una mejora relativa, como los bienes de lujo y entretenimiento, sin embargo los productos de consumo masivo muestran caídas severas.

    Justamente Pablo Bercovich, director de la consultora Marca PYME, conversó con Frecuencia DLR y explicó que actualmente las PYMES argentinas están capitalizadas, que cuentan con una de las mejores capacidades instaladas de Latinoamérica pero que no tienen condiciones de competitividad.

    “Una PYME que está obligada a despedir trabajadores, pierde esos trabajadores que se van, y luego cuando hay que volver abrir las persianas porque se está reactivando la economía, no volves a recuperar ese capital humano. Esos son los daños estructurales que a corto y largo plazo genera” sostuvo en relación a la situación económica del gobierno de Javier Milei.

    Además agregó que si bien en los últimos meses ha parado de bajar la curva descendente de caída en algunos sectores, el del mercado internista es el más afectado, por ejemplo el de la madera y el mueble, el sector del juguete, entre otros. Y que ahora se encuentran en un estancamiento.

    “Lo que no se esta viendo para nada es esa V corta que el gobierno está tratando de instalar, nosotros hablamos de piso pegajoso, se ve bien en la industria manufacturera y la construcción. Donde algunas actividades intentan crecer, pero por este piso pegajoso que tracciona para abajo no terminan de despegar.” comentó el Director de Marca PYME.

    La Industria Nacional puede ser potencia

    Allí también realizó una radiografía de la actualidad en donde explicó que uno de los conflictos principales radica en los bajos niveles de competitividad, marcando una diferencia entre la productividad y la competitividad: “Hay pymes en Argentina que son parte de una matriz productiva diversificada que no es tan común en otros países en desarrollo. En Argentina producimos de todo, maquinaria agrícola, equipamiento médico, son sectores con muchísimo valor agregado y con conocimiento incorporado.”

    Hay que tener en cuenta que cuando se habla de competitividad, sucede que Argentina vuelto un país caro, genera que la industria nacional no sea rentable para quienes producen y los mismos empresarios PyMEs lo explicitan. Aunque tienen los mismos procesos, maquinarias y trabajadores igual o mejor capacitados que pymes de otros países, generando a su vez productos de mejor o igual calidad, no logran tener competitividad con estas empresas extranjeras.

    La respuesta no solo yace en el factor impositivo, sino también logístico y de financiamiento productivo, el cual es muy bajo en el país. Sin embargo uno de los factores que genera mayor preocupación en el sector es el de la variable energética, con aumentos de costos impresionantes que han llevado a algunas empresas instaladas en Argentina a comenzar a desarrollar estructura fotovoltaica, con techos solares, para no depender de las subas y bajas de energía, o de los cortes imprevisibles.

    Ante la consulta sobre el RIGI y las políticas públicas, Bercovich analizó que “Las PyMEs ya saben que de Javier Milei no pueden esperar nada positivo,el RIGI regalo mucho más de lo que pedían. Las inversiones que están llegando igual iban a venir sin las condiciones hiper positivas que le da el RIGI. De hecho la inversión directa bajó estos últimos meses. Ese RIGI vino a demostrarle a la industria y pymes nacionales que ni siquiera podían meterse en las grandes cadenas de valor de desarrollo de proveedores de las inversiones que iban a venir, porque se habló en un momento de meter un cupo de desarrollo de proveedores locales, pero ese cupo se podía cumplir con compra de tierras, o sea ni quisera se generó un régimen que trataba de incorporar pymes nacionales.”

  • La Universidad te salva del Dengue

    La Universidad te salva del Dengue

    La Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata lanzó una campaña activa contra el dengue, enfocada en la prevención, capacitación y producción pública de repelentes. Esta iniciativa, impulsada por la Secretaría de Extensión de esa unidad académica, busca ofrecer soluciones integrales a esta problemática de salud pública que afecta a vastos sectores de la sociedad, particularmente a los más vulnerables.

    Para esto, desde Exactas pretenden elaborar 5.000 unidades de repelente, utilizando una fórmula magistral que permite la protección de entre 4 y 6 horas. A esta iniciativa ya se sumaron los municipios de Berisso y Monte Hermoso que realizaron los aportes de materia prima para su elaboración, y que luego se repartirán a los vecinos de las respectivas localidades.

    Además capacitan al personal del Laboratorio de Especialidades Medicinales local (LEM) del municipio de La Plata y se encuentran trabajando en un convenio con los distritos de Las Flores, Almirante Brown y Berazategui.

    Nicolás Trovato López, el investigador que se encuentra a cargo del Proyecto, destacó la importancia de la capacitación como otro componente clave de la iniciativa: “Estamos organizando ciclos formativos no solo sobre la problemática del dengue, sino también sobre buenas prácticas en la preparación de repelentes. Estos espacios de formación están dirigidos tanto a nuestros estudiantes y graduados, como a colegas de los municipios con los que colaboramos”.

    Asimismo, el decano de la facultad, Dr. Mauricio Erben, subrayó el compromiso de la universidad con las necesidades de la comunidad, especialmente ante la inminente llegada del verano, cuando los casos de dengue suelen aumentar.

    “El Estado no puede desentenderse de esta situación, y la universidad, incluso en tiempos de crisis presupuestaria, debe hacer un esfuerzo para atender las problemáticas de salud pública. En nuestros laboratorios, ponemos el conocimiento y el compromiso de toda nuestra comunidad universitaria al servicio de la sociedad. No podemos permitir que la prevención del dengue sea solo un privilegio para quienes pueden pagar los elevados precios del mercado. Los convenios con los municipios para la producción de repelentes muestran que un Estado presente es esencial para cuidar la salud de la población”, detalló.

  • ¿Puede Buenos Aires convertirse en una provincia petrolera?

    ¿Puede Buenos Aires convertirse en una provincia petrolera?

    La primera pregunta que surge ante esta idea es: ¿Cómo un territorio que no tiene yacimientos de extracción de petróleo puede ser considerada una provincia petrolera?. Y la respuesta radica en la capacidad instalada que tiene la provincia de Buenos Aires en materia de industria hidrocarburífera.

    Hace unas semanas la empresa Oiltanking anunció una inversión de 500 millones de dólares en el Puerto Rosales, ubicado en Punta Alta. Allí la Empresa ya se encarga de operar las instalaciones de almacenamiento de crudo en las playas de tanques, y con esta inversión, no solo fortalecerá las capacidades del puerto, sino que también contribuirá a consolidar la cadena de valor de la industria petrolera en la región.

    Las obras de ampliación, conocidas como proyecto Otamérica, iniciaron en marzo del año pasado y están diseñadas para incrementar en un 50% la capacidad del puerto. Gracias a estas obras, se estima que Puerto Rosales estará en condiciones de exportar hasta 310 mil barriles de crudo diarios. Esto representa una significativa oportunidad económica, ya que el aumento en la capacidad de exportación podría traducirse en ingresos de hasta 8.000 millones de dólares anuales para el país.

    Actualmente, el proyecto Otamérica se encuentra en su primera etapa, la cual incluye la construcción de dos tanques de almacenamiento, una estación de bombeo, una subestación eléctrica y un nuevo muelle. La finalización de esta fase es un paso importante hacia el objetivo de fortalecer la infraestructura portuaria y la capacidad exportadora de Argentina, situando al país en una posición destacada dentro del mercado energético global.

    A esto se suma que actualmente los polos industriales ubicados en Campana, Ensenada-Berisso y Bahía Blanca, consolidan uno de los nodos petroquímicos más importantes de toda sudamérica. De hecho, en la Localidad bahiense estuvo a punto de instalarse la planta de tratamiento para el Gas Natural Licuado, que iba a contar con la inversión de la petrolera malaya Petronas, y que finalmente fue trasladada a Punta Colorada (Río Negro), sin tener mayores precisiones de cuando iniciará la obra.

    Sobre esto último existe una nueva posibilidad de que finalmente se lleve a cabo una planta de procesamiento de Gas Natural Licuado (GNL) en el Puerto, en el mismo predio que previamente había sido ocupado por Petronas.

    La inversión la podría llevar a cabo Tecpetrol, la petrolera de Techint, como posible inversor. Este plan, que se proyecta en hasta 40 mil millones de dólares, busca fortalecer la capacidad exportadora y operativa de la región, especialmente en el procesamiento de gas natural proveniente de Vaca Muerta, en un contexto de creciente demanda energética

    Aquí se presenta una situación particular: Horacio Marín, CEO de Tecpetrol hasta hace poco, ha asumido recientemente la presidencia de YPF, lo cual genera posibles conflictos de interés dado su nuevo rol en la toma de decisiones para proyectos de YPF en colaboración con Tecpetrol. Esto ha añadido un matiz complejo a la competencia entre las provincias por acoger la planta de GNL, ya que Bahía Blanca se está esforzando para mejorar sus condiciones impositivas y así posicionarse como un centro logístico y portuario preferente en el país.

  • Puerto Rosales, la promesa petrolera que hoy todos están mirando

    Puerto Rosales, la promesa petrolera que hoy todos están mirando

    Kicillof lleva “la obra en curso más grande del país”, a Puerto Rosales y lo reafirma como potencia petrolera a nivel mundial

    El gobernador Axel Kicillof anunció una batería de inversiones para “la obra en curso más grande del país”, en el distrito de Coronel Rosales. Se trata de la ampliación de la planta Otamérica y de un muelle de dos mil metros para operaciones offshore. Ambas aumentarán la capacidad de exportación del crudo proveniente de Vaca Muerta. ¿Puerto Rosales se planta como el puerto petrolero argentino?

    Hace más de media década que por Puerto Rosales pasa el 70% del crudo de hidrocarburos del país que se dirige para exportación y al interior del país para consumo interno. El incremento de producción del shale de Vaca Muerta tuvo que ver directamente con la nacionalización de YPF donde la exploración y explotación de yacimientos petrolíferos fue uno de los objetivos para la gestión en 2012.

    La red de gasoductos que transporta el crudo neuquino a distintos puntos del país recorre una distancia de 513 kilómetros hasta llegar a la planta de almacenamiento de Coronel Rosales, con 82 mil metros cúbicos diarios de hidrocarburo.

    El objetivo es duplicarlo y para eso las inversiones de 500 millones de dólares que anunció el gobernador bonaerense están destinadas en gran parte a la ampliación de la planta de almacenamiento de crudo y la construcción de un muelle para operaciones offshore que aumentaría el volumen de carga para los barcos de exportación de crudo, dirigidos principalmente a Estados Unidos.

    De base militar a socio comercial

    “El Puerto de Rosales está cobrando el protagonismo que nunca debería haber perdido”, dice para ARG, el intendente de Coronel Rosales Rodrigo Aristimuño. Su profundo calado natural lo convirtió en una gran promesa durante el siglo pasado , lo que rápidamente se retrotrajo con la segunda guerra mundial y el cambio de inversionistas terminaron haciendo la apuesta fuerte en el puerto vecino de Ingeniero White, Bahía Blanca.

    Los comienzos del puerto de Rosales fueron principalmente como un complemento cerealero de la ciudad aledaña, y más tarde con el traspaso de gestión estatal durante el gobierno de Perón se convirtió en la principal base militar del país.

    El hito que marcó profundamente el curso del puerto de Rosales y que lo perfiló como el puerto petrolero del país, fue la nacionalización de YPF. El puerto llegó a aportar el 50% del PBI de la ciudad de Punta Alta, y desde hace algunos años, con la anterior gestión de Aristimuño al frente del consorcio, anteriormente prescindiendo la zona franca y ahora como intendente del partido, las vistas están puestas en transformar su perfil portuario y convertirlo en un actor comercial más.

    Las recientes inversiones anunciadas por la pesquera Conarpesa van en ese sentido; un puerto que empieza a perfilarse también como zona pesquera estratégica y es el primero que recibe a la pesquera por fuera de la Patagonia; con el objetivo de ampliar el negocio del langostino y sumar otras especies que cada vez más cotizan en el mercado internacional como la merluza.

    La inversión recientemente anunciada tiene que ver con dos cámaras de frío donde se centralizará el pescado. No hay proceso, solo retención y posterior exportación, con barcos que ahora se duplicarán; de 100 toneladas de pescado que sacan en una jornada normal, ahora serán barcos de 400 toneladas que involucran mayor cantidad de mano de obra. “Los marineros, estibadores y pescadores que ahora se emplearán son todos de la región”, asegura el intendente de Rosales.

    Puerto Rosales opera offshore

    Actualmente la carga de buques con el crudo extraído en Neuquén, o la carga del removido provenientes de Caleta Olivia o Caleta Córdova, y que se dirigen a los puertos de Bahía Blanca, Dock Sud, o puerto La Plata para abastecer el consumo interno, se operan con un mecanismo de monoboyas; islas flotantes que están conectadas con gasoductos que atraviesan el lecho marino y se conectan a la principal planta de almacenamiento.

    Actualmente existen dos; una en Punta Cigüeña y otra en Punta Ancla. La decisión de la ampliación estuvo a punto de resolverse con una tercera monoboya, pero debido al aporte de la industria nacional y a las implicancias medioambientales, se decidió finalmente por remover las mismas y construir una plataforma offshore.

    Las monoboyas no se fabrican en Argentina. Se importan directamente de países como Alemania. En cambio, la plataforma offshore se construye con mano de obra 90% nacional; “desde el cemento hasta los mil trabajadores de la construcción que tenemos actualmente en el sistema”, dice Aristimuño. La obra que tiene el 60% de avance duplicará  la mano de obra estructural para operararla, lo que diversifica el empleo que involucra a trabajadores de gremios como UOCRA, SUPA, SOMU, estibadores, capitanes y patrones.

    En cuanto a lo medioambiental, el muelle se presenta como una alternativa más ecológica frente al sistema actual de monoboyas. Los recientes episodios de pérdida de crudo en el estuario de Bahía Blanca provinieron de una de las monoboyas de Puerto Rosales operadas actualmente por la empresa Oiltanking.

    A pesar de haber un sumario en curso, los desperfectos fueron grandilocuentes y la cantidad de crudo esparcido por la Bahía hizo que el Ministerio de ambiente suspenda las actividades de la empresa hasta maximizar las condiciones de seguridad y restablecer su plan de contingencias que tuvo grandes fallas previo al derrame.

  • Mirá mamá, estoy arriba: la industria satelital que podría perderse en el espacio

    Mirá mamá, estoy arriba: la industria satelital que podría perderse en el espacio

    Cuando se lanzó al espacio el satélite ARSAT-1 era octubre del 2014 y la industria satelital en la Argentina no existía. En ese entonces, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner realizó una cadena nacional en el momento mismo en que despegaba el cohete que lo alejaría 36.000 km de la Tierra. Era el primer satélite construido y puesto en órbita íntegramente por un país latinoamericano. Diez años después, sigue prestando servicios de telecomunicaciones a todo el territorio argentino -incluyendo la Antártida y Malvinas- y países limítrofes. Aunque no lo haría por siempre. 

    La empresa de telecomunicaciones ARSAT, fue creada en el 2006 por el gobierno nacional. Desde entonces, trabaja en la operación y control de los satélites que construye de la mano de INVAP, la empresa rionegrina de alta tecnología. Su política de desarrollo satelital apunta a la soberanía nacional, desempeñando un rol estratégico para el crecimiento del país en materia económica, tecnológica y científica.

    “Las alas del ARSAT ya están desplegadas, también las de la Argentina, las alas blancas del progreso, la ciencia, la tecnología, la libertad, la igualdad. Las alas de la patria”, enalteció Cristina, el 16 de octubre de 2014 por las señales de TV Pública y Radio Nacional. El ARSAT-1 fue diseñado, financiado, desarrollado, ensamblado y probado en la Argentina, con un equipo de más de 3000 técnicos y científicos del país. El 50% de sus piezas son de fabricación nacional, incluso su software es totalmente argentino. Junto a INVAP, lo habían fabricado para reemplazar el satélite anterior cuya vida útil había caducado.

    Todo ello, no se sostiene sin un respaldo político. Alfredo Moreno, ingeniero de Tecnologías en Informática y Comunicaciones en ARSAT, aseguró: “La política del gobierno actual es clara: desfinanciar nuestra empresa pública, debilitarla y lograr bajarle el valor en el mercado para poder crear una sociedad mixta, ya que no la puede privatizar en el contexto de la Ley de Bases.”

    El 15 de Octubre de 2015 el ARSAT2 llegó a la órbita geoestacionaria.

    La empresa pública ARSAT tiene el centro de procesamiento de datos más importante de Latinoamérica. Con ella, los argentinos pueden acceder a servicios satelitales como internet o imágenes de observación terrestre que a su vez se venden a países que no pueden producirlas. Además, ARSAT ha desplegado más de 40 mil kilómetros de cable de fibra óptica, brindando acceso a una comunicación con una velocidad de datos mucho mayor que la de los cables eléctricos.

    Desde el 2005 se decidió que el Estado Nacional acompañe e impulse el desarrollo de la industria satelital apostando por la soberanía espacial. Esto permitió desarrollar conocimientos científicos y capacidad tecnológica que caracterizó al país durante esos años.}

    Haceme un lugarcito en la órbita

    Pero, ¿Dónde se ubica un satélite en el espacio? Alrededor del planeta Tierra, se despliega un “anillo” cuyo plano es paralelo al plano del ecuador: la órbita geoestacionaria. Al tener una altitud fija sobre el ecuador, hace que los satélites que se posicionan en ella giren sincrónicamente a la par de la Tierra (estacionaria respecto a la Tierra). De este modo, son visibles en todo momento y se les puede hacer un seguimiento continuo.

    Por esto, una posición en esta órbita es de inmenso valor político y socioeconómico, especialmente para las telecomunicaciones. En 1985, la Unión Internacional de Telecomunicaciones asignó a nuestro país dos: la posición 72° Oeste y 81° Oeste.

    El Arsat-1 fue colocado a los 72°O. y, un año más tarde, en septiembre de 2015, fue enviado el Arsat-2 a los 81°O. Ambos satélites, fueron un hito histórico para el país en la defensa de las posiciones orbitales, eliminando la dependencia de capitales extranjeros y proyectando un nivel tecnológico dominante en la región.

    Sin embargo, no fue fácil ganar un lugar en el mapa del mundo: Si hoy Argentina tiene un espacio, es gracias a decisiones concretas. Todo comenzó en 2004, cuando Néstor Kirchner llegó a la presidencia con un sector espacial privatizado 

    En la década del 90’, Nahuelsat era el consorcio de capitales extranjeros que estaba a cargo de las posiciones orbitales geoestacionarias de Argentina: debía proveer y operar un satélite para cada posición. El primero fue el Nahuel-1, puesto en los 72ºO. en 1997, mientras que el segundo debía ser colocado en los 81ºO. antes de octubre de 2004.

    Sin embargo, cuando llegó la fecha, Nahuelsat ni siquiera había comenzado a construirlo, poniendo en riesgo la conservación de la posición, que estaba siendo reclamada por Gran Bretaña. El presidente solicitó entonces una prórroga de dos años que le dió tiempo a gestionar el alquiler de otro equipo para reemplazarlo. Años más tarde, en 2010, el Nahuel-1 cumplió su vida útil y fue sustituido definitivamente por el AMC 6. 

    Desde ese momento, Kirchner asumió la actividad espacial como una política de estado, y en 2006 sancionó la Ley 26.092 para la creación de ARSAT, a fin de instrumentar una política satelital que contemplase el “diseño, desarrollo, construcción en el país, lanzamiento y/o la puesta en servicios de satélites geoestacionarios en sus posiciones orbitales”, asimismo que la provisión y/o comercialización de las facilidades satelitales obtenidas.

    Al mismo tiempo, se puso en marcha el Plan Espacial Nacional manejado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), el cual permitió, hasta el presente, llevar adelante un ambicioso programa de desarrollo de satélites de observación de la Tierra y telecomunicaciones.

    Hoy estamos, mañana vemos: La vida útil de los satélites

    Este año el ARSAT-1 cumple 10 años en el espacio, y como la mayoría de las cosas, los satélites no son eternos. Su capacidad de realizar funciones depende del combustible que puedan cargar y del desgaste que les implique mantenerse en órbita. En el caso de los satélites geoestacionarios, el ciclo de vida útil es de 10 a 12 años. “Saquemos cuentas”, dijo Alfredo Moreno. “El Arsat-1 fue enviado en 2014 y el Arsat-2 en 2015.”

    “El año que viene entramos en etapa crítica: si no se lanza el nuevo satélite SG1, en cuatro años Argentina se queda sin los satélites que tiene”, aseguró el ingeniero.

    El Arsat SG1 -antes llamado ARSAT-3- estaba programado para ser lanzado en 2019 pero la gestión de Mauricio Macri decidió suspender su fabricación. En febrero de 2020, Alberto Fernández anunció la reanudación del Plan Satelital Argentino que incluyó su construcción.

    Este satélite está dotado con la última tecnología a fin de brindar Internet satelital de alta calidad en sitios rurales o de difícil acceso, con cobertura total en la Argentina y parcial en países limítrofes.

    Cuatro meses quedan de 2024 y no hay -ni por asomo- noticias del lanzamiento del nuevo satélite. Tampoco para el año que viene. ‘No hay plata’ es el argumento del gobierno actual, sin embargo, los satélites Arsat 1 y 2 generan alrededor de 40 millones de dólares al año gracias a la exportación de servicios tecnológicos.

    El nuevo satélite SG1, que ya está prácticamente terminado en el INVAP, tendrá aún más capacidad de tráfico de datos, por lo que se prevé que genere más divisas para el país.

    Si los satélites nuevos no se ponen en órbita, es muy probable que ARSAT pase a ser una empresa “en estado de coma”. La decisión del gobierno será clave para determinar el destino de la industria satelital del país.