Categoría: Energía

  • Detrás del golpe: el litio boliviano

    Detrás del golpe: el litio boliviano

    “El Golpe fue por el litio”, confesó Evo Morales. A dos años del Golpe de Estado en Bolivia y el exilio de su ex presidente, el control del litio y el intento por su industrialización aparecen como las verdaderas razones.

     

    Cronología de un Golpe

    El 8 de noviembre de 2019 el ex presidente de Bolivia, Evo Morales, alertó al mundo por un golpe de Estado en marcha en su país. El 10 de ese mismo mes renunció a pedido de las Fuerzas Armadas y la Policía. “El Golpe de Estado que me hicieron fue por el litio”, dijo Evo Morales, meses después.

    Pero volvamos un mes atrás para comprender mejor el hecho: el 20 de octubre del 2019, se dieron las elecciones presidenciales en Bolivia. Por un lado, el candidato por el MAS, Evo Morales, primer jefe de Estado indígena en Bolivia, y quien preside el país hace 13 años ininterrumpidos. Del otro lado, el candidato de derecha Carlos Mesa, quien fue presidente de Bolivia desde el 2003 hasta el 2005.

    La noche de la elección, Morales lideraba el conteo con el 45,28% de los votos frente al 38,16% de Mesa. Faltaba aún el 16% por escrutar, entre los que se encontraba el voto rural. Para evitar un escenario de balotaje, Morales debía obtener el 40% de los votos, con una diferencia de 10 puntos porcentuales sobre el segundo candidato.

    Allí comenzaron las presiones por parte de la oposición, organismos internacionales y se empezó a esbozar la idea de un posible fraude.
    El lunes 21 de octubre, los resultados dan por victorioso en primera vuelta al candidato del MAS. Pero Mesa y el resto de la oposición, denuncia fraude electoral.

    Las siguientes tres semanas serían de violencia en las calles: huelgas, protestas y los apoyos internacionales que recomendaban “revisar las urnas”. Al hacerlo, se evidencia una vez más que Evo Morales era el ganador en primera vuelta.

    El viernes 25 de octubre, La oposición boliviana, la OEA, la Unión Europea, Estados Unidos, Colombia y Argentina se unen bajo el mismo paraguas y exigen un balotaje. Una semana después, el Jefe de misión de la OEA, Artura Espinosa renuncia. Se repiten violentos enfrentamientos en Cochabamba y bloqueos en otras partes del país.

    El 6 de noviembre, en Vinto (centro), manifestantes prenden fuego el edificio municipal y obligan a la alcaldesa Patricia Arce Guzmán (MAS) a caminar descalza por el pueblo, cubierta de pintura roja, bajo insultos y amenazas. Tres unidades policiales se amotinan en Cochabamba, Sucre y Santa Cruz, y el 8 de noviembre Morales denuncia un golpe de Estado “en curso”.

    A pesar de los intentos del presidente en convocar nuevas elecciones nacionales que le permitan al pueblo boliviano democráticamente elegir sus representantes, las Fuerzas Armadas y la Policía le exigen que deje su cargo. Desde la localidad de Chimoré, Morales anuncia finalmente su renuncia y más tarde emprende un largo exilio político, pasando primero por México y finalmente radicándose en Argentina tras el triunfo de Alberto Fernández, donde permanecerá durante un año.

    Evo en la inauguración del primer auto eléctrico de industria 100% boliviana

    Detrás del Golpe: el control del litio boliviano

    Ahora bien, es preciso saber que alrededor del 85% de las reservas de Litio en el mundo se encuentran en el denominado “Triángulo del litio”, compuesto por Argentina, Bolivia y Chile. Sin embargo, actualmente los principales productores de baterías son EE.UU, China y la Unión Europea. Las reglas son las de siempre: las potencias compran la materia prima, la elaboran y luego la venden. Quien desafía el juego, sufre las consecuencias. Hasta ahora, Argentina y Chile no son una amenaza. Pero Bolivia sí.

    Desde hace algunos años, el Estado Plurinacional de Bolivia se hace cargo de la explotación de litio de forma nacional. La explotación y fabricación de cloruro de potasio y carbonato de litio- materia prima- ya era un hecho antes del golpe a Evo. Incluso, en el departamento de Cochabamba, había una empresa que fabricaba vehículos eléctricos con baterías de litio producidas en Bolivia.

    “Era una producción chica pero prometedora”, dijo el actual presidente de Bolivia Luis Arce, en una visita a México, el 24 de marzo de 2021. Sin embargo, Bolivia decidió ir por más: había que garantizar la industrialización del litio. De esta forma, el país extendería su escala de producción a través de un acuerdo con Alemania, para que este país le construya una planta de fabricación de baterías. Las condiciones las puso Bolivia, quien seguiría siendo el socio mayoritario de la transacción.

    “Cuando estábamos por suscribir el contrato con la empresa Alemana, viene el golpe de Estado”, sentenció Arce. “Los primeros levantamientos y clima de conflicto se dio en Potosí, justo el departamento donde está el Salar de Uyuni, donde se concentran las reservas de litio”, agregó.

    El 25 de julio del 2020, ocho meses desde que el Golpe Militar en Bolivia había comenzado, Elon Musk, dueño de Tesla, la empresa yanki de autos a batería, dijo en sus redes sociales: “Daremos un golpe de Estado a quien queramos”. Su expresión generó un repudio masivo. El empresario fue uno de los mayores beneficiados por el Golpe. Las acciones de su empresa se triplicaron desde aquel 8 de noviembre del 2019.

    La política ambiental de Evo Morales

    “Los recursos naturales deben ser un Derecho Humano”, dijo Evo Morales en su acto en Abasto, La Plata, el 6 de noviembre. Definitivamente la frase resume los 13 años de su gestión.

    Sin dudas, la gestión de Evo Morales Ayma marca un antes y un después en la política de Bolivia y de América Latina. La declaración de los recursos naturales de carácter estratégico e interés público en el 2009, o la nacionalización de los hidrocarburos y la energía fueron políticas que definieron el rumbo del país boliviano y lo posicionaron entre los tres países con mayor crecimiento económico de América del Sur, según el Banco Mundial.

    Una de sus primeras medidas desde su asunción en el 2006 fue la reactivación de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), empresa que se convirtió en la más importante del país. Esto permitió abastecer masivamente de gas natural de red, pasando de un 3% de la población abastecida en 2006 a un 50% en 2019.

    La democratización del gas natural en Bolivia- servicio público y subsidiado- posibilitó un mayor consumo doméstico y el crecimiento de nuevas conexiones a lo largo de todo el territorio. Entre 2006 y 2015, de 28 mil conexiones Bolivia pasó a tener 554 mil, y se sumaron 2,8 millones de personas nuevas a la red de gas.

    Por otro lado, durante su mandato el expresidente declaró la Energía como un Derecho Humano, lo que posibilitó luego, la nacionalización de la empresa de transmisión eléctrica (ENDE)

    Por todo esto, en 2008 Evo Morales comenzó a ocuparse del recurso litífero, y a pedido de las comunidades mineras bolivianas, se nacionalizó la explotación de los Recursos Evaporíticos del Salar Uyuni.

    Ese mismo año se creó una planta piloto para el procesamiento de litio y la empresa pública, estatal y nacional, encargada de su explotación; Yacimientos Litiferos Bolivianos (YLB). A través de la Corporación Minera de Bolivia (COMIBOL) el Estado boliviano comenzaría a controlar toda la cadena de valor de producción del litio.

    Desde ese momento, Bolivia se enfocaría en el crecimiento de su industria de Litio, generando así acuerdos con países que lideran el mercado de las tecnologías a nivel mundial. Siempre manteniéndose como socio mayoritario y casa matriz de la producción.

    Además del acuerdo firmado con Alemania, a través de YLB, Bolivia firmó un acuerdo preliminar con el consorcio chino TBEA-Baocheng para construir plantas industrializadoras de litio en los salares de Coipasa y Pastos Grandes. Esta planta procesaría un tipo de salmuera que produce Litio Metálico, un producto de alto valor de un uso en tecnología de punta que pocos países fabrican. A través de este acuerdo, Bolivia se constituyó también como uno de los pocos países en el mundo en producirlo.

    En su paso por Argentina con el objetivo de seguir difundiendo el Congreso del RunaSur, el ex presidente de Bolivia, habló ante tres mil agricultores y agricultoras en la localidad de Abasto. Allí remarcó la defensa por los recursos naturales, y los reparos ante los saqueos y privatizaciones de los mismos por parte de países extranjeros.

    Dejó en claro no solo que su administración debe ser pública y nacional, sino éstos mismos un Derecho Humano.

    Nota Publicada originalmente en ARGMedios

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    La revancha federal: las provincias con litio y Nación en offside

     

    El presidente Alberto Fernández dijo en una conferencia en la Universidad de New School, que “hay que declarar al litio como recurso estratégico”. Sin embargo, a pesar de deslizar la idea de hacer cambios en el régimen de explotación del mineral, mencionó que es una definición naturalmente de las provincias. «Somos un país federal y debemos respetar que el recurso es de las provincias», aclaró. Por su parte, las provincias del Norte Grande argentino comienzan la gira por EEUU en búsqueda de nuevas inversiones.

    Estados Unidos siempre estuvo cerca

    El lunes 26, el ministro del Interior, Wado de Pedro, junto a diez gobernadores de la Región del Norte Grande comenzarán la gira por Estados Unidos que definirá entre otras cosas, el futuro del litio.

    En las reuniones previas a la gira, donde también participó Sergio Massa, se han conformado mesas específicas que tienen que ver con el litio y el algodón, dos de los principales recursos en los que Estados Unidos pone el ojo.

    En ese sentido, el litio argentino es algo fundamental para EE.UU. en su carrera contra China. Además, nuestro país resulta un blanco fácil por ser el que menos regulaciones tiene sobre el recurso en toda la región, hasta ahora.

    Sin embargo, pese a la “buena” relación del Gobierno Nacional con China, hay dos razones por las que Estados Unidos está lejos de quedarse atrás: la vuelta de 180 grados que generó Sergio Massa en la política argentina, y los vínculos políticos autónomos que forjan las provincias, independientemente de posturas nacionales.

    Ahí nos encontramos con un esquema difuso y poco claro. Aunque se distinguen figuras como la del gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, vinculada directamente con Estados Unidos para las inversiones de litio. O incluso el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz y su estrecho vínculo con Sergio Massa que se consolida en el 2015 como acompañante de su fórmula presidencial, y se termina de perfilar con la designación de Flavia Royón, funcionaria del gobernador salteño como Secretaria de Energía de la Nación. Una jugada del Superministro.

    La foto del litio y el Norte Grande Argentino

    Los cambios son repentinos. Las provincias se mueven para no quedarse atrás y las trasnacionales, en lista de espera para empezar a explotar el norte argentino. Las tensiones son muchas, y si hay algo en común es que cada uno defiende lo que le conviene.

    La Mesa del Litio actualmente está conformada por Salta, Catamarca y Jujuy. Las tres provincias que ya tienen proyectos en estado avanzado de extracción de litio. Algunas desde hace más de 20 años. Sin embargo, la Mesa parece ampliarse.

    En Jujuy se van 17 mil toneladas anuales de carbonato de litio extraídas del Salar de Olaroz desde el 2005 de la mano de la empresa estatal Jujuy Energía y Minería (JEMSE) junto con capitales japoneses y australianos, que le dejan apenas el 8,5% de participación a la provincia. Ahora, el gobierno de Jujuy coquetea con Estados Unidos, y una de las figuras que juega un rol importante en este esquema es Marc R.Stanley, embajador de Estados Unidos en Argentina, quien también ha participado de las reuniones previas a la gira de los gobernadores norteños.

    Por su parte, en Catamarca hay presencia de mineras chinas e inglesas; Shan en Fiambalá opera desde el 2016, y la inglesa Livent  que extrae 21 mil toneladas anuales de carbonato de litio está denunciada por sobrefacturación. El gobernador Jalil no se destaca por un vínculo estrecho con el extranjero, sin embargo se ubica en las filas del oficialismo nacional. Razón por la cual accedió a firmar un reciente anuncio de “cooperación de industrialización del litio”, con la minera china JinYuan.

    Otras provincias como San Juan están en la mira de empresas trasnacionales, con una lista de pedidos de exploración. La canadiense  Origen Resource se anticipó el año pasado y  adquirió los derechos de exploración de 21.000 hectáreas en el salar Los Sapitos, a pesar de que su reclamo era por 47.000. Allí han detectado salares, depósitos aluviales de arena y arcilla, lagos salados y acuíferos con litio en su profundidad. Ubicado en las inmediaciones del salar con un pie en el norte de Iglesia y otro en La Rioja. A pesar de las primeras resistencias del gobernador Clemente Quintela, más tarde Origen consiguió lo que quería: los permisos para explorar en suelo riojano.

    En las últimas semanas también se definió la incorporación de Santiago del Estero a la Mesa del Litio, quien será anfitrión de la segunda fábrica de litio del país, tras el acuerdo con Y-TEC, confirmado por el propio gobernador, Gerardo Zamora el pasado 19 de agosto.

    Pero en este escenario, falta una provincia más. Formosa ha sido novedad en las últimas horas, ya que se notificó el hallazgo de litio en la zona del Potrillo, en el yacimiento El Palmar, el histórico pozo petrolero de la provincia, y el corazón de la tierra Wichí.  El proceso de extracción será a través de la empresa estatal Recursos y Energía Formosa (Refsa). La empresa nacional YPF también participará en el proceso de extracción. Así, la provincia se convierte en la primera en abrirle las puertas al Estado nacional.

    De este modo, Formosa será el primer experimento de la Argentina en la extracción de litio. El presidente de Y-Tec, Roberto Salvarezza, explicó que el Memorándum de Entendimiento que firmó Refsa y la empresa de desarrollo tecnológico Y-Tec a fines de agosto, plantea como primer eje de colaboración el desarrollo de procedimientos de extracción directa -diferente a la técnica que se realiza en los salares de Catamarca, Salta y Jujuy para la obtención del litio- para lo cual la provincia prevé la construcción de una planta.

    Sin embargo, no se descarta ninguna de las alianzas de estas provincias con Estados Unidos. Menos aún sabiendo la postura unificada de los mandatarios de «plasmar una oferta exportable», así lo dijo el gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora. Con el objetivo de «llevar adelante nuestra propuesta turística, y las posibilidades de inversión”, añadió. “Somos una región importante con un potencial importante, bastante heterogéneo pero con intereses comunes», cerró.

    Si hay algo que quedó claro, es que la autonomía de las provincias que permite gestionar los recursos naturales de sus tierras, lleva a la construcción de un esquema político autónomo, paralelo al que mantiene el Estado Nacional.

    Esas tensiones son las que aparecen a la hora de abrir la discusión sobre declarar al litio recurso estratégico, algo que de seguro, y a pesar de la distinción de colores políticos, todas las provincias del Norte Grande argentino tienen algo para objetar.

     

    Nota publicada originalmente en ARG Medios

     

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    Litio: la frase de CFK que despertó el debate en el gobierno

    La demanda explosiva del litio en el mundo, es -por ahora- una mala noticia para la Argentina. Pero el Estado nacional puede avanzar con una ley clave para el país

    El litio se está convirtiendo en el corazón de la transición energética global, debido al agotamiento de los combustibles fósiles y a las peligrosas consecuencias ambientales que acarrea su extracción y uso. La tecnología del litio se ha consolidado en los últimos meses, y las baterías utilizadas en la automovilidad no son el futuro, sino el presente.

    De hecho, es una de las preocupaciones que acarrean las actuales potencias mundiales China y EEUU, y su tenencia, una disputa por el futuro liderazgo mundial. Esto posicionaría a Argentina en un lugar de alianza geopolítica, al mismo tiempo que podría condenarla a mayor dependencia. La suerte ya jugó su carta y ahora le toca el turno a la política. En el discurso de ayer, Cristina Fernández tiró otra de las tantas señales a sus funcionarios: «Vienen por esto (por el litio). Esto hay que mirar», dijo.

    «Cuando todos nos ponemos contentos porque tenemos alimentos energía y litio, no nos pongamos contentos solamente. Pongámonos atentos además», dijo la vicepresidenta en el Senado. “Porque se lo van a querer llevar sin darnos nada», aseguró.

    Cristina no anticipó demasiado, pero generó alarma. La salvaje extracción de litio ya empezó, y sucede en una de las más grandes reserva del mundo ubicada en el sistema de salares andinos de la región sudamericana denominada “triángulo del Litio”, de la cual forman parte las provincias de Jujuy, Salta, Catamarca, y La Rioja.

    Si miramos la foto regional, Bolivia con 21 millones de toneladas de litio, cuenta con una empresa estatal y un marco regulatorio específico. Chile, con 9 millones de toneladas, deja un 40% de la ganancia al Estado y anunció recientemente una inversión de 25 millones a la investigación científica. En tanto, México acaba de crear hace una semana una empresa pública. Mientras tanto, Argentina con 19 millones de toneladas, sólo se queda con el 3% de las ganancias, de las cuales las mismas pertenecen a las arcas provinciales.

    A pesar que el precio del litio aumentó más del 400% en los últimos meses, autores aseguran que la Ley de Inversiones Mineras de 1993 llevó a la Argentina a ser el país de la región con menor control y apropiación pública de la renta minera asociada al litio.

    El no hacer nada genera el problema más grande de todos. “Hay 2 proyectos en actual concesión y 10 que están a punto de empezar”, dice para ARG MEDIOS, Bruno Fornillo, investigador del CONICET, y Doctor en geopolítica. Sin embargo Argentina aún no tiene un marco regulatorio para el litio, ni un plan estratégico para su administración nacional. “Hay una cobertura mediática que intenta mostrar que Argentina está haciendo algo por el litio, y eso no es cierto”, afirmó el investigador para ARG.

    Sales de Jujuy/ Olaroz

    Los Piratas del primer mundo

    Actualmente, los negocios con las empresas transnacionales interesadas en la extracción de litio en Argentina se dan en las provincias del NOA. Gracias a la reforma de la Constitución del 94, las provincias tienen el dominio y la administración de sus recursos naturales. En el caso de Jujuy , la empresa Sales de Jujuy S.A. extrae salmueras del salar de Olaroz y exporta 12.000 toneladas anuales de carbonato de litio que luego refina y transforma en el exterior, dejando a cambio regalías provinciales por debajo del 2% de las ventas declaradas. El Estado Nacional directamente no participa.

    En Catamarca por ejemplo, la empresa Livent (ex FMC), que explota el Salar del Hombre Muerto desde 1997, protagonizó un nuevo escándalo por la subfacturación equivalente al 121%. La misma fue denunciada reiteradas veces por La Asamblea Pucará, por ser la responsable de la sequía del río Trapiche en los 24 años que lleva instalada en el territorio, generando saqueo de elementos esenciales y destrucción de los ecosistemas. «Esta empresa, acusada de estafas millonarias, ha construido un acueducto para extraer agua del río Los Patos, y de esta manera poder continuar con la extracción de litio”, declaró la Asamblea en un comunicado reciente.

    Pero, ¿Por qué se habilita el libre albedrío?  La producción y comercialización de litio se encuentra regulada bajo el Código Minero (Ley 24.498), modificada en 1995 “que garantiza la propiedad y el dominio a las empresas privadas”, aclaró Fornillo. “Incluso manejan la tenencia como si fuese un inmueble que cotiza en bolsa”, aseguró.

    La estrategia de los grupos empresariales es exportar de una filial a otra (dentro del mismo grupo), y se venden lo más barato posible, con menor grado de procesamiento y, por ende, tributando menos en nuestro país. Luego, completan este procesamiento en otra filial, por ejemplo en Japón o Estados Unidos.

    ¿Por dónde se empieza?

    El Foro Interuniversitario de Especialistas en Litio de la Argentina se constituyó en 2019 y está integrado por 30 líneas de investigación especializadas en el tema. Este considera que para generar una mayor soberanía y recursos al país, “el primer paso es declarar al litio como recurso estratégico”. De esta manera, el Estado Nacional pasaría a tener participación en su regulación, y ya no quedaría únicamente en manos de las provincias.

    Hay varios proyectos de ley, pero aún ninguno está resuelto. Para Fornillo, “no hay voluntad política”, porque entre otras cosas, “este gobierno no quiere enfrentarse a las provincias”, y por ahora, el debate “se esconde bajo el discurso de un falso federalismo”.

    Con todos los proyectos que hay en mira, Argentina pasaría a ser una de las principales exportadoras de litio en el mundo. “Sin embargo, aún no hay control y las empresas están llegando”, puntualiza el especialista, quien agrega que Argentina “tiene que empezar a tener participación en los proyectos que están por venir”.

    La propuesta de los Especialistas argentinos en Litio sigue el ejemplo de varios países latinoamericanos como Bolivia y Chile, con la creación de una Mesa de Litio cogobernada por varios actores.

    “La idea que proponemos es que haya una retribución económica del 26% al Estado, 25% a la provincia y 49% a los privados. Esto se podría llevar adelante con la creación de una empresa pública reguladora como podría ser YPF”, asegura el investigador. Un modelo similar al que adoptó Chile, con la presencia de un Convenio que establece que el 3,5% de lo recaudado en las ventas de carbonato de litio se destina a las comunidades indígenas que se encuentran en los territorios.

    Bajo la legislación vigente, en Argentina las empresas no tienen ninguna obligación de agregar valor a su producción a nivel local. Livent Corp. exporta casi la totalidad de carbonato y cloruro de litio extraído en Catamarca a otras filiales de la propia Livent Corp. en EE.UU., China, India y Gran Bretaña, en donde procesa estas sales elaborando otros productos derivados de mayor valor agregado.

    “Es súper importante la cadena de valor del litio”, dice Fornillo, y asegura que se generarían muchos puestos de trabajo. Sobre todo en un país que cuenta con industrias como YTEC, Fabricaciones Militares, IEASA, Astilleros Río Santiago. “Eso generaría más industria y mayor defensa de recurso”, concluyó.

     

    Nota publicada originalmente en ARG Medios

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    Mientras en Argentina celebran una planta que fabricará mil baterías de litio anuales, Bolivia ya tiene su empresa nacional de Litio y un marco normativo específico. Un recurso entregado al extranjero desde hace más de dos décadas, por un espiral entre ineficiencia y falta de voluntad política

     

    Según el último informe del Servicio Geológico de EE.UU, el 67% de las reservas mundiales de litio se encuentran principalmente en los salares andinos de Bolivia, Argentina y Chile. En la actualidad el litio es un recurso natural estratégico por su principal característica: contener la energía generada mediante recursos renovables. Si bien el litio ya es usado para la elaboración de computadoras portátiles y teléfonos celulares, ahora los mercados globales están apostando a una nueva industria:  las baterías de litio.

    Las baterías denominadas ion-litio serán el motor que impulsará la movilidad de los próximos años mediante los autos eléctricos. El primero en construirse fue en Bolivia, y Argentina ya tiene el suyo: “Tito”, el primer auto eléctrico nacional fabricado en San Luis por la empresa Conadir. Sin embargo, las diferencias entre estos dos países son abismales. Mientras que el Estado plurinacional de Bolivia es quien gestiona los recursos litíferos desde el 2008, Argentina se encuentra estancada en la proyección de un horizonte industrial.

    El 16 de agosto, el presidente Alberto Fernández visitó YTEC, la empresa de investigación y desarrollo de YPF, ubicada en Berisso, donde se fabricarán mil baterías de litio al año y genera 50 puestos laborales. Es el primer “laboratorio” de una planta industrial de litio en el país. Sin embargo, el recurso viene siendo extraído desde los 90 ́, y se vende como materia prima al exterior. Actualmente hay alrededor de 18 proyectos a la espera o en estado de ejecución para extraer litio en los salares del norte.

    En el salar de Olaroz, provincia de Jujuy, se extraen 17 mil toneladas anuales de carbonato de litio desde el año 2015. Las empresas que operan son la australiana Orocobre Limited y la japonesa Toyota Tsusho. Entre las dos aportan el 91,5% de las acciones, y ambas ejercen “toma de decisiones compartidas sobre el mercado, asignación de productos y términos de venta”. También participa la empresa estatal jujeña JEMSE, con tan solo un aporte del 8,5% del capital.

    Catamarca, es territorio histórico donde se asentaron mineras y hubo una gran resistencia popular como el caso de Andalgalá contra La Alumbrera. En la localidad de Fiambalá, la empresa china “Shen” opera desde el 2016  en el proyecto denominado «Tres Quebradas». En el Salar del Hombre Muerto, trabajan empresas como la estadounidense Livent. A través del proyecto Fénix que extrae 21 mil toneladas anuales de carbonato de litio y desde la misma, se autoexporta a EE.UU y a algunas fábricas en China. También está el gigante surcoreano Posco, que hace poco anunció una inversión de US $4.000 millones en el megaproyecto del litio. Ambas multinacionales poseen 10.000 hectáreas cada una en este salar.

    Además, en Hombre Muerto hay otros proyectos en distintas etapas de exploración como Sales de la Vida (de la empresa australiana Galaxy Resource), Hombre Muerto 2 (de la canadiense NRG Metasl), Proyecto Gallego (de la australiana Everlight Resources) y otras superficies exploradas por la canadiense Lithium South Development y la australiana Galan Lithium, entre otras compañías.

    Foto de  Javier Corbalán para La Nación

    El caso de Bolivia

    Bolivia posee las mayores reservas de litio en el mundo. En 2008, Evo Morales comenzó el proyecto de industrialización del Salar Uyuni, tras una fuerte demanda de movimientos sindicales campesinos quienes fueron los autores del proyecto.

    Ese año, se sanciona el Decreto 29.496 que eliminaba el régimen concesional y otorgaba estatus Nacional a la explotación de los Recursos Evaporíticos del Salar Uyuni. Pero formalmente en 2017 con la creación de la Empresa Pública Nacional Estratégica Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB), mediante la Ley Nº 928, el Estado de Bolivia pasó a tener regulación absoluta sobre el recurso.

    Con dicha ley hay un punto clave que resulta un logro en materia de soberanía, y que es necesario retomarlo en el panorama nacional: el traspaso de tutela de la entidad regulatoria del litio, del Ministerio de Minería y Metalurgia, al Ministerio Energías de Bolivia. Un reconocimiento específico al recurso, con una regulación y un marco normativo propio.

    Según el Consejo latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), “Bolivia logró consolidarse como un actor fundamental en el mercado mundial del litio y estaba preparado para dar el gran salto y  establecerse como líder del cambio de matriz energética y patrón tecnológico en la región latinoamericana y caribeña. Sin embargo el golpe de Estado ha detenido el proceso.”

    Cinco días después de que Jeanine Añez se autoproclama presidente de Bolivia, a pesar de no contar con las condiciones constitucionales para hacerlo, las acciones de la empresa Estadounidense TESLA, cuyos productos se fabrican a base de litio, aumentaron exponencialmente.

    Intentos sin ningún acierto

    Desde el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica se compartieron datos de un informe de la Agencia Internacional de Energía que indica que la demanda del litio aumentará 42 veces para 2040. Argentina aún no tiene una política diseñada para el desarrollo de dicho recurso.

    Segun Carlos Freytes, titular del Cenit-Usam CONICET, el principal problema se relaciona con que “Argentina carece de un marco normativo específico para el litio y por lo tanto carece también de una definición estratégica de qué es lo que se planea hacer con el recurso, y en eso contrasta dramáticamente con los otros dos países del triángulo”.

    La falta de reconocimiento normativo del recurso, lo deja bajo la regulación del Código Minero, el cual ha sido reformado en 1997, estableciendo que las regalías son del 3% para las provincias que permiten la explotación de sus salares, como el caso de Jujuy.

    En el 2021, desde el escritorio del ministerio de Desarrollo Productivo, ahora secretaría, se venía pensando un proyecto de ley para considerar al litio “recurso estratégico”, y pasar a regularse a través de una “Mesa de Litio”, donde participaría el Ejecutivo nacional, junto a las provincias que hoy en día regulan y administran los recursos naturales dentro de su territorio, tal como dicta el artículo 124 de la Constitución Nacional.

    Dicho proyecto fue presentado por el Frente de Todos, pero permanece dormido en los cajones del Congreso aún sin dictamen parlamentario.

     

    Nota originalmente publicada en ARG Medios

  • El Río Paraná y un reclamo de soberanía

    El Río Paraná y un reclamo de soberanía

     

    Desde su conformación, la Mesa Coordinadora por la Defensa de la Soberanía Nacional sobre el río Paraná y el Canal Magdalena reclama que Argentina tenga comunicación propia y libre con el Océano Atlántico. Insisten en que haya un control nacional de las vías navegables del Paraná entregadas desde 1995 a empresas extranjeras mediante concesión. La fuga de gran parte de la producción a través de puertos y buques privados por la inexistencia de flota argentina, la desaparición de empresas nacionales marítimas, y una industria que cada vez ofrece menos oportunidades de trabajo son algunos de los problemas que arrastra hoy el país.

    Organizaciones y sindicatos como FIPCA, CTA Autónoma, AMRAF, ATE Vías Navegables, integrantes del Partido por la Soberanía Popular, y dirigentes políticos, se movilizarán a la Bolsa de Comercio de Rosario en Santa Fe el próximo 24 de Junio luego de un acto en la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires el 23 de junio. El reclamo concreto es derogar el decreto 949/20 y que a partir de ahí el Estado Nacional se haga cargo del dragado, balizamiento y control de la vía navegable. Por otro lado, el edicto pasa por alto la puesta en marcha del Canal de Magdalena, imposibilitando así la salida al mar por el Río Paraná y el Río de La Plata, y desviando el comercio hacia el puerto privado de Montevideo operado por la multinacional belga Katoen Natie Group. “No quieren hacer el Canal de Magdalena, porque conecta al Río de la Plata y al Río Paraná con el Atlántico, es decir, la salida al mar de Argentina,” dice Mempo Giardinelli, integrante de la Mesa Coordinadora por la Defensa de la Soberanía Nacional.

    ¿Cómo llegamos hasta acá?

    El 21 de febrero de 1995 se concretó en Argentina una de las entregas de soberanía más grandes de la historia nacional. Para 1995, Carlos Saul Menem finalizaba su primer mandato presidencial no sin antes ejecutar una ola de privatizaciones en el marco de la política económica neoliberal, dirigida por el entonces Ministro de Economía, Domingo Cavallo. Se lleva adelante mediante licitación, la entrega de la vía navegable troncal del Paraná, que en su totalidad comprende 3.400 km de largo y conecta a nuestro país con sus limítrofes Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia. 

    Ese año se efectúa la concesión (la contraprestación con una empresa por la realización de obra pública por un tiempo determinado, otorgándole el derecho a la misma de explotar esa obra) del dragado, balizamiento, mantenimiento y control de la ruta fluvial. La administración de un tramo de 1.635 km, que comprende a los ríos Paraná, Paraná de las Palmas y el Río de la Plata, pasa a estar en manos de la empresa belga Jan de Nul y la local EMEPA, ambas asociadas en la concesionaria llamada Hidrovia S.A.

    Para 1997, la renegociación y prórroga del contrato de concesión por 8 años más incluyó el aumento de un subsidio a Hidrovía S.A que ascendía a 40 millones de pesos anuales recaudados, más los 45 millones por cobro de peaje. A su vez, en el 2002 se modificó el contrato donde acuerdan dolarizar los subsidios, infringiendo el artículo 8º de la Ley de Emergencia Económica 25.561 que establece la pesificación de todos los contratos de obras y servicios públicos. Esto, según la Auditoría General de la Nación, llevó a triplicar en moneda nacional los ingresos que recibía Hidrovía S.A. Durante las siguientes prórrogas del contrato se dejó de pagar el subsidio, sin embargo siguieron cobrando el peaje -hasta septiembre del 2021- recaudando un total de 300 millones de dólares anuales.

    En la misma línea de incongruencias respecto al contrato, el periodista Mempo Giardinelli, integrante de la Mesa Coordinadora, comenta que al haber entregado la vía navegable se produce otro gran problema; “el tráfico fluvial no paga impuestos y además no es controlado” porque la carga la testifican vía declaración jurada en la escribanía de la Bolsa de Comercio de Rosario. “La producción que sacan las empresas mediante barcos extranjeros no se somete a ningún control de la AFIP, Prefectura, SENASA, ni de la UIF y es por eso que mediante investigaciones, se supo de la existencia de ingreso y egreso de contrabando.”

    Un decreto al servicio del poder extranjero

    A la vera de los ríos hay procesos culturales, identitarios, turísticos, artísticos y productivos. Paraná quiere decir ‘padre de las aguas’ y ‘Uruguay’; ‘río de los pájaros’. Necesitamos recuperar la identificación de los pueblos con su territorio.

    Él río Paraná es la vía por la cual sale más del 80% de la producción del país e ingresa el 80% de importaciones. A su vez, la mayoría de los puertos que linderan el Paraná y el Río de La Plata son privados, rinden pocas cuentas al Estado Nacional y los beneficiarios de esto son los oligopolios como Cargill, AGD, Bunge, Vicentin, Dreyfus y Glencore.

    En 2020, luego de 25 años, finalizó la concesión con la sociedad Hidrovía S.A y a partir de ahí se enunciaron diferentes posiciones acerca de qué hacer con la vía navegable. Ante la presión de un conjunto de organizaciones y parte de la sociedad que reclama la soberanía del río, se vislumbró en un principio, un posible camino hacia la estatización.

    “Se debatió la idea de formar una Empresa Nacional de Dragado Sociedad del Estado (ENADRAG), con “51% de acciones del estado nacional y el 49% de las provincias”,  explicó el Ministro de Defensa, Jorge Taiana, en un informe de la Revista Mestiza de la UNAJ. Esto se desvaneció con la sanción del decreto 949, que limitó la participación de las provincias sólo al rol de parte de un Consejo Asesor”, agregó.

     Es así que con la ejecución del decreto 949/20 publicado el 26 de noviembre de 2020, el Estado nuevamente llamó a licitación pública, nacional o internacional para adjudicar la concesión de las obras de dragado y balizamiento. Incumpliendo además la ley 20.094, que en su artículo 8º especifica que “Las aguas navegables de la Nación que sirvan al tráfico y tránsito interjurisdiccional por agua, los puertos y cualesquiera otras obras públicas construidas o consagradas a esa finalidad, son bienes públicos destinados a la navegación y sujetos a la jurisdicción nacional.”

    El decreto fue rechazado por organizaciones y sindicatos por dos razones; vuelve a habilitar la concesión con empresas privadas extranjeras, y no incluye la reactivación del Canal de Magdalena, lo que permitiría dejar atrás la utilización del puerto europeo de Montevideo de Uruguay, que hoy decide quién entra y sale del Río Paraná. “Lo real es que hay que pasar por Uruguay para ir de un puerto atlántico a un puerto fluvial. Y no solo de la Patagonia; también dentro de la provincia de Buenos Aires” sostuvo Jorge Taiana.

    El impacto laboral, productivo y ambiental

    Al momento de la concesión en 1995, la vía navegable se licitó con tal rapidez que no se hicieron los estudios de impacto ambiental debidos sobre las corrientes del río, de las profundidades y de la implicancia de las obras en la fauna y flora autóctona de la zona. Una de las consecuencias fue la bajante histórica del Río Paraná, que entre las principales causas no naturales se encuentra el dragado de humedales colindantes a la vía navegable Paraná- Paraguay (en su tramo completo de 3.442 km), en particular del Humedal Pantanal, ubicado cerca del Río Paraguay.

    Con el foco puesto en el desarrollo nacional, la concesión del río provocó grandes problemas; la fuga de gran parte de la producción a través de puertos y buques privados y la inexistencia de flota argentina, Giardinelli comenta que “no hay barcos de bandera Argentina en el Río Paraná”, una de las consecuencias de la desaparición de empresas nacionales como Empresa Líneas Marítimas Argentinas (ELMA) durante el menemismo, y mientras tanto una industria que cada vez ofrecía menos oportunidades de trabajo pasó a ser la foto de una época, desde los 90′ hasta acá.

    “Durante 123 años nos hicimos cargo del dragado y balizamiento, hasta que el menemismo decidió entregar nuestro trabajo de la red troncal.”, dijo el Delegado General de ATE Vías Navegables, Oscar Verón. 

    “Se calcula que por el Río Paraná pasan 6.000 grandes barcos por año y el dragado lo hace una empresa extranjera belga, con dragas y personal argentino. Todos los países del mundo se ocupan de sus ríos de forma nacional, como Estados Unidos, Alemania, Canadá, Brasil, China, Rusia.” dice Giardinelli. 

    A su vez el Capitán Fluvial de la Dirección Nacional de Vías Navegables, Oscar Verón dijo que el Estado nacional “le entregó todos los barcos argentinos a la empresa Hidrovía S.A.” Como la draga 256 Capitán Núñez construida en el Astillero Alianza y entregada a la empresa Jan de Nul “en óptimas condiciones, la cual mantuvo el dragado durante los casi 26 años de concesión.” Además de hacer entrega de balizadores- buques señalizadores- como el 573, 574 y el 562 a la empresa Emepa a cargo del balizamiento.

    Por otro lado, cabe destacar que durante el gobierno de Mauricio Macri quedaron paralizadas la draga 261, 258 de Santa Fe, 326, y la número 332 que con los arreglos necesarios podría utilizarse para dragar el Canal de Magdalena. Como así también la número 402 y la 403, una de las más grandes de Latinoamérica.