Categoría: Recursos Estrategicos

  • Los glaciares en la mira: el gobierno avanza sobre la ley que los protege

    Los glaciares en la mira: el gobierno avanza sobre la ley que los protege

    El gobierno nacional busca modificar nuevamente la Ley 26.639 que protege  los glaciares y el ambiente periglacial, con una clara intención de favorecer al sector extractivista y megaminero. Según confirmaron fuentes del Ministerio de Economía, el objetivo es avanzar por decreto -sin debate legislativo- para habilitar la actividad en zonas resguardadas por su valor hídrico, pero todavía no hay consenso.

    La ley contempla la preservación de los glaciares y suelos congelados como zonas estratégicas de agua. Además, protege su biodiversidad, su valor científico y turístico. En su artículo 6, se prohíbe expresamente la minería, la instalación de industrias y cualquier actividad que libere sustancias contaminantes o altere el ecosistema glaciar. La modificación buscada apunta a  este último artículo. 

    “Desde el día de su sanción, esta ley tiene una presión fuertísima por parte de las empresas mineras”, explicó Sofia Nemenmann, subdirectora de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas. No es la primera vez que desde organizaciones ambientalistas advierten los intereses del lobby minero y el peligro de la modificación por intereses empresariales. “Esta modificación tiene nombre y apellido”, agregó Nemenmann. 

    Sofia Nemenmann, subdirectora de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas.

    En 2024, los primeros borradores de la Ley Bases, buscaban avanzar con las inversiones y proyectos mineros, pero el Ejecutivo Nacional no logró el apoyo legislativo necesario y debió quitar el artículo del proyecto. Para eso fue importante la labor del sector ambiental y científico, y el informe de la ONU que denunció la contaminación de cianuro, arsénico, mercurio en la zona periglaciar de la mina Veladero,en San Juan, operada por Barrick Gold. La presión social fue indispensable para romper el posible acuerdo.

    ¿Por qué es importante la Ley de Glaciares?

    Los glaciares son la principal fuente de agua de nuestro país y almacenan el 70% del agua dulce del planeta. En Argentina hay aldededor de 14.500 glaciares distribuidos a lo largo de la Cordillera de los Andes. Se ubican en lugares de gran altura y mucha humedad, en donde la nieve se apila hasta que su propio peso hace que la base se transforme en hielo. 

    Fotos: Pedro Ramos

    El más conocido es el Perito Moreno, que funciona como un tapón de hielo que aísla el Lago Argentino, y que fue descubierto por Carlo Moyano y Francisco Moreno a fines de 1879. Esa enorme masa de hielo ilimitada ya existía hace millones de años, siendo la principal fuente de agua de los ríos andinos y las cuencas hídricas de las que dependen al menos 12 provincias.

    Pero estas masas de hielo no se quedan quietas, sino que están en constante movimiento. De hecho, su retroceso es alarmante: desde 1990 que vienen perdiendo superficie, de forma acelerada por el calentamiento global. La ONU declaró el 2025 como el Año Internacional de la Preservación de los Glaciares y advirtió: “El deshielo acelerado de los glaciares corre el riesgo de desatar una avalancha de impactos en cascada sobre las economías, los ecosistemas y las comunidades, no solo en las regiones montañosas sino a nivel mundial”.

    La reducción de las superficies blancas, encargadas de absorber el calor de la tierra,  representa un punto de no retorno para el ciclo del agua. En este contexto de crisis hídrica, el lobby minero encuentra en el gobierno nacional un aliado para avanzar sobre nuestro territorio. 

    Soberanía en la cordillera 

    Además de lo ambiental, la modificación de la Ley también podría tener implicancias geopolíticas. Muchos de nuestros glaciares se alzan en zonas fronterizas con Chile, donde los límites no están definidos -tal como sucede con el Campo de Hielo Patagónico Sur, el más grande del hemisferio Sur después de la Antártida-.  “El glaciar se mueve como un río, muy lentamente, pero se mueve. Entonces, no sabemos qué parte es de Argentina y qué de Chile”, explicó Andrea Torres, ex brigadista del Parque Nacional ‘El Chaltén’, en la provincia de Santa Cruz, que fue despedida en diciembre de 2024 por su posición política frente a la gestión del parque. 

    Andréa Torres, ex brigadista de El Chaltén.

    ¿Qué significa, entonces, que se habilite el avance en la modificación de esta ley? “Nosotros tenemos que proteger nuestra identidad, nuestra soberanía, nuestra historia y nuestro futuro. Porque si no tenemos agua, nuestras generaciones venideras no van a tener nada. Es imposible pensar una vida sin agua potable”, expresó Andrea.

    Una ley históricamente perseguida

    La Ley de Presupuestos Mínimos para la Preservación de Glaciares y del Ambiente Periglacial se sancionó el 30 de septiembre de 2010, al calor de la militancia socioambiental, hace 14 años. Incluso antes de ser promulgada, ya era una ley molesta para las empresas y los gobiernos.

    Foto: Pedro Ramos

    En 2008 el congreso había aprobado una primera versión. Esta fue presentada por la diputada radical Marta Maffei, con respaldo político, académico y científico. Sin embargo, a través del decreto 1837/2008, la entonces presidenta Cristina Fernandez de Kirchner la vetó, bajo presión de la empresa minera Barrick Gold que explota yacimientos de oro en Veladero, San Juan, y proyectaba avanzar sobre Pascua Lama.

    En 2010, gracias a la organización de las comunidades, asambleas y colectivos ambientales y científicos, finalmente se sancionó la ley que conocemos actualmente. Desde entonces, ha sido perseguida por el lobby minero y distintos gobiernos buscaron flexibilizarla. 

    En 2017, durante el gobierno de Mauricio Macri, se intentó modificar la Ley para favorecer al sector minero. Detrás de esta ofensiva estuvieron empresarios como  Eduardo Elsztain (Austral Gold y Grupo Irsa), Carlos Miguens (Patagonia Gold), Fernando Giannoni (Barrick Gold) y la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM). Al año siguiente, varios ex funcionarios -entre ellos, tres exsecreatarios de Ambiente- fueron procesados por no proteger el ambiente glaciar en la región sanjuanina.

    A lo largo de los años, la intención de vaciar la ley ha sido constante. Las consecuencias siguen siendo las mismas: pérdida de reservas naturales y aumento de sequía en un territorio árido como es el nuestro, mientras que el único favorecido es el negocio minero. “Si esta modificación se concreta, nos encontraremos en la calle. El movimiento social es nuestro modo y habrá que salir a defender la ley de glaciares”, concluyó Sofia Nemenmann.

  • Coronados de gloria: ¿otra vez?

    Coronados de gloria: ¿otra vez?

    Ayer, lunes 9 de junio, un equipo de diez estudiantes del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) se consagró campeón mundial en la CanSat Competition 2025, un certamen internacional de ingeniería aeroespacial organizado por la American Astronautical Society con respaldo de la NASA.

    Estos jóvenes, de entre 21 y 24 años, representaron a Argentina frente a 40 equipos universitarios de todo el mundo, siendo los únicos latinoamericanos. Consiguieron el primer puesto histórico, por sobre equipos de Estados Unidos, Turquía, Taiwán y Canadá. Fue la primera vez que un equipo latinoamericano alcanzó la cima en esta competencia. 

    La competencia simula el ciclo completo de una misión aeroespacial: concepción, diseño, construcción, lanzamiento y análisis de resultados. Exige a los participantes construir un satélite miniatura y desarrollar un sistema aeroespacial funcional.

    Durante el lanzamiento en Virginia, el satélite miniatura diseñado por los estudiantes cumplió todos los requerimientos. La transmisión en tiempo real fue exitosa y los resultados técnicos fueron validados por el jurado. De esta manera, el equipo obtuvo la mayor puntuación general

    El grupo del ITBA, conformado por estudiantes de Ingeniería Mecánica, Electrónica, Industrial, Informática y Bioingeniería, diseñaron, construyeron y lanzaron un satélite funcional del tamaño de una lata de gaseosa, que transmite datos, filma y mide variables en pleno descenso. La iniciativa comenzó en enero como un proyecto extracurricular sin carácter obligatorio y se organizó en subgrupos según las áreas de formación: estructuras, hardware, software y logística.

    El certamen se desarrolló del 3 al 9 de junio en Virginia, Estados Unidos, con el respaldo de instituciones de referencia, tales como la NASA, Lockheed Martín, Siemens, entre otras. La CanSat Competition es una competencia universitaria que involucra conocimiento de electrónica, programación, dinámica de vuelo, integración de sensores, telemetría y trabajo en equipo. 

    Durante el lanzamiento en Virginia, el satélite miniatura diseñado por los estudiantes cumplió todos los requerimientos. La transmisión en tiempo real fue exitosa y los resultados técnicos fueron validados por el jurado. De esta manera, el equipo obtuvo la mayor puntuación general.

    Sin dudas, este triunfo no es solo un hito académico para el grupo, sino que representa también un guiño para la industria aeroespacial argentina, la cual tiene una trayectoria de alta capacidad. Este torneo demuestra que Argentina puede tener protagonismo en la ingeniería aeroespacial del futuro y que con inversión y oportunidades podríamos lograr tantas más cosas.

    Sin embargo, los desfinanciamientos que actualmente está atravesando el sistema de Ciencia y Tecnología en el país infiere directamente en el desarrollo y la innovación de proyectos

    Para profundizar en el desarrollo aeroespacial argentino, te recomendamos escuchar la entrevista de Santiago Rodríguez, integrante del SENYT de la Facultad de Ingeniería UNLP,  en nuestro programa de streaming Ramos Generales. La ves acá:

  • Mirar el paisaje desde lejos: la ‘política’ mileísta en Parques Nacionales

    Mirar el paisaje desde lejos: la ‘política’ mileísta en Parques Nacionales

    El miércoles 28 por la mañana, Cristian Larsen publicó su carta de renuncia en redes sociales. En ella, el funcionario celebró una gestión por la que, justamente, los trabajadores de Parques Nacionales vienen manifestándose en desacuerdo, caracterizada por despidos, precarización, pérdida de capacidades técnicas y desregulación del turismo en áreas protegidas.

    Recordado por gastar 300 mil pesos en un almuerzo mientras la Patagonia se prendía fuego, Larsen se despidió con la “firme convicción de continuar aportando a las ideas de la libertad desde otro lugar”, tal como expresó en su carta. Ese ‘otro lugar’ parece ser el campo electoral. Después de un año y medio al frente de APN -sin experiencia ni capacitación en gestión ambiental-, Cristian Larsen, participará en el armado de listas de La Libertad Avanza (LLA) en Santiago del Estero, de cara a las elecciones de octubre. 

    En verdad, su renuncia no fue sorpresa para nadie. El ex-funcionario coordinó su salida en una reunión en Casa Rosada mientras que entre los trabajadores se esperaba tarde o temprano la renuncia de un director más comprometido por seguir la línea del gobierno nacional que por propulsar y mejorar su organismo. Lo que queda tras su paso es un retroceso: debilitamiento del cuerpo de guardaparques, desarticulación de equipos técnicos y una política ambiental subordinada a los negocios privados.

    Cristian Larsen junto a Javier Milei y Karina Milei. Foto posteada en su Instagram.

    Ahora bien, ¿Cuál fue la política de Larsen en APN?

    En el verano, los incendios forestales en Río Negro, Chubut y Neuquén lo pusieron a prueba. Estuvo al frente del organismo durante el peor ciclo de incendios en la región de las últimas tres décadas. En total, en estas provincias se quemaron casi 32.000 hectáreas entre octubre de 2024 y marzo de 2025, según un relevamiento de Greenpeace. Esto es cuatro veces más que en el mismo periodo del año anterior. Mientras los brigadistas denunciaban falta de recursos y respuestas tardías, Larsen apuntó contra las “falsas organizaciones mapuches” como responsables del fuego. 

    Pero si hubo una decisión que marcó su gestión fue la desregulación del turismo en 39 parques nacionales. En marzo, junto con el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, y el presidente Javier Milei, Larsen firmó las resoluciones 61/25 y 62/25.

    Bajo la bandera de “la libertad”, flexibilizaron los permisos para operar servicios turísticos dentro de las áreas protegidas y eliminaron los requisitos para ejercer como guía oficial. Desde adentro del organismo, los trabajadores advierten que esta apertura es explícitamente una retirada del Estado que pone en riesgo tanto la conservación de los parques, la seguridad de visitantes y el control ambiental. “No estamos en contra de incentivar el turismo, pero sí de abrir los parques al negocio sin controles. Lo que llaman ‘trabas’ son análisis técnicos para evitar daños ambientales. Por algo son parques nacionales y no parques de diversiones”, explicó en diálogo con este medio Alejo Fardjoume, delegado de ATE Parques Nacionales.

    Fardjoume anunció que desde marzo del año pasado se han despedido 150 trabajadores, se han estancado los salarios y desfinanciado estudios técnico científicos. “En los parques no sobran trabajadores, faltan. Siempre faltan más brigadistas, guardaparques, técnicos, administrativos y científicos. Sin ellos, no hay conservación posible”. Pero, principalmente, destacó que lo que está en juego no es solo el empleo, sino la labor de Parques Nacionales en los territorios.

    “La visión es generar negocios”… para unos pocos

    La desregulación no llega sola. Se acompaña de un discurso que promueve “abrir los parques a más gente”, pero que -según denuncian desde adentro- esconde otros intereses. Detrás del discurso de ‘abrir los parques’ se esconde la habilitación de negocios para sectores privados, incluso para quienes ya tienen propiedades dentro de áreas protegidas que, en muchos casos, son parte del 1% más rico de la Argentina”, asegura Fardjoume.

    Uno de los ejemplos más concretos es el caso de la Isla Victoria, en el Parque Nacional Nahuel Huapi, donde se barajan proyectos para habilitar desarrollos de pesca, casas privadas y hoteles. “La visión es generar negocios. La posibilidad de hacer de parques una oportunidad de lucro para los mismos de siempre, a costa de los trabajadores, la biodiversidad y el sentido público de los parques”, señala.

    ¿Para qué existen los Parques Nacionales?

    Sin dudas, los parques tienen un sentido ambiental y de conservación ecológica. Pero también su sentido corre en términos de soberanía territorial y proyecto nacional.  Es decir, cuando hay proyectos de otros, de afuera, sin control del estado nacional, Argentina pierde poder de decisión, de autonomía y de proyección a futuro. Tal como dice Alejo: “Atrás de los negocios, se esconde una pérdida de soberanía y del control territorial que tiene que tener Parques”, dice Alejo Fardjoume. “Vamos a quedar abiertos a que venga cualquier fundación, ONG, con quienes está buenísimo trabajar pero no que sean quienes llevan el mando. Eso se debe definir como política pública, desde APN y con otros organismos como el CONICET, el INTA, las universidades, las provincias, los municipios y las comunidades locales”.

    La lógica del recorte presupuestario choca de lleno con los tiempos de las políticas de conservación. “Los efectos de desarmar áreas técnicas no se ven hoy, pero en unos años vamos a lamentarlo”, advierte el delegado. Por ejemplo, en abril de este año, tras 30 años de trabajo científico, se logró reintroducir al huemul en el Parque Nacional Lanín, una especie de ciervo emblema de la Patagonia.

    Además, en todo el país, los Parques Nacionales y las áreas protegidas generan desarrollo en las economías regionales, impulsan emprendimientos y son clave para el turismo local y nacional. 

    Quizás, antes de firmar resoluciones que profundizan la concentración de riquezas, sería oportuno que quienes ocupan cargos de este estilo agudicen su mirada no sobre el horizonte político, sino sobre el organismo que tienen a su cargo.

    Este es un gobierno que llegó al poder prometiendo combatir privilegios, ñoquisy castas enquistadas en el Estado. Sin embargo, es inevitable preguntarse si no hay algo profundamente contradictorio en ocupar un cargo clave durante menos de dos años, renunciar sin rendir cuentas, y reorientar esa experiencia política hacia la proyección personal dentro de un armado electoral.

    El directorio de la APN sigue vacante. 

  • Malvinas y la Antártida: el desafío estratégico que Argentina no termina de asumir

    Malvinas y la Antártida: el desafío estratégico que Argentina no termina de asumir

    Ayer, viernes 25 de abril, se realizó el evento organizado por Desde la Raíz: Desde Malvinas al proyecto nacional. Durante las horas compartidas en el Centro Cultural y de la Memoria Islas Malvinas, las voces expertas trazaron un mapa urgente: Malvinas y la Antártida no son únicamente banderas simbólicas. Son el eslabón débil de la soberanía argentina, un territorio desaprovechado económica y estratégicamente, y una causa que sigue esperando una política de Estado.

    Acompañaron la jornada Juan Rattenbach, abogado y Asesor de Contenidos del Museo Malvinas; David Pizarro, historiador especializado en Derecho Antártico; y Juan Terranova, escritor y periodista. En una charla en conjunto, los tres contaron las historias de sus viajes a Malvinas y la Antártida, desplegaron datos y profundizaron el debate sobre el territorio. 

    Malvinas y la Antártida: el desafío estratégico que Argentina no termina de asumir
    Fotos: Pedro Ramos

    La Antártida como extensión de la Patagonia

    La Antártida está a solo 1.000 km de Tierra del Fuego. “No es un lugar invivible: se parece mucho más a la Patagonia de lo que creemos”, destacó Juan Terranova luego de que en la sala se proyectara su documental ‘Petrel’, estrenado en 2023. 

    “La realidad es que para un fueguino está mucho más que Buenos Aires”, disparó David Pizarro, desafiando la narrativa de la Antártida como ‘fin del mundo’ y continente remoto. “Es de una visión porteño-centrista no pensar en su integración, más allá del mapa bicontinental. Podríamos ofrecer servicios logísticos a otras bases y generar divisas, pero ni siquiera lo estamos pensando como Nación”, continuó.

    Pizarro detalló el rol clave de la base Petrel, donde se construyó una pista de aterrizaje estratégica: “Tandanor la está armando. No se puede pensar la Antártida sin desarrollo industrial y científico propio”. Entre los tres, repasaron los hitos argentinos: Somos el país con más bases (7), más viajes y más rescates, dos llegadas por vía terrestre al Polo Sur, 8 de los 11 nacimientos en el continente, y 6 de las 7 iglesias.

    David Pizzarro, historiador especializado en Derecho Antártico. “Desde Malvinas al proyecto nacional”

    Malvinas: la puerta del Atlántico Sur 

    “Malvinas es la puerta de entrada a la Antártida. Gran Bretaña lo sabe: por eso usa su ocupación como excusa para reclamar allá”, alertó Pizarro. Juan Rattenbach añadió: “Hay que pensar las Malvinas, Georgias, Sandwich y las millas marítimas antárticas como un todo, un territorio conjunto”.

    Otro punto importante de la soberanía de este territorio es el potencial económico. Los números son los siguientes: “En 2023, empresas británicas sacaron 97 millones de dólares sólo con la pesca de tres especies. Y aún no tocaron los hidrocarburos…”, remarcó Pizarro.

    Respecto a la población de Malvinas, los participantes reforzaron que Puerto Argentino es una ‘empresa’, no un pueblo. “Los kelpers no crecen demográficamente, no votan, no discuten su territorio. Un fueguino ama más Malvinas que ellos”, dijo Terranova. Rattenbach cerró el concepto: “Nadie disfruta esas islas: ni nosotros, que no estamos, ni ellos, que saben que están donde no les pertenece”.

    Juan Rattenbach, abogado y Asesor de Contenidos del Museo Malvinas. “Desde Malvinas al proyecto nacional”

    Geopolítica: el mundo ya juega en el Sur mientras Argentina mira para otro lado

    “Quien controle el Pasaje de Drake y el Beagle, domina el tráfico interoceánico. De hecho, el 80% de nuestro comercio va por mar”, explicó Pizarro. Terranova agregó un dato clave: “Si EEUU y China entran en conflicto, los portaaviones estadounidenses deberán pasar por el sur: el Canal de Panamá no los permite”.

    Argentina sufrió una profunda desmalvinización luego de la guerra. Un proceso que implicó no hablar de lo sucedido en 1982, seguido de una narrativa victimizante de los soldados y las consecuencias bélicas, omitiendo hablar del derecho soberano de nuestro país sobre las islas. En definitiva, desmalvinizar implica no traducir el sentimiento popular en políticas concretas. 

    Juan Rattenbach advirtió sobre la falta de conducción política: “Lo que dijo el Presidente el 2 de abril, sin filtro diplomático, pone en riesgo nuestra lucha”, y remarcó que a pesar de nuestra cercanía con el Atlántico Sur, paradójicamente, no vemos el potencial estratégico que todos los países del mundo sí reconocen.

    David Pizzarro, Juan Terranova y Ariadna Alippi. “Desde Malvinas al proyecto nacional”

    No se defiende lo que no se ama, y no se ama lo que no se conoce: falta educación, decisión política y una visión bicontinental verdadera. “Tenemos el 60% de territorio sobre agua, si miramos el mapa bicontinental. Ojalá surja una dirigencia a la altura”, concluyó Ariadna Alippi, quien estuvo a cargo de la moderación del panel invitado. El evento evidenció que, mientras nuestra dirigencia debate internas, el futuro tiene muchos ojos sobre las aguas y tierras del Atlántico Sur.

    ¿Querés saber más? Quédate cerca que pronto vas a poder escuchar el debate completo en nuestro canal de YouTube @desdelaraiz_ar 

  • Nuevo Oleoducto para Vaca Muerta

    Nuevo Oleoducto para Vaca Muerta

    Esta semana la empresa Oleoductos del Valle SA. (Oldelval), puso en marcha el proyecto Duplicar, una obra de infraestructura que permite aumentar de 225.000 a 540.000 barriles diarios la capacidad de evacuación desde Vaca Muerta hacia el Océano Atlántico. La obra demandó una inversión de 1.400 millones de dólares y se estima que podrá generar divisas por 8.000 millones de dólares anuales.

    Esto permitirá desarrollar un nuevo oleoducto que conectará la cuenca neuquina con la ciudad bonaerense de Bahía Blanca donde se encuentra la terminal petrolera de Oiltanking.

    Oldelval -que tiene entre sus accionistas a YPF (37%), ExxonMobil (21%), Chevron (14%), PAE (11,9%) Pluspetrol (11,9%) y Tecpetrol y Pampa Energía (2,1%) había logrado en 2022 la prórroga de la concesión por 10 años, hasta 2037 por parte de la Secretaría de Energía. Tiempo después presentó el proyecto de Duplicar con el fin de acompañar el crecimiento de Vaca Muerta y ampliar los envíos de crudo hacia el Océano Atlántico.

    El 100% del proyecto Duplicar tendrá destino de exportación y se estima que generará divisas por 8.000 millones de dólares anuales. El ducto que nace en la Estación de Bombeo de Oldelval tiene una longitud de 545 kilómetros que suma a la red de la compañía una capacidad de 315.000 barriles diarios, permitiéndole pasar de transportar de 225.000 barriles día a 540.000 desde la terminal de Oiltanking, en Bahía Blanca.

    Asimismo la compañía planea continuar ahora con dos grandes proyectos: Duplicar X y Duplicar Norte. La primera obra es un ducto paralelo al Duplicar que permitirá sumar otros 125 mil barriles diarios para exportación. Demandará una inversión de 500 millones de dólares y se estima comenzará a construirse a mitad de año y que estará finalizada a mitad del 2026.

  • El RIGI y la fiebre del cobre en Argentina

    El RIGI y la fiebre del cobre en Argentina

    Se denominó granero del mundo al período donde el modelo agroexportador argentino se basaba en la exportación de materia prima y la compra de productos elaborados ( muchas veces hechos con los mismos productos primarios que exportaba)

    El PBI de aquellos años fue uno de los más altos de la historia y se hablaba de “la nueva Europa”, ya que en la Capital comenzaron a construirse edificios de lujo como la actual embajada francesa, frente a la plazoleta Carlos Pellegrini; el palacio Pereda, el palacio de Federico Alvear, en la avenida del Libertador, actual embajada de Italia, entre otros.

    Sin embargo, fue uno de los periodos con mayor desigualdad, donde los ricos eran más ricos y los pobres eran más y más pobres.

    Un siglo después el modelo de exportación se repite, pero en lugar de granos, metales y minerales. La demanda de estos se incrementó por el uso de teléfonos, transmisión de datos, sistema de telecomunicaciones, y transporte.

    Argentina es el tercer país en América Latina en capacidad de extraer oro, y el quinto en el mundo en extraer plata. El cobre no se queda atrás, ya que hay 18 potenciales proyectos de extracción de cobre en Argentina, y cinco ya reciben inversiones extranjeras.

    Según la cámara de empresarios de minería de Argentina, hay seis proyectos de cobre estimados por 19.400 millones en inversiones, por encima de los de litio que dan 12.300 millones.

    Las provincias donde se encuentran las minas de cobre son: Salta, Catamarca, San Juan y Mendoza y la mayoría de las empresas interesadas en el proceso de extracción son canadienses, australianas, británicas, o de Estonia. También existe un grupo de inversionistas chilenos que le pusieron de nombre Josemaría al yacimiento de cobre en Catamarca por el fundador del Opus Dei: Josemaría Escrivá de Balaguer y Albás.

     

    La frutilla del postre: el RIGI

    Argentina cuenta con la ley 24.228 de inversiones mineras sancionada durante el gobierno de Carlos Saúl Menem, que otorga estabilidad impositiva a empresas interesadas en la explotación de metales y minerales, por 30 años, además de otros beneficios.

    Al actual marco jurídico se le suma el Régimen de Incentivos para las Grandes Inversiones (RIGI) que establece mayores beneficios como bajos impuestos, la posibilidad de proveedores internacionales o la garantía de definir cualquier litigio en tribunales internacionales.

    Desde hace unas semanas, el RIGI ya está funcionando en distintos proyectos mineros, hídricos y de energía solar en el país, y el cobre seguramente no será la excepción.

  • “Desperdiciamos 28 millones de litros de combustible al año por no tener el Canal Magdalena”

    “Desperdiciamos 28 millones de litros de combustible al año por no tener el Canal Magdalena”

    Un barco que sale de La Plata a Mar del Plata no tiene un camino recto paralelo a la costa. Por el trazado actual, sale de La Plata, va hasta Montevideo, y desde ahí vuelve a bajar hasta Mar del Plata. Este recorrido le significa casi 150 km de más que si fuera derecho hacia el sur. Son aproximadamente 15 horas más que tarda y, a nivel combustible, estos kilómetros se traducen en 19.000 litros de más que consume.

    Se calcula que los barcos que hacen esa ruta, que vienen por el Río Paraná y el Río de La Plata y van hacia el sur, son 1500 barcos por año. Es decir, son 1500 barcos quemando, cada uno, 19mil litros de combustible al divino botón, ya que podría ahorrarse si tuviesen un canal adecuado. Un total de 28 millones de litros de combustible que se consumen innecesariamente cada año, con todo lo que ello implica en términos ambientales.

    La misma situación atraviesa un barco que llega desde el exterior y quiere acceder al puerto de Buenos Aires o adentrarse en la hidrovía del Paraná. Los buques deben acercarse a Montevideo, haciendo tiempo de espera en aguas de Uruguay y pagando a ese país los servicios marítimos que presta en los tiempos de espera.

    “Es muy importante tener una salida franca directa desde nuestra zona núcleo de producción, conectando de forma directa con nuestros socios comerciales en el resto del mundo, porque sino, perdemos negocios”, indica José María ‘Pepe’ Lojo, presidente del puerto La Plata, a DLR.

    El Canal Magdalena es un canal que ya existe porque es el curso natural de las aguas del Río de la Plata. Pero, como casi todo el Río, es poco profundo, por ende para utilizarse necesita una obra de dragado. “Es un canal que está habilitado para 14 metros de profundidad, exactamente lo que tiene el puerto de Montevideo, nosotros también podemos tenerlo”, define Lojo. 

    Actualmente, el Canal Punta Indio es la única ruta de entrada o salida del Río de la Plata. Debido a que no es un canal de gran anchura y tiene una sola vía, los buques deben fondear en una zona de espera frente a Montevideo y aguardar el ingreso.  Esas esperas, generan un negocio de unos 40.000 dólares diarios para los prestadores de servicios uruguayos, tales como trasbordo de cargas, recarga de combustible y suministro de alimentos, logística de desechos, entre otros. 

    Por su parte, habilitar el canal Magdalena no sólo evitaría el paso por Uruguay, dotándonos de autonomía logística, sino que además agilizaría el tráfico pues, a diferencia de la ruta actual, el Magdalena tiene la capacidad de navegar en doble sentido. De esta forma se reducirían los costos de navegación y se facilitaría el ingreso de embarcaciones de mayor tamaño.

    El Puerto de La Plata

    Un canal de 14 metros implica necesariamente un puerto de igual profundidad. En Argentina el puerto con la capacidad de alcanzar 14 metros es el Puerto de La Plata. Por eso se prevé que si finalmente la obra del Canal Magdalena se concreta, la zona de cercanía al Puerto de La Plata también se vea favorecida. 

    “Son varias empresas las ya interesadas, atentas, varias inversiones se podrían disparar si esta obra se hace”, menciona Pepe Lojo. “Incluso respecto a los servicios que se podrían brindar a los buques desde Argentina, por ejemplo desde el Puerto de Atalaya o Punta Indio, hay gente interesada porque entiende que es una potencialidad muy grande.”

    Sin dudas, si el Magdalena se activa, activaría con ello la economía en la región bonaerense. “El plan debe ser integral, tenemos que estar pensando cuál es el plan de desarrollo de la región capital a partir de tener un puerto de aguas profundas y toda la economía que se desarrolla a partir de eso.”

    Escuchá la entrevista completa en nuestro canal de YouTube:

  • Buenos Aires apuesta a la Ciencia

    Buenos Aires apuesta a la Ciencia

    Este lunes la provincia de Buenos Aires anunció que realizará una inversión de $1.700 millones para, en el marco de la tercera etapa del Fondo de Innovación Tecnológica de Buenos Aires (FITBA), impulsar proyectos de investigación científica destinados a fortalecer las capacidades de pymes y cooperativas bonaerenses.

    En esta edición se duplicó la cantidad de propuestas realizadas durante el periodo anterior. En total se adjudicaron 68 proyectos que contarán con financiamiento del CFI y apuntarán a fortalecer el desarrollo productivo y a encarar desafíos en materia de políticas públicas provinciales y municipales. Estas iniciativas provienen de 33 distritos y se realizarán en articulación con 29 instituciones, entre universidades, centros tecnológicos, y la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC), entre otras.

    Entre 2022 y 2023 se financiaron 118 proyectos productivos a través de este incentivo, que le permitieron a cientos de emprededores y productores a lo largo y ancho del territorio bonaerense, poder lograr avances tecnológicos en sus procesos productivos.

    El FITBA es la principal política pública de desarrollo tecnológico e innovación de la provincia. Propicia el desarrollo en universidades de capacidades orientadas a la solución de problemas concretos del sector productivo y fomenta la incorporación de nuevas tecnologías en pymes y cooperativas industriales. En ese sentido, entre las temáticas de los proyectos adjudicados se encuentran la biotecnología, el impacto ambiental, la inteligencia artificial, la transición y eficiencia energética, la tecnología de alimentos y la transformación digital.

    Asimismo el fondo está pensado para generar un fortalecimiento del sistema Científico y universitario bonaerense. Recordemos que actualmente el gobierno Nacional está impulsando una política de ajuste del sistema científico, el cual recortó en más de 20 puntos porcentuales el presupuesto destinado para este 2024. Ante esto instituciones como por ejemplo la Universidad Nacional Tecnológica (UTN), han logrado fabricar el primer prototipo nacional triturador de neumáticos, junto al Astillero Río Santiago.

  • ¿Las rutas nacionales se pueden privatizar?

    ¿Las rutas nacionales se pueden privatizar?

    Con la llegada del mes de diciembre, el Gobierno nacional pretende avanzar con la privatización de 13 corredores viales que pertenecen a rutas nacionales a lo largo y ancho del territorio argentino. Actualmente algunos están administrados por el Estado a través de la empresa pública Corredores Viales S.A, otros se le vencen a la empresa privada Caminos del Río Uruguay S.A. y existen otros dos tramos nuevos que aún se encuentran sin adjudicar.

    Son más de nueve mil kilómetros de rutas nacionales que, a través del nuevo sistema de “Red federal de Concesiones”, sancionado en la Ley Bases, se pretende pasar al sistema privado. La normativa explica que al momento de adjudicar, se elegirá la empresa que ofrezca la menor tarifa al usuario, pero no habrá ningún canon al Estado pero tampoco subsidios para las compañías. Sin embargo, los precios de los peajes continuarán siendo los vigentes al momento de la adjudicación hasta que se garanticen las condiciones óptimas de transitabilidad de los corredores: bache cero, calce de banquinas, señalización horizontal y vertical, al igual que iluminación.

    Uno de los jugadores que se encuentran pujando por tener una tajada en el negocio es nada más y nada menos que Mauricio Macri, que a través de Eduardo Plasencia, ex funcionario en el ministerio de Transporte, difundió una nota en el diario La Nación con la intención de dar un análisis sobre “las privatizaciones de las rutas”. Allí consideró que es “urgente” avanzar en su privatización.

    Macri cuenta con un conglomerado de empresas constructoras interesadas en el negocio, entre las que se destacan Supercemento y UCSA, que fueron las empresas más beneficiadas durante su gestión como Presidente. La primera tiene causas por corrupción, involucrada en el caso Odebrecht, por la venta de acero en el mercado ilegal y el pago de sobornos a funcionarios para la adjudicación de las licitaciones.

    La segunda es de Uribelarrea, socio estratégico del macrismo, y la cuarta empresa que más dinero recibió por parte del Estado nacional entre el 2015 y el 2019. Según informó En Orsai, durante 2016 Uribelarrea visitó al Presidente para anunciarle que destinaría 450 millones de dólares en tres usinas térmicas en Tandil, Ramallo y Villa María, pero el primero de los proyectos fue mudado a tierras de Benito Juárez que pertenecen a la familia de Alicia Blanco Villegas, la madre de Macri, quien, poco después de la adjudicación por parte del Ministerio de Energía -entonces a cargo de Juan José Aranguren- le vendió el campo por 800 mil dólares, precisó el portal. El mismo Uribelarrea fue un socio estratégico de Horacio Rodriguez Larreta, y se convirtió en aportante de la campaña por la reelección de Macri.

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  • La vía navegable troncal: nuevamente concesionada a privados

    La vía navegable troncal: nuevamente concesionada a privados

    Hace 179 años, se libró la Batalla de la Vuelta de Obligado, frente a la localidad de San Pedro, consolidando nuestra soberanía nacional. Aquel 20 noviembre de 1845 hombres y mujeres de la entonces Confederación Argentina, comandada por Juan Manuel de Rosas, se armaron bajo el mando de Lucio N. Mansilla para impedir que las dos potencias más poderosas del mundo tomaran control de nuestra salida al mar y, por ende, del comercio.

    San Pedro se encuentra hacia el norte de Capital Federal, a 170 km por RN 9. Un pueblo ribereño del Río Paraná, el cual llega por las provincias del litoral desde Paraguay, y corre hasta el Río de la Plata. 

    Aquella mañana el general Lucio Norberto Mansilla, arengó a las tropas: “¡Vedlos, camaradas, allí los tenéis! Considerad el tamaño del insulto que vienen haciendo a la soberanía de nuestra Patria, al navegar las aguas de un río que corre por el territorio de nuestra República, sin más título que la fuerza con que se creen poderosos. ¡Pero se engañan esos miserables, aquí no lo serán! Trémole el pabellón azul y blanco y muramos todos antes que verlo bajar de donde flamea”.

    La escuadra agresora, alianza de Inglaterra y Francia, pretendía obtener la libre navegación del Río de La Plata a través del Río Paraná. Esto les permitiría un manejo directo del comercio de la región, tanto con Montevideo y Paraguay como con las provincias del litoral (Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes) sin pasar por el puerto de Buenos Aires, ni reconocer la autoridad de Juan Manuel de Rosas, quien, además de gobernador de Buenos Aires era el encargado de las relaciones exteriores de la Confederación Argentina.

    Bandera de la Confederación Argentina

    El contexto de 1840

    Apenas 30 años habían pasado desde la firma de la independencia. Para 1840, Argentina se encontraba en el complejo proceso de fijar los límites territoriales que la conformarían como Estado Nación.

    En ello, los conflictos internos estaban muy encendidos. Las guerras civiles entre unitarios y federales eran una constante. Las provincias y los caudillos se disputaban el poder de una nación naciente, principalmente, en torno al manejo del puerto de Buenos Aires. 

    El gobierno de Rosas había prohibido la navegación por los ríos interiores, con la intención de reforzar a Buenos Aires como el único punto de exportación. Sin embargo, Inglaterra y Francia ya los tenían en la mira.

    Por su parte, los conflictos diplomáticos con Francia e Inglaterra también estaban candentes. Después de la liberación de la corona española, Gran Bretaña había fortalecido su comercio con las Provincias Unidas del Río de la Plata. Sin la intermediación de España, los comerciantes ingleses en Buenos Aires podían incidir en el flujo de exportaciones.

    Del otro lado del Río de la Plata, en Montevideo, su presencia era muy fuerte. La Banda Oriental se había convertido en un país independiente, tanto de Brasil como de las Provincias Unidas, gracias a la insistencia británica. Montevideo y Buenos Aires, asunto separato. Más aún, cabe destacar la invasión británica sobre las Islas Malvinas en 1833. En tanto Francia, ésta bloqueó durante dos años el puerto de Buenos Aires y demás puertos de la Confederación en 1838.

    La Batalla de la Vuelta de Obligado

    Los primeros días de noviembre de 1845 se divisaron desde Buenos Aires las siluetas de cientos de barcos. Buques ingleses y franceses capturaron la escuadra argentina, dejando desprotegidos los ríos y los puertos. Luego, bloquearon el puerto de Buenos Aires y se dispusieron a entrar a territorio argentino por el Paraná, rumbo a la República del Paraguay. 

    Frente a ellas, la defensa argentina era precaria, pequeña pero tenía un punto por puro ingenio criollo: el general Lucio Mansilla había planeado la estrategia valiéndose de la geografía del Río Paraná. A la altura de la localidad de San Pedro, el río se hace angosto, gira, da una vuelta y dibuja un recodo que dificulta la navegación a vela. Es la Vuelta de Obligado, sin duda, nuestra principal ventaja.

    Cruzaron de costa a costa tres enormes cadenas, sostenidas en 24 barcazas; diez de ellas, cargadas de explosivos. De esta forma se demoró el avance, a la vez que se provocaron bajas en marinos y se sacó provecho a la potencia de los cañones que bombardeaban desde las orillas. Las tropas nacionales disponían alrededor de 60 cañones, de escaso calibre (poco alcance, poca precisión y notable lentitud de recarga) y sólo una goleta para hacerle frente a las naves invasoras cuando éstas cortaran las cadenas. 

    La flota anglo-francesa estaba integrada por 22 barcos de guerra y 92 buques mercantes con la más avanzada tecnología militar. Disponían de más de 400 cañones y poco menos de 1000 soldados.

    Cabe destacar que nuestro frente estaba conformado no sólo por hombres sino también por muchas mujeres. Un grupo de ellas realizó tareas de logística de municiones, enfermería y recarga de pólvora en los cañones. Entre ellas, es reconocida Petrona Simonino.

    La lucha duró varias horas, hasta que por la tarde la flota franco-inglesa pudo cortar las cadenas, desembarcó y se apoderó de las baterías. En la batalla murieron 250 argentinos y 50 invasores europeos.

    En el Puerto de Buenos Aires, el bloqueo se mantuvo por poco menos de tres años. En 1847 los ingleses cedieron, mientras que Francia lo haría un año más tarde. Entre las negociaciones, se firmaron dos tratados donde se reconoce que la navegación de los ríos de la Confederación Argentina está sujeta “solamente a sus leyes y reglamentos”.

    En definitiva, la resistencia obligó a los invasores a aceptar la soberanía argentina. También, tuvo repercusión en los países vecinos en tanto confirmación del fortalecimiento de nuestra nación. 

    ¿Y ahora?

     

    La Vía Navegable Troncal o Hidrovía es fundamental para la economía de nuestro país ya que por ella se exporta el 80% de nuestra producción. Tiene una longitud de 1477 km, vinculando un total de 79 puertos y terminales fluviales del Río Paraná y del Río de La Plata con el océano.

    Tiene conexión con cuatro países limítrofes y siete provincias del litoral y noreste. Sin embargo, no es el Estado Argentino quien administra la navegación. Desde el año 1995 las vias navegables están entregadas a empresas extranjeras mediante concesión.

    [Leé más sobre estas concesiones, acá:  El Río Paraná y un reclamo de soberanía]

    Mientras tanto, el 20 de noviembre de este año, el Gobierno publicó en el Boletín Oficial la disposición 34/2024, en la que convoca a licitación pública nacional e internacional para concesionar el control de la hidrovia.

    La entrega a manos privadas del río más importante para la economía local es por un período de 30 años. En ello, se excluye explícitamente al Estado Nacional y a las provincias de cualquier tipo de supervisión, lo que deriva directamente a la pérdida de autonomía sobre la planificación de las exportaciones y tendrá un impacto sobre nuestra industria y producción.