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  • EL RÉGIMEN CONTRAATACA: Tierra del Fuego, Malvinas, Soberanía y trabajo

    EL RÉGIMEN CONTRAATACA: Tierra del Fuego, Malvinas, Soberanía y trabajo

    Un intento por ordenar el panorama sobre la quita de aranceles y pensar mas allá del eco inmediato de las redes.

    *por Tomás Trapé

    *publicada originalmente por DigitalNews el 18/5/2025

    En agosto de 2019, el rapero Wos estrenaba Canguro, una canción que, con el tiempo, se convirtió en himno del sprint final del ciclo anti-macrista, ya que pocos meses después, los Fernández ganarían las elecciones presidenciales de octubre. Cargado de denuncia y potencia en el medio de la ola del rap, incluía entre sus versos más gritados: “Y no, no hace falta gente que labure más / Hace falta que, con menos, se pueda vivir en paz / Mandale gas, no te perdás, acordate dónde estás / Fijate siempre de qué lado de la mecha te encontrás.” En ese momento, cuando el rapero preguntaba “¿De qué lado de la mecha te encontrás?”, los bandos parecían claros, fáciles de identificar y de explicar. Aunque, sepamos, que toda simplificación encierra una trampa. Por entonces la tan exaltada “unidad” funcionaba como consigna, pero pasaba por alto las tensiones internas del frankenstein electoral que derivó en un gobierno sin rumbo ni capacidad de caminar derecho. Al parecer ese no parece ser el problema de la experiencia libertaria que avanza a toda velocidad en clara dirección.  

    Este martes 13 de mayo, el gobierno nacional encabezado por Javier Milei, a través de su vocero estrella Manuel Adorni, anunció la eliminación gradual de los aranceles a la importación de celulares y otros productos tecnológicos. La medida se implementará en dos etapas: la primera reduce los aranceles del 16% al 8% con aplicación inmediata tras la publicación del decreto; la segunda los eliminará por completo, llevándolos al 0% a partir del 15 de enero de 2026. Diversos actores políticos expresaron su preocupación ante este anuncio, entre ellos el intendente de Río Grande, Martín Pérez, y el gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella. También Oscar “el Zurdo” Martínez, referente local de la UOM, convocó a un “paro total” en rechazo a la medida, el cual fue acompañado por una amplia porción de la población de la isla, así como por dirigentes y afiliados de gremios como ATSA, SUTEF, ASOEM, ASIMRA, el Centro de Empleados de Comercio (CEC), el Sindicato de Luz y Fuerza, además de concejales y funcionarios del Gobierno provincial. En contraste, varios referentes de la conversación pública nacional celebraron la decisión, generando sorprendentes coincidencias entre figuras aparentemente ubicadas en veredas ideológicas opuestas. En redes sociales —especialmente en la plataforma antes conocida como Twitter— proliferaron teorías conspirativas, acusaciones cruzadas y discursos filosos pero vacíos, incluso por parte de usuarios que hasta entonces jamás se habían pronunciado sobre el tema. A menudo, la tentación de opinar sobre todo colapsa la conversación digital, inundándola de ruido más que de información o argumentos sólidos.

    En un intento por ordenar el panorama y pensar más allá del eco inmediato de las redes, conversamos con el abogado, magíster en Economía Aplicada y docente universitario Juan Augusto Rattenbach, fabricado en el Río de la Plata pero con el corazón puesto en Malvinas.

    Fueron días movidos en “X” donde cada usuario crea un muñeco de paja a medida de su chicana. Quiero aprovechar para hablar en otros términos pero para empezar por algún lado ¿Qué se pone en juego para vos con la Ley 19.640 y las medidas anunciadas por el gobierno?

    Por empezar la ley 19.640 de 1972 creó un régimen de promoción económica de Tierra del Fuego que luego fue ratificado por el Congreso de la Nación en 1974. El objetivo siempre fue claro en clave geopolítica: preparar las condiciones económicas de la Isla para el momento en que Argentina recupere el ejercicio pleno de soberanía en Malvinas y garantizar nuestra posición en la Antártida, con claros incentivos para que las familias de las provincias situadas al norte del estrecho de Magallanes elijan a la Isla de Tierra del Fuego como proyecto de vida. Las medidas anunciadas por el gobierno de bajar los aranceles a cero a la importación de bienes finales pone en juego 7000 puestos de trabajo directos e indirectos en una Isla de menos de 200 mil habitantes. En términos demográficos proporcionales es como si en la Ciudad de Buenos Aires de la noche a la mañana 120.000 personas perdieran su trabajo. Por eso, el pueblo de la provincia consciente del impacto que esta medida podría tener, con la UOM a la cabeza, se movilizó en defensa del trabajo fueguino en clave de soberanía. 

    Algunos acusaron de poner la causa Malvinas al servicio del régimen especial de Tierra del Fuego…


    Es que es al revés, el régimen especial de Tierra del Fuego es lo que está al servicio de la causa Malvinas. No se puede sesgar parcialmente la geografía de la provincia para que cierren los números de una planilla excel o un simple  “juego de simulación” hecho desde Buenos Aires. No sólo Tierra del Fuego es inseparable de Malvinas porque forman parte de la misma provincia, sino porque conforman a su vez un mismo espacio geopolítico con la Antártida. La Guerra de Malvinas, como episodio histórico, también es crucial. A partir de junio de 1982 los británicos pasaron de ocupar sólo el conjunto de los archipiélagos a usurpar, a través del uso de la fuerza y militarizando la región, 200 millas alrededor de cada Isla, para finalmente hacerse con el 25% de la superficie de nuestro país que es insular y marítimo. Es decir, tanto la guerra de Malvinas como la posterior secuela de profundización del colonialismo británico en el Atlántico Sur hizo revalorizar aún más la importancia geopolítica de Tierra del Fuego y la necesidad mayor de sostener el régimen de promoción especial.    

    Federico Sturzenegger escribió en X que la provincia “tiene de todo: mística, navegación, trekking, cruce de los Andes, glaciares, gastronomía, esquí en contra temporada (…) Debería ser un parque de diversiones mundial” ¿Por qué Río Grande tiene que ser industrial y cuáles son los límites de las otras alternativas propuestas?

    Sturzenegger fue un poco más allá y planteó que Tierra del Fuego “debería ser un parque de diversiones” expresando la verdadera ideología del proyecto que es desarmar el andamiaje construido en los últimos años con el fin claro de despoblar la Isla y volver a foja cero. Pero repito: nuestra realidad en términos geopolíticos hoy es peor dada la guerra de Malvinas, comparado con el año 1972 cuando se implementó el régimen especial. Yendo a tu pregunta, Río Grande, a través de la Cuenca Austral, se ha convertido en la segunda proveedora de gas del país después de Neuquén, permitiéndole tener un vector de competitividad fundamental para la producción de bienes manufacturados mientras que Ushuaia, montada entre el Canal de Beagle y la imponencia de la Cordillera de los Andes, siempre se orientó de cara al turismo nacional e internacional. El problema que nadie quiere abordar, además de las omisiones deliberadas sobre Malvinas y la geopolítica, es qué alternativa nos puede generar mayor cantidad de empleo y de calidad. Muchas de las actividades que se presentan como “descubrimiento de pólvora” ya se realizan en la Isla y no sólo no podrían generar la cantidad suficiente de puestos de trabajos como para reabsorber a los desafectados del sector industrial, sino que encima tienen menos ingresos y menor protección laboral. Es un debate muy complejo y se deben contemplar todas las aristas. 


    Manuel Adorni por otro lado declaró  que “Hoy un celular en Argentina cuesta el doble que en Brasil y Estados Unidos”, y narró una imagen que nos suena a todos familiar “había gente que pagaba un avión y un hotel para comprar algo tan básico como el celular en otro país” ¿Qué gana y qué pierde el país según tu mirada?

    Yo le preguntaría a Adorni que es un economista virtuoso: ¿cuánto del precio final de un celular, un televisor o un aire acondicionado que se consume en los grandes centros urbanos del país corresponde a los costos de producción y cuánto corresponde a los costos vinculados a la logística, la distribución y la comercialización? ¿Cuál es el precio de un producto salido de fábrica y cuál es el precio final vendido en un centro comercial? ¿Cuánto efectivamente le quedan a las empresas fueguinas y cuánto se va a destinar para pagar el alquiler, por ejemplo, de un local comercial de un shopping de Eduardo Elsztain? Yendo al problema del déficit fiscal ¿cómo se supone que se va a resolver la falta de ingresos del fisco bajando impuestos? ¿Cómo se va a compensar la medida en términos fiscales? Dejando estas preguntas en el tintero vamos a otra cuestión: ¿qué garantía tenemos de que si bajamos los aranceles el precio final de los bienes electrónicos importados bajen a la par de la reducción de la carga impositiva? La realidad es que ninguna. Tenemos un ejemplo testigo y real: en 2017 (año electoral) el gobierno de Macri, mientras Sturzenegger era presidente del Banco Central y algunos integrantes de FUNDAR eran funcionarios del Ministerio de Producción (Juan Carlos Hallak), bajaron los aranceles a la importaciones de notebooks y netbooks. ¿El resultado? Se perdieron 700 puestos de trabajo en Tierra del Fuego y no bajaron los precios. Es decir, las empresas importadoras efectivamente pagan menos aranceles pero no trasladan ese beneficio impositivo a una baja de los precios. Si a eso le sumamos la obsesión que tiene el gobierno con pisar los salarios destruyendo las paritarias, tenemos como realidad que el poder adquisitivo siempre estará en desventaja a la hora de querer adquirir productos electrónicos. Lo que nos lleva a la siguiente conclusión: lo que no se produzca en Tierra del Fuego se va a importar directamente desde Buenos Aires. Ahora bien, todos sabemos con nombre y apellido los principales empresarios de Tierra del Fuego, ¿pero conocemos a los empresarios importadores de electrónica de Buenos Aires? ¿Cuántos son y cuántos empleos generan y en qué condiciones trabajan? ¿Cómo va a impactar en la demanda de dólares cuando finalmente Argentina se convierta en un país importador neto de productos electrónicos?

    En esa dirección te pregunto por lo qué nadie plantea en términos de desarrollo ¿Existen opciones para reducir los costos logísticos de la producción en Tierra del Fuego?

    Claro que sí y de pura casualidad “se omite”. Río Grande es el polo industrial más austral del mundo de cara al Mar Argentino. Sin embargo, no tiene puerto propio. Esto significa que el ingreso de insumos para la producción se realiza a través del puerto de Ushuaia que prioriza en su ingreso a los cruceros de lujo que hacen turismo en Malvinas y la Antártida, por lo que un buque de carga para fines “no turísticos”, podría esperar hasta 50 días para poder finalmente hacer la descarga correspondiente, encareciendo significativamente los costos primarios de producción. Una opción para bajar los precios de los productos industriales fueguinos es a través de la construcción de un puerto multimodal en Río Grande que abarate drásticamente los costos logísticos. Este camino, vinculado con una mejora de la producción, es muy distinto a los que plantean reorientar el consumo argentino para la importaciones de bienes finales externos, que finalmente sostendrán el sueldo a operarios industriales que realizan el mismo trabajo que se hace en Tierra del Fuego pero en otros regímenes especiales, como el de Manaos (Brasil), Bac Ninh (Vietnam) o Shenzhen (China).

    ¿En qué estado se encuentra el proyecto del puerto de Río Grande? ¿Por qué no se hizo antes?

    Claramente se quiso hacer y siempre estuvo en agenda. La pregunta es, en una Argentina en crisis periódica, de dónde van a salir los fondos para financiar una obra de esas características. Es así como el primer proyecto vino de la mano de financiamiento chino en carácter de “inversión extranjera directa”. Apenas se esparció la noticia de que China estaba interesada en construir un puerto en Río Grande, tuvimos dos visitas de los titulares del Comando Sur de Estados Unidos, una en abril del 2021 y otra más conocida en el 2024. La presencia del Comando Sur tenía por objetivo no admitir ningún tipo de inversión china en Tierra del Fuego porque “vulneraría SU seguridad nacional”. La pregunta más intuitiva sería, si el Comando Sur presiona militarmente a la Argentina para que no haya infraestructura portuaria de uso civil en Río Grande con capitales chinos, ¿podrían ser entonces los capitales estadounidenses los que financien el proyecto? La negativa a esta pregunta justamente se responde porque si Estados Unidos invierte tan sólo un dólar en infraestructura en Tierra del Fuego que beneficie a la Argentina, tendría la inmediata protesta de los británicos porque lo verían como una amenaza a su posición colonial en Malvinas. De esta forma, no quedó otra solución que sea el propio capitalismo fueguino quien financie la obra quedando el proyecto a manos de una empresa beneficiaria del régimen. La subsecretaría nacional de puertos, por su parte, dilató burocráticamente la obra. Cuando más o menos se iba a despejar el camino para avanzar, aparece el anuncio de la medida de Sturzenegger convulsionando a toda la provincia sumado a que las herramientas que hoy cuenta la provincia para diversificar su economía como el Fondo de la Ampliación de la Matriz Productiva se encuentra paralizado. Quizás, en su proyecto de convertir a Tierra del Fuego en un “parque de diversiones”, no haría falta que la ciudad de Río Grande tenga salida al mar a través de un puerto.  

    ¿En qué consiste ese Fondo? ¿Qué propósito tiene?

    El Fondo de la Ampliación de la Matriz Productiva (FAMP) se creó en el contexto de la prórroga del 2021. Del 21% del IVA que retienen las empresas beneficiarias del subrégimen de promoción industrial destinan un 15% para este fondo que tiene por objetivo diversificar la matriz económica de Tierra del Fuego. En lo que va de la gestión de gobierno actual se han paralizado proyectos de la mano de la suspensión de la obra pública nacional en la provincia y no hablamos únicamente de pavimentación de rutas, sino también de proyectos de infraestructura para la defensa.

    ¿Cuáles por ejemplo?

    El proyecto del Polo Logístico Antártico de Ushuaia, luego de que el Comando Sur de Estados Unidos se asegurara que no tenga ningún tipo de participación de China, comenzó a construirse en 2022 a través de las partidas presupuestarias del Fondo Nacional para la Defensa (FONDEF). En 2024 tuvimos pocas novedades del avance de la obra sumado a los fuertes rumores de privatización del astillero TANDANOR, que es la empresa encargada de su construcción. A comienzos de 2025 no se supo más nada del FONDEF y, frente a la incógnita de cómo se iba a financiar la obra, en febrero algunos de los comunicadores libertarios en redes sociales anunciaron que el Polo Logístico Antártico se iba a financiar con dinero del FAMP. Por lo tanto, por cada bien industrial fueguino que se consume, se está financiando de forma directa la infraestructura de defensa argentina en el Atlántico Sur para la proyección nacional en la Antártida y que nuestro país sea referencia en la exportación de servicios logísticos antárticos. Por lo tanto, la destrucción de la economía fueguina no es sólo económica e industrial, sino también un tema de defensa nacional.

    ¿Por qué pensás que hay consenso entre sectores tan distintos sobre derogar el régimen? ¿Creés que existe financiamiento extranjero para influir en la opinión pública nacional?

    Aprovecho para aclarar, sobre todo para quienes se sintieron señalados, que yo jamás acusé de “agente británico” a nadie porque es un tema muy serio y configura un delito tal como lo dispone el art. 7° de ley 13.895 de 1950 que será reprimido con prisión de uno a veinticinco años el que por cualquier medio desorganizare, destruyere, deteriorare o inutilizare, en todo o en parte, temporal o definitivamente, documentos, objetos, materiales, instalaciones, servicios o industrias de cualquier naturaleza, con el propósito de perturbar, retardar o impedir el desarrollo militar, económico, financiero, social, científico o industrial de la Nación que a su vez se agrava a perpetua en caso de servir a una potencia extranjera. Por lo tanto yo jamás dije que alguien sea un “agente británico”, sino que muchos de los detractores del régimen no proponen mejorarlo sino que pretenden lisa y llanamente desmantelarlo, hecho que solo beneficiaría a la posición británica y el statu quo colonial en Malvinas y el Atlántico Sur. Pareciera que cuando mencionas la palabra “Malvinas” algunos se ponen nerviosos porque justamente están cómodos no hablando del tema. Y ahora sí, paso al tema de FUNDAR y con datos objetivos: es una asociación civil creada hace un par de años por un filántropo millonario (Sebastián Ceria) que vive en Gran Bretaña con el objetivo de influir en los debates en relación a las políticas públicas nacionales, pero sin poner la cara y exponerse para finalmente pretender incidir sobre la realidad material de la Argentina sin salir de su departamento a 13 mil kilómetros de distancia en Inglaterra. Es decir que los fueguinos no sólo tienen que lidiar con las embestidas de Buenos Aires, sino también con las que vienen desde Londres. Además, tengo entendido que FUNDAR no es una agrupación política, no es que uno puede “sumarse a militar” sino que uno trabaja para FUNDAR como cualquier empresa privada, es decir, es una asociación civil que se sustenta de forma anabólica en base a donaciones filantrópicas. Hoy, en términos políticos, FUNDAR se ha convertido en el banco de suplentes de los funcionarios de Francisco Cabrera y Dante Sica (Macri) o Matías Kulfas (Alberto Fernández). Pontifican arriba de un pedestal cuáles serían las soluciones para la Argentina, escondiendo con vergüenza y de forma deshonesta que formaron parte de la toma de decisiones realizadas desde diciembre del 2015 a diciembre de 2023 y no dudaron en festejar la medida anunciada por Adorni como si fuera propia y haciendo eco en redes sociales que el problema de la Argentina es “la oligarquía sindical”(?). Antes de decirnos lo que deberíamos hacer, primero nos tendrían que contar qué hicieron cuando fueron gobierno.

    Es llamativo que el eje planteado mediáticamente sea entre sostener el status quo o derogar el régimen. Casi ninguno habla de modificar y/o mejorar la herramienta y ahí da la sensación que se pierde el matiz pero también la profundidad de la discusión…

    FUNDAR, que era una ONG desconocida por entonces para la opinión pública, lanzó tras “un año de investigación” en junio de 2023 su informe “estrella” de presentación en sociedad de 150 páginas para derogar el régimen de Tierra del Fuego que hemos discutido incluso en un programa de Cabaret Voltaire. Nunca para ellos el problema del déficit fiscal fueron los pasivos remunerados del Banco Central creados por la política monetaria de Sturzenegger/Caputo a través de las LEBACS y luego las LELIQS. Es decir, FUNDAR arranca queriendo meterse como actor en la agenda pública nacional atacando a la producción industrial, los salarios altos, el empleo calificado y registrado y las altas tasas de afiliación sindical en el lugar más importante de la geopolítica nacional (Tierra del Fuego) que es la puerta de entrada argentina hacia la Antártida sin mencionar en ninguna de sus 150 páginas a Malvinas, la ocupación británica, los ejercicios militares de la OTAN o las visitas recurrentes del Comando Sur de Estados Unidos a Ushuaia. Su propuesta de “transición” y “poblamiento” para derogar el régimen es que los trabajadores industriales despedidos cobren un subsidio (equivalente al 82% de su salario) sin trabajar por 10 años. Es decir, el operario industrial que trabaja y produce y para colmo está afiliado a la UOM es una amenaza para la sociedad. Es mejor que se quede en su casa y viva sin trabajar. Es decir que no produzca, al menos, lo que consume. El colmo es que, a pesar de esta propuesta ridícula, salieron a festejar sin ningún cuestionamiento la medida de Sturzenegger, olvidándose “mágicamente” de su propia propuesta de transición y reconociendo que nunca les importaron los trabajadores fueguinos, sino que quieren derogar el régimen a cualquier costo y despoblar la Isla. Lo interesante del debate en las redes sociales de esta semana es que se rompió el silencio con Malvinas y ya quedó claro que no se puede discutir más la provincia de forma parcial o sesgada y sin contemplar las variables geopolíticas, diplomáticas y de defensa. Nadie defiende el statu quo y dejar las cosas como están, o se avanza y se mejora para adelante en clave de soberanía o se desmantela y se retrocede con un éxodo fueguino. Porque mal que les pese a muchos, las Malvinas son argentinas y forman parte de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.    

  • Baja la inflación, también los salarios

    Baja la inflación, también los salarios

    En febrero, el IPC nacional contabilizó una suba de precios del 2,4%, el cual aumentó para marzo al 3,7%, siendo este el número inflacionario más alto desde agosto del 2024 (acrecentado por los rumores de devaluación que corrieron durante todo este mes). Ahora, el número de abril refleja una desaceleración, relevante por el contexto post apertura cambiaria. 

    En este contexto, Julia Rigueiro, historiadora y analista económica del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), sostuvo que el hecho de que la inflación no aumente o no disparen los precios por los aires, tiene que ver con dos cosas principalmente: “En primer lugar, los salarios pisados, por lo tanto el consumo que no se recupera, y por otro lado el tipo de cambio atrasado, o lo que se escucha como el dólar barato.

    Y agregó: “Desde el gobierno, están haciendo de todo para mantenerla baja, y de todas maneras se mantiene sobre el 2%. Ahí hay una incógnita, con todas estas herramientas que están usando la inflación debería estar más baja. Este 2,8% del mes pasado que acumula en lo que va al año 47,8%, no deja de ser un una inflación alta comparada con lo que se pretende y con otros países, como Chile, México, Brasil o Estados Unidos.”

    Fuente: Informe INDEC, variaciones MENSUALES de inflación.  Abril 2025

    En donde sí se refleja la desaceleración inflacionaria es en el dato interanual, siendo esta de un 47,3%, evidenciando una mejora en la ‘macro’. Así se ve en el siguiente gráfico:

    Fuente: Informe INDEC, variaciones INTERANUALES de inflación.  Abril 2025

    ¿Mejoró nuestra economía?

    Sin embargo, ¿podemos nosotros realmente afirmar que nuestra economía mejoró? La realidad es que a pesar de la celebrada mejora de la ‘macro’, los salarios reales se mantienen bajos. Estos aún no alcanzan a recuperarse de la pérdida de poder adquisitivo generada en la fuerte devaluación de comienzos del año pasado y la canasta básica no deja de aumentar. 

    Según el último dato de INDEC del mes de abril, una familia tipo necesitó $1.110.063 para no ser pobre y $502.291 para no ser indigente, registrando la Canasta Básica Alimentaria un alza del 11.8% en lo que va del año.

    En relación a la canasta básica y a la desaceleración de la inflación, Rigueiro advierte que incluso la situación podría ser más grave:

    “No se traduce en una mejora en la población. Y tiene una explicación bastante clara que es que los gastos mensuales de todas las personas adultas que trabajamos, no están fielmente representados por las mediciones actuales de la inflación. El INDEC utiliza una canasta básica que pondera, jerarquiza o distribuye los gastos que hacemos, de acuerdo a una estimación del 2004-2005. Hace 20 años nuestros gastos eran diferentes a los que son ahora. En 2004-2005 difícilmente alguien gastaba lo que gasta hoy en celulares, internet, TV y cualquier otro aparato. Si desde INDEC usaran una encuesta más actualizada, pesaría un poco más los gastos de la vivienda, de comunicaciones, y de transporte. Y en ese caso, el cálculo de la inflación daría diferente y mostraría que nuestros salarios están todavía más atrasados”.

    El dato de la Canasta Básica se vuelve particularmente inquietante al analizar la última resolución publicada en el boletín oficial que decreta el Salario Mínimo Vital y Móvil en $302.600 para los trabajadores mensualizados a jornada completa, y de $1513 por hora para los trabajadores jornalizados. 

    Es decir que, entonces, una familia tipo que se sostiene en base a dos sueldos mínimos, apenas estaría superando la vara de la indigencia. Al comparar con otros países, esta situación se vuelve completamente anormal: Una familia con dos trabajos registrados y de jornada completa necesita que su salario se duplique para apenas superar la pobreza.

    Salario Mínimo, Vital, Móvil …y bajísimo 

    Acerca de esta problemática, Rigueiro plantea que:

    Las negociaciones por Salario Mínimo, Vital y Móvil desde que asumió Milei, me dan vergüenza, me dan vergüenza por mi patria. Porque además el SMVM es una referencia para otros salarios y para otras percepciones. Tanto para las jubilaciones como para todo tipo de prestación social, que son muy necesarias y constituyen una buena parte de la economía de muchas familias. A eso se le suma la cuestión del género y la brecha salarial, de muchas familias monomarentales también. 

    Este tipo de negociaciones muestran una vez más cómo el gobierno efectivamente piensa en la libertad de mercado, pero no deja liberado al mercado la negociación de los salarios.

    “Se encargaron de apretar a los supermercados para que no aumenten el precio, también de no homologar las paritarias del Sindicato de Comercio, y recordemos que el 20% de los trabajos del empleo registrado privado son de comercio. Con esto, se vuelve a comprobar la falacia de que la inflación es siempre un fenómeno monetario. Si fuese sólo un fenómeno monetario no tendrían por qué apretar a los supermercadistas ni pisar las paritarias”, asegura Julia. 

    Después empiezan de a poco a levantar, y es esa remontada lo que el gobierno muestra como logros, pero suceden porque había bajado antes muy abrupto.”

    Estos bajísimos números, son parte de una realidad generalizada. La caída del poder adquisitivo que atraviesa la sociedad argentina es el resultado de un bajo crecimiento, una  alta volatilidad económica y una inflación crónica. 

    Esta realidad se refleja en todos los niveles, pero claro está que no impacta de igual manera en todos los sectores. Así se observa en el siguiente gráfico la evolución de ingresos diferenciado en empresarios, pymes, micropymes, sector público, trabajadores autónomos profesionales y no profesionales. 

    La pregunta que surge entonces, es hasta cuándo esta situación va a ser sostenible. A ello, Julia Rigueiro, respondió:

    “Lamentablemente, en tanto y en cuanto ellos reciban el flujo de dólares que necesitan, van a poder sostener los salarios pisados, el consumo por el piso y la inflación baja. Es una encerrona. Para ello fue el acuerdo con el FMI, el blanqueo, el levantamiento de retenciones hasta junio/julio y también esperan que la liquidación de la cosecha gruesa antes de julio les facilite la cosa.”

  • “De Cevallos no nos vamos”: el medio El Grito del Sur enfrenta los ataques del gobierno 

    “De Cevallos no nos vamos”: el medio El Grito del Sur enfrenta los ataques del gobierno 

    En una de sus últimas conferencias de prensa, el vocero presidencial, Manuel Adorni, denunció al medio de comunicación popular El Grito del Sur, de estar realizando “una ocupación ilegal sostenida por los acuerdos políticos de la gestión anterior” en la capital argentina.

    Desde 2018, el medio tiene su oficina de redacción en el Espacio para la Memoria Virrey Cevallos, en la ciudad de Buenos Aires. Ahora, la administración de Javier Milei quiere expulsar a la Cooperativa “El Grito del Sur” del espacio donde desarrollan sus actividades hace más de siete años. 

    Entre las razones, Adorni señaló que la redacción utiliza mobiliario, electricidad, wifi y otros recursos del Estado para una tarea que “nada tiene que ver con el Sitio de la Memoria”. Y agregó: “Bajo el paragüas de los derechos humanos, financian su editorial partidaria kirchnerista con el presupuesto nacional”.

    Los trabajadores del medio indicaron que se trata de “otro acto de atropello y ataque a la libertad de expresión” que busca atacar al Espacio para “vaciarlo de participación y poder cerrarlo más fácilmente”. En cuanto a los recursos del presupuesto nacional, Grito del Sur aclaró que cuando llegaron, el lugar era un despacho abandonado y deteriorado y que ellos mismos se ocuparon de financiar de sus bolsillos la pintura para las paredes, el barniz para los pisos y nuevos postigos para las ventanas. El mobiliario y el servicio de internet fue suministrado y abonado por la oropia gestión del medio. 

    “Solo en sueldos, se gastaban 16.213.027 millones de pesos, algo así como 210.769.351 millones de pesos por año”, mencionó Adorni. Grito del Sur respondió: “Nada más alejado de la realidad. Nuestra cooperativa está conformada por ocho trabajadores de prensa y sólo algunos perciben salarios que apenas superan el mínimo, vital y móvil”. Como en la mayoría de los medios de comunicación, en Grito del Sur hay personas que trabajan sin goce de sueldo, o que lo hacen irregularmente dependiendo de la contraprestación realizada. 

    Durante la última dictadura militar, este espacio, ubicado en el barrio Monserrat, estuvo a cargo de un grupo de tareas del Servicio de Inteligencia de la Fuerza Aérea Argentina. Hoy, el funcionamiento de Grito del Sur tiene total aval de la Ley 26.691 de Sitios de la Memoria, la cual prevé “la promoción y difusión de actividades educativas, de investigación y difusión relacionadas con los Derechos Humanos y su vinculación con los territorios”. 

    “Está de más aclarar que esta es una ocupación ilegal”, anunció el vocero el 30 de abril. Sin embargo, si el medio funciona en Cevallos es únicamente por la habilitación legal que se hizo en 2018, con Mauricio Macri presidente, mediante un convenio suscrito con el entonces coordinador del espacio, Osvaldo López, quien durante la dictadura del ‘76 fue detenido y torturado en ese mismo sitio. 

    Ante esta situación, desde la asociación de Madres de Plaza de Mayo se sumaron al reclamo y expresaron: “la memoria es nuestra: no al desalojo”. Además, expresaron orgullo de que “otros colectivos piensen y sientan igual que las Madres: donde hubo muerte, llevar vida; donde hubo tortura, sembrar palabras; donde hubo mentiras para encubrir el horror, llevar la verdad de nuestro pueblo”.

    Fotos: Santiago Oroz

    Esta embestida del gobierno nacional, no es solo contra uno de los medios digitales más grandes del país, sino que se inscribe en un contexto de ataque y cercenamiento hacia los periodistas y los medios populares. En este último tiempo, hemos escuchado decenas de veces al presidente insultar y agraviar periodistas. Sin ir más lejos, ha expresado en la red social X: “La gente no odia lo suficiente a los periodistas”. 

    No obstante, los periodistas del medio continúan trabajando, escribiendo notas y grabando coberturas audiovisuales, con miles de likes en redes y el apoyo de una comunidad que los abraza. “No vamos a dejar de hacer periodismo popular, aunque nos intimiden los más altos funcionarios del gobierno. Vamos a seguir construyendo un medio que combata la crueldad, la mentira y el fascismo”, anunciaron. 

  • De Suiza a Ituzaingó: Andrés Carrasco, el hombre que transformó la ciencia

    De Suiza a Ituzaingó: Andrés Carrasco, el hombre que transformó la ciencia

    Hay una semilla dando vueltas entre los movimientos sociales campesinos, indígenas y de lucha contra el agronegocio. Una semilla aún más resistente que la transgénica: es la que sembró el Doctor Andrés Carrasco, con compromiso y valentía. Su bandera la levantan las organizaciones sociales, las maestras rurales, las cátedras universitarias de soberanía alimentaria, los militantes agroecológicos y, también, los científicos del CONICET. 

    Graduado de la facultad de Medicina de la UBA a principio de los ‘70, Andrés se especializó en embriología molecular. Fue docente de la carrera que lo formó y militante de la juventud peronista hasta que, en 1981, viajó a Suiza como becario postdoctoral. Fue parte de un equipo de investigación que realizó el descubrimiento del gen homeobox, un gen fundamental en el desarrollo embrionario de los animales. 

    Ese estudio genético le permitió acercarse a grandes grupos científicos y laboratorios, quienes le ofrecieron un lugar principal en ese campo de investigación. Si se hubiese quedado en los países del norte, habría tenido su propio laboratorio, con talentosos becarios a su cargo. Sin embargo Andrés y su esposa decidieron volver, criar sus hijos en Argentina, hacer ciencia acá y aportar a la educación pública. 

    En los años 90 volvió a su Buenos Aires natal e ingresó como investigador en CONICET. Entre 2000 y 2001 se desempeñó como presidente del mismo Consejo científico nacional. A su vez, fue docente en la carrera de medicina y creó el Laboratorio de Embriología de la UBA. Por esos años, se interesó en los efectos de las fumigaciones con glifosato, el veneno más utilizado en el modelo agroindustrial. Decidió dedicarse a estudiar su impacto sobre embriones anfibios.

    Para 2009 su investigación ya tenía conclusiones muy claras y no pudo quedarse en silencio.

    ***

    Eran las 8 de la noche de un día frío de 2009. Sofía Gatica estaba en su casa en el barrio Ituzaingó Anexo, en las afueras de Córdoba Capital, cuando escuchó sonar la puerta. Se asomó y allí había un hombre esperándola.

    —¿Usted es Sofía Gatica? 
    —Si, soy yo.
    —¿Cómo está señora? Vengo a hablar con usted. Soy médico e investigador del CONICET. He investigado sobre los efectos del glifosato en anfibios. Encontré que en pequeñas dosis produce malformaciones en los embriones, igual que podría hacerlo en embriones humanos. He venido hasta acá a decírselo porque esto lo hice por ustedes. Lo hice porque escuché el reclamo de ustedes.

    El barrio cordobés Ituzaingó Anexo, contenía en ese entonces unas 30 manzanas, que limitaban con campos hacia el norte, el este y el sur. La vida de Sofía dió un giro en 2001, luego de que, a minutos de nacer, su bebé muriera por una malformación. 

    Fue entonces que pensó que el suyo no era un caso aislado: decidió investigar la situación sanitaria del barrio y los casos de cáncer que no eran una novedad, con la ayuda de otras madres. En un lapso de 9 años, el colectivo Madres del Barrio Ituzaingó encontró 193 casos de cáncer sólo entre los vecinos del barrio, además de otras malformaciones como labio leporino o manchas en la piel.

    —¿Usted se animaría a decir esto mismo frente a médicos, frente a un periodista y a otras familias?— le preguntó Sofía al médico. 
    —Si, claro. El que diga que mi investigación no es cierta que lo compruebe científicamente en un laboratorio. 

    La lupa sobre el glifosato

    “Un agroquímico es una sustancia que mata, mata plantas que no son deseables. En el caso del glifosato, está asociado a la semilla transgénica, que es parte de un paquete tecnológico producido por una sola empresa –Monsanto– que permite un modo de producción a gran escala gracias a que el glifosato extermina todo lo que haya vivo en la tierra por excepción de la semilla modificada genéticamente”, desarrolló Carrasco en el programa de TV Pública, Científicos Industria Argentina, cuyo recorte se encuentra en el documental del 2019 ‘Andrés Carrasco: Ciencia disruptiva’. 

    Podés leer más sobre la introducción de este modelo en nuestro país en esté artículo:
    | Nueva condena para Bayer-Monsanto por provocar cáncer

    El primer medio en publicar la noticia del hallazgo de Andrés Carrasco fue Página/12. El tóxico de los campos fue el titular de tapa de diario de un lunes de abril de 2009. Él mismo  llamó a Darío Aranda, un periodista del medio, y le pidió que escuche lo que tenía para contar. “No descubrí nada nuevo, digo lo que ya dicen las familias que son fumigadas, sólo lo confirmé en un laboratorio”, le dijo.

    “Se utilizaron embriones anfibios -modelo tradicional de estudio- para determinar concentraciones que pueden alterar mecanismos fisiológicos que produzcan perjuicio celular y/o trastornos durante el desarrollo”, explicaba la investigación. La misma comprobó que concentraciones ínfimas de glifosato, incluso 1500 veces inferiores respecto de las utilizadas en fumigaciones agrícolas, son capaces de producir efectos nocivos en la morfología del embrión, como trastornos intestinales y cardíacos, malformaciones y alteraciones neuronales. “Debido a la conservación de los mecanismos que regulan el desarrollo embrionario de los vertebrados, los resultados son totalmente comparables con lo que sucedería con el desarrollo del embrión humano, aseguró Andrés Carrasco.

    Un año más tarde, su investigación fue publicada en una revista científica, lo cual le dió mayor legitimidad. Sin embargo, él mismo ya se había encargado de hacer público su trabajo, difundiéndolo en medios de comunicación, congresos, asambleas y denuncias públicas. Al instante, organizaciones sociales, activistas, campesinos, familias y pueblos fumigados, tomaron la evidencia como una prueba de lo que padecían y denunciaban hace años.

    Como consecuencia, Carrasco también se ganó amenazas, intimidaciones y difamaciones. Su denuncia lo puso en contra del establishment científico, económico y político, en un contexto en el que la soja era el producto estrella de la Nación Argentina y las tensiones por la Resolución N°125 seguían latentes.

    Los diarios Clarín y La Nación lanzaron una campaña en su contra. Dijeron que era una operación del gobierno, una represalia contra el campo por la fallida 125. También el Ministro de Ciencia, Lino Barañao, dijo que la investigación no existía y que el glifosato era tan dañino como “agua con sal”

    “Creen que pueden ensuciar fácilmente 30 años de carrera. Son hipócritas, cipayos de las corporaciones, pero tienen miedo”, respondió Andrés, en diálogo con Página/12. Y continuó: “Las empresas del agro, los medios de comunicación, el mundo científico y la dirigencia política son hipócritas respecto de las consecuencias de los agrotóxicos. Protestan y descalifican una simple investigación pero no son capaces de observar las innumerables evidencias médicas y reclamos en Santiago del Estero, Chaco, Entre Ríos, Córdoba y Santa Fe.”

    Ciencia para las comunidades y no para las corporaciones

    A pesar de ser uno de los investigadores principales de CONICET, Andrés Carrasco fue muy crítico del modelo científico hegemónico. Desde adentro del sistema, puso en discusión el para qué de la ciencia, el por qué se investiga un tema, para quiénes y con quiénes.

    Antes que nada, Carrasco escuchaba a los pueblos: “Ellos son la prueba viva de la emergencia sanitaria”, dijo a Página/12

    “Cada creación tecnológica y científica está destinada a un propósito y los propósitos no siempre son virtuosos. La ciencia no es neutral y, si los científicos piensan que lo es, están cometiendo no solamente un error, sino una irresponsabilidad”. se lo escuchó decir en una charla en Entre Ríos. Ese día estuvo junto a Fabián Tomasi​, un trabajador rural que fue banderillero de aviones fumigadores, enfermó de cáncer y se volvió emblema de la lucha. 

    Andrés fue invitado a cada encuentro que se organizó en torno a agrotóxicos. Viajó e intentó participar en cada lugar.  Desde su perspectiva, la ciencia se debía a las comunidades, a la gente, y no a las ganancias, y esa visión debía redefinir las líneas, las metodologías y las preguntas científicas.

    “Habría que preguntar ciencia para quién y para qué. ¿Ciencia para Monsanto y para transgénicos y agroquímicos en todo el país? ¿Ciencia para Barrick Gold y perforar toda la Cordillera? ¿Ciencia para el fracking y Chevron? Hay un claro vuelco de la ciencia para el sector privado y el CONICET promueve esa lógica. En la década del 90 estaba mal visto. Hoy aplauden de pie que la ciencia argentina sea proveedora de las corporaciones”, expresó en torno a la complicidad científica en el modelo económico (Ciencia para quien y para qué ANRed).

    Andrés fue parte de un debate en torno a dos modelos de ciencia: una ciencia que se acomoda al poder, y otra que es bandera de los pueblos. 

    Respecto a una perspectiva de ciencia argentina, que piense desde el sur y apueste a nuestro propio desarrollo, Carrasco manifestó en una nota con Mu Lavaca «La tendencia de la comunidad científica argentina es ser legitimada por el exterior, está subordinada a las lógicas de los grandes centros científicos. Queremos ser del primer mundo, y entonces creemos que hay que imitar al primer mundo. El verdadero primer mundo, en cambio, piensa en sus propias necesidades, sus propios proyectos“.

    Su legado sigue siendo semilla

    Desde el 2009, Andrés Carrasco tuvo la posibilidad de dar argumento científico a las denuncias de las comunidades. Fue un científico que decidió vincularse con el territorio, aprendiendo, escuchando y reconociendo los saberes campesinos. 

    Andrés visitó Mar del Plata, Saladillo, Bragado, Los Toldos, Famatina, Chilecito, Esquel, barrios de Chaco, de Entre Ríos y Córdoba… entre muchos otros. 

    Su investigación fue clave para el levantamiento en Malvinas Argentinas de 2013, la localidad de Córdoba que impidió que Monsanto emplazara una planta de secado de semillas transgénicas. Una pequeña comunidad, se convenció de que no querían que esa industria funcionara en su territorio y, luego de enfrentar represiones e intimidaciones, logró bloquear la continuidad de la obra. Ahí también estuvo Carrasco: “Monsanto representa lo que no queremos en este país, que se hagan dueños de las tierras y las semillas, que impongan modelos productivos de los cuales los únicos benefician son ellos”, testimonió a un noticiero en ese entonces.

    Sus palabras y su mirada crítica siguen alumbrando el camino. “Para nosotros, los afectados, fue un ídolo prácticamente”, supo decir Fabián Tomasi. El respeto y el cariño entre ellos era mutuo.

    Para el campo científico, también. A partir de su partida en 2014, su camino adoptó la consigna de “Ciencia Digna”. Su estímulo fue la semilla para la creación de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad y la Naturaleza de América Latina (UCCSNAL). Él fue una luz para los múltiples colectivos que se organizaron en la última década, como la Red de Docentes Por La Vida y la Red Federal de Médicos.

  • INTA, INTI Y CONFUSIÓN

    INTA, INTI Y CONFUSIÓN

    El Instituto de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el Instituto de Tecnología Industrial (INTI) se encuentran en estado de alerta desde hace, por lo menos, un año. Con la asunción del gobierno de Javier Milei, en ambos institutos comenzó la motosierra. En las últimas semanas se avanzó con una nueva etapa de este plan de ajuste, que implica la reestructuración de ambos institutos, lo que podría derivar en la fusión en un nuevo organismo híbrido que los aglutine.

    Hace unos meses se conoció la iniciativa del gobierno nacional de fusionar una serie de organismos estatales, entre los que se encontrarían INTA e INTI. Ante la situación, cada vez más crítica, los trabajadores de ambas dependencias se organizaron en conjunto para alertar sobre el riesgo de la destrucción de estos organismos que son claves para el entramado productivo del país desde los años ‘50. Se reclama, principalmente, el cierre de programas (como Pro-Huerta y Cambio Rural) y el cierre de centros regionales, despido de personal y falta negociación de paritarias.

    El pasado jueves 24 de abril, trabajadores del INTA y del INTI, acompañados por sus gremios APINTA y ATE, realizaron una concentración frente al edificio central del INTA en la Capital Federal. También lo hicieron durante el 30 de abril en la movilización de la CGT. La policía reprimió, paradójicamente, usando los mismos chalecos antibalas que fueron testeados por el INTI. 

    Pero ¿Por qué son importantes estos organismos?

    Lo que se desconoce se destruye más fácil 

    Ambos Institutos de tecnología fueron creados en tiempos cercanos. El INTA nació en 1956 y el INTI un año después, con los objetivos de fortalecer el desarrollo agrícola e industrial de Argentina a través de investigaciones, innovación tecnológica y vinculación con productores y empresas de todo el país. Su trabajo se potenció durante las últimas dos décadas.

    Los dos son organismos públicos descentralizados con autarquía operativa y financiera, y se encuentran bajo la órbita del Ministerio de Economía de la Nación. 

    El INTA es un organismo de investigación y extensión agropecuaria. Desarrolla capacidades e impulsa el crecimiento del sector agropecuario, la agroindustria y también el sector de la agricultura familiar y las pequeñas producciones. Su premisa fundante de 1956 manifiesta que su objetivo es “vigorizar y coordinar el desarrollo de la investigación y extensión agropecuaria, y acelerar la tecnificación y el mejoramiento de la empresa agraria y de la vida rural”.

    Por otra parte, el INTI cumple funciones primordiales para el desarrollo industrial de pequeñas y medianas empresas nacionales. Sus trabajadores realizan asistencia técnica, fortaleciendo la calidad productiva frente a la competencia internacional. Inciden en 33 áreas diferenciadas de la industria, como por ejemplo, la industria automotriz, textil, la producción de alimentos, biotecnología, minería, energía, entre otras. Además, el INTI realiza certificaciones de productos y servicios, como por ejemplo de los surtidores de la estación de servicio o las balanzas que pesan los cereales que se exportan.  

    Claro está que no cumplen las mismas funciones, amén de algunas tareas o áreas en las que puedan tener puntos en común. ¿Por qué hablamos de su fusión entonces?

    Últimas medidas


    Después de varios intentos, finalmente el martes 29 el Consejo Directivo del INTA obtuvo los votos necesarios para aprobar la reestructuración del organismo. El nuevo plan tiene dos partes: primero un cambio de estructura organizativa y administrativa (cambios en la Dirección nacional, en el manejo de los fondos, de los recursos humanos y de los bienes), y en segundo lugar, un grueso plan de ajuste. 

    El ajuste implica concretamente el cierre de 300 agencias de atención de todo el país; la venta de bienes y la puesta en disponibilidad de 1500 trabajadores. Se planea que la planta actual de 6100 trabajadores, se reduzca a 4500 para diciembre de 2025. “Me parece que están apuntando a que el organismo desaparezca”, definió Mario Romero, secretario general de APINTA, Asociación de trabajadores del INTA. 

    Por otro lado, desde diciembre del 2023, la planta de trabajadores del INTI se redujo de 3104 a 2379 en marzo de este año, de los cuáles casi 400 dejaron sus empleos por incorporarse al programa de retiros voluntarios.

    Además, el gobierno manifestó la intención de fusionar el INTA y el INTI, en un organismo único que se llamaría Instituto Nacional de Convergencia Tecnológica y Desarrollo Estratégico (INCyTDE). También podrían ser parte de esta fusión otros organismos, como la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) o el Instituto Nacional de Semillas (INASE).  

    “Si toman esta decisión, están terminando con el INTA, el INTI, la CONAE. Dejarían de ser lo que conocemos hoy y se crearía otro organismo que no sabemos qué misión y función tendría”, asegura Mario Romero en conversación con Desde la Raíz. 

    Anteriormente, el Consejo Directivo del INTA ya había discutido la reestructuración, en noviembre y en febrero. De hecho, el anterior presidente, Juan Cruz Molina Hafford, renunció en octubre de 2024 manifestando su discrepancia con el plan de reestructuración. Fue reemplazado por Nicolás Bronzovich, miembro de la Sociedad Rural y de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid). 

    Aunque ambos institutos fueron creados por ley y su cierre debería pasar por el Congreso, el gobierno podría utilizar las facultades de la Ley Bases para fusionarlos. Esta noticia circuló por ámbitos científicos y técnicos y se trató en un encuentro entre el ministro de Economía, Luis Caputo, con la Mesa de Enlace del campo.

    En este contexto, se espera que mañana, martes 6 de mayo, el vocero presidencial Manuel Adorni anuncie en conferencia de prensa los detalles de esta decisión. 

  • Del monte cordobés al mundo: la historia de la bióloga Sandra Díaz

    Del monte cordobés al mundo: la historia de la bióloga Sandra Díaz

    Este 16 de abril, la revista TIME publicó su famoso listado anual de Las 100 Personas más Influyentes del 2025. Dentro del segmento ‘Innovators’, se encuentra una investigadora del CONICET y profesora en la Universidad Nacional de Córdoba: Sandra Díaz, la única argentina incluida en la lista además del presidente Javier Milei. 

    En la revista, escribe sobre ella Elizabeth Maruma Mrema, subdirectora del Programa de Medio Ambiente de la ONU. Ella nos dice que en un contexto donde una de las ocho millones de especies de plantas y animales se encuentran en peligro de extinción, “el mundo necesita más líderes como Sandra”, siendo ella “una incansable diplomática de primera línea de la triple crisis planetaria del cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la polución”.

    Listado anual de Las 100 Personas más Influyentes del 2025, Revista Times. Sandra Diaz

    Ampliamente reconocida en el campo científico a nivel mundial, Sandra ha recibido prestigiosos premios y condecoraciones a lo largo de su trayectoria. En febrero de este año, fue galardonada con el Premio Tyler al Logro Ambiental (comúnmente llamado ‘Nobel de Ambiente’). Junto con el investigador brasilero Eduardo Brondízio, fueron los primeros sudamericanos en recibirlo. 

    Además, en 2023 recibió el premio Konex de Brillante, el máximo premio que otorga esta fundación,  y el reconocimiento de la Sociedad Linneana de Londres. En 2019, recibió el Premio Princesa de Asturias en Investigación Científica y Técnica.

    Aún más, co-presidió el grupo de investigación del Panel Intergubernamental por la Biodiversidad y los Servicios Ecosistémicos (IPBES) galardonado en 2007 con el premio Nobel de la Paz por el enorme aporte del Marco Conceptual, el cua esl, en pocas palabras, la hoja de ruta global para abordar las problemáticas entre la sociedad y la naturaleza.

    Pero ¿Quién es Sandra Díaz?

    Sandra Diaz visita Bell Ville y da una charla en su colegio. Año 2019
    Luego del premio Princesa de Asturias, Sandra visitó su ciudad natal y dio una charla en su colegio para alumnos y para vecinos. (Foto: José Hernández)

    Sin embargo, la historia de Sandra se remonta mucho antes de los grandes escenarios internacionales. Su ciudad natal se llama Bell Ville, una localidad cordobesa que se encuentra sobre la Ruta Nacional 9, que históricamente unió Córdoba, Rosario y Buenos Aires. Nació en 1961 y pasó su infancia rodeada de los árboles de algarrobo, chañar, espinillo y tala que se encontraban a la rivera del río Ctalamochita (o Río tercero).

    Fue una chica estudiosa en la Escuela Normal Superior José Figueroa Alcorta, y se enamoró del ceibo de ese patio escolar. Hoy en día, el salón escolar lleva su nombre y un mural la ilustra junto a un benteveo, un yaguareté y una flor de pasionaria. 

    Sandra estudió Biología en la Universidad Nacional de Córdoba. Realizó la carrera de grado durante los años del proceso dictatorial y pudo recibirse en 1984. Luego, se doctoró en 1989 en la misma casa de estudios y comenzó su carrera como investigadora en CONICET y como docente en la misma facultad que la formó. 

    Su trabajo se centra en una rama de la biología denominada “diversidad funcional”, que, explicado sencillamente, trabaja sobre las características, los roles y las funciones que las plantas cumplen para sí mismas y para su entorno. No busca enumerar o nombrar especies, sino, identificar qué cosas tienen en común entre sí y en qué se diferencian. Esto fue disruptivo de otros tipos de enfoques, al prestar atención a los ecosistemas y a las comunidades como algo más complejo. Ella nos demuestra que la genética puede influir, pero no determinar nuestros rasgos. 

    La trama y el tapiz de la vida

    “¿Con cuántas especies de plantas te has encontrado hoy? Lo más probable es que te hayas cruzado con, al menos, 10 especies, pero es muy posible que no lo hayas notado.” Así empezaba Sandra Diaz una conferencia que tituló ‘De Plantas y pueblos’ en Donostia, España, 2023. “Para la gran mayoría de la gente las plantas son un telón de fondo de su vida cotidiana -o de sus selfies-, y esto es tan común que se lo llama síndrome de la ceguera vegetal, una gran ignorancia y arrogancia de nuestra parte”. 

    Sandra Díaz piensa en la biodiversidad como el tejido de la vida, considerando a todo el mundo viviente como un gran tapiz tejido por la naturaleza a lo largo de toda la historia, y fundamentalmente, tejido en conjunto con los humanos durante miles de años: “Nuestra influencia en el mundo viviente es innegable: dependemos de la naturaleza, la moldeamos, la utilizamos en todos los aspectos de nuestra vida y, a su vez, la naturaleza nos moldea a nosotros” (Artículo de Díaz en la revista Nature, 2022). Dentro de ese tapiz, nosotros solo somos un pequeño hilo.

    “Además de ser un gran marco para las selfies, la mayoría de la gente cree que las plantas sirven para producir el oxígeno que necesitamos para vivir. Sin embargo, la mayor parte del oxígeno del planeta, no lo producen las plantas que nos rodean sino que ya fue generado hace miles de millones de años atrás”, explica Sandra en la conferencia de Donostia. Entonces, ¿para qué necesitamos las plantas? Si pensamos la vida como un tapiz sobre la tierra, las plantas son fuente de muchísimas contribuciones, como ella las nombra, al bienestar humano, y su pérdida implica igual pérdida de nuestro bienestar.

    Este punto es uno de sus principales aportes a la discusión ecológica y climática: Dejar de pensar los “servicios” o “utilidades” que la naturaleza nos hace -del tipo ‘el servicio que nos dan los bosques al retener agua, que impide que en invierno se sequen los ríos’- si no, por el contrario, pensar en términos de ‘contribuciones de la naturaleza a las personas’, teniendo en cuenta tanto los beneficios como los perjuicios que se obtienen con y de la naturaleza, contemplando los contextos sociales y ecosistemas. 

    ¿Y si la UNC no fuese pública? 

    Clases públicas y paro docente en 2018. Ciudad de Córdoba.

    Sobre las baldosas de la plaza Vélez Sarsfield, en el centro de la ciudad de Córdoba, hay hojas y fibrones. ‘¿Y si la UNC no fuese pública?’, escribieron los estudiantes en letras rojas. Debajo, una fila de hojas en blanco invita a esbozar respuestas. Es 2018 y las universidades del país están revueltas. Hace poco se cumplió un siglo de la gran Reforma Universitaria de 1918, sin embargo, la realidad del sistema científico universitario es adversa. El segundo semestre de clases empezó con tomas en la mayoría de las universidades del país, marchas, manifestaciones culturales y un contundente paro docente.  

    Es una mañana de sol y la UNC se ha hecho visible en el centro de la ciudad. A sólo una cuadra del Patio Olmos, un grupo de personas sostiene una pancarta sobre la senda peatonal. Frente a las escalinatas del edificio de la Facultad de Cs. Exactas, Físicas y Naturales, hay un parlante y un micrófono, un cúmulo de sillas y decenas de personas. Es una clase pública, un paro activo que busca concientizar sobre la situación de la educación pública en detrimento de las medidas de ajuste del gobierno de Mauricio Macri. Entre los docentes y estudiantes que toman el micrófono, se encuentra una investigadora de renombre mundial. Su nombre es Sandra Diaz. 

    “Todo lo que se sabe sobre los bosques de Argentina y sus beneficios; el conocimiento sobre enfermedades como el Chagas; los efectos de sustancias como los pesticidas, provienen de las universidades públicas”. La mujer de pelo corto explica, con voz clara, los costos que tiene desfinanciar la universidad pública. “Estamos tratando de salvar la ciencia y la educación, que son un patrimonio común para todos los argentinos. La ciencia y la educación pública tardan mucho tiempo en formarse, pero en muy poco tiempo se pueden destruir”, expresó en esa tarde de 2018 en el centro cordobés.

    Del monte cordobés al mundo: la historia de la bióloga Sandra Díaz.
Clase pública 2018
    Foto: Radio Nacional

    Siete años después, la situación no es para nada diferente. El contexto nacional está marcado por un descenso total del 48% en términos reales del presupuesto nacional dedicado a la Ciencia y Tecnología en los últimos dos años, y se encuentra atravesando la peor crisis en 52 años, incluso perforando los pisos de los años 1976 y 2002 -de acuerdo al último informe del Grupo EPC-. Es entonces que pensar en figuras de relevancia mundial como la de Sandra Díaz nos lleva a revalorar (una vez más) la inmensa capacidad e importancia de nuestras universidades públicas.

  • Malvinas y la Antártida: el desafío estratégico que Argentina no termina de asumir

    Malvinas y la Antártida: el desafío estratégico que Argentina no termina de asumir

    Ayer, viernes 25 de abril, se realizó el evento organizado por Desde la Raíz: Desde Malvinas al proyecto nacional. Durante las horas compartidas en el Centro Cultural y de la Memoria Islas Malvinas, las voces expertas trazaron un mapa urgente: Malvinas y la Antártida no son únicamente banderas simbólicas. Son el eslabón débil de la soberanía argentina, un territorio desaprovechado económica y estratégicamente, y una causa que sigue esperando una política de Estado.

    Acompañaron la jornada Juan Rattenbach, abogado y Asesor de Contenidos del Museo Malvinas; David Pizarro, historiador especializado en Derecho Antártico; y Juan Terranova, escritor y periodista. En una charla en conjunto, los tres contaron las historias de sus viajes a Malvinas y la Antártida, desplegaron datos y profundizaron el debate sobre el territorio. 

    Malvinas y la Antártida: el desafío estratégico que Argentina no termina de asumir
    Fotos: Pedro Ramos

    La Antártida como extensión de la Patagonia

    La Antártida está a solo 1.000 km de Tierra del Fuego. “No es un lugar invivible: se parece mucho más a la Patagonia de lo que creemos”, destacó Juan Terranova luego de que en la sala se proyectara su documental ‘Petrel’, estrenado en 2023. 

    “La realidad es que para un fueguino está mucho más que Buenos Aires”, disparó David Pizarro, desafiando la narrativa de la Antártida como ‘fin del mundo’ y continente remoto. “Es de una visión porteño-centrista no pensar en su integración, más allá del mapa bicontinental. Podríamos ofrecer servicios logísticos a otras bases y generar divisas, pero ni siquiera lo estamos pensando como Nación”, continuó.

    Pizarro detalló el rol clave de la base Petrel, donde se construyó una pista de aterrizaje estratégica: “Tandanor la está armando. No se puede pensar la Antártida sin desarrollo industrial y científico propio”. Entre los tres, repasaron los hitos argentinos: Somos el país con más bases (7), más viajes y más rescates, dos llegadas por vía terrestre al Polo Sur, 8 de los 11 nacimientos en el continente, y 6 de las 7 iglesias.

    David Pizzarro, historiador especializado en Derecho Antártico. “Desde Malvinas al proyecto nacional”

    Malvinas: la puerta del Atlántico Sur 

    “Malvinas es la puerta de entrada a la Antártida. Gran Bretaña lo sabe: por eso usa su ocupación como excusa para reclamar allá”, alertó Pizarro. Juan Rattenbach añadió: “Hay que pensar las Malvinas, Georgias, Sandwich y las millas marítimas antárticas como un todo, un territorio conjunto”.

    Otro punto importante de la soberanía de este territorio es el potencial económico. Los números son los siguientes: “En 2023, empresas británicas sacaron 97 millones de dólares sólo con la pesca de tres especies. Y aún no tocaron los hidrocarburos…”, remarcó Pizarro.

    Respecto a la población de Malvinas, los participantes reforzaron que Puerto Argentino es una ‘empresa’, no un pueblo. “Los kelpers no crecen demográficamente, no votan, no discuten su territorio. Un fueguino ama más Malvinas que ellos”, dijo Terranova. Rattenbach cerró el concepto: “Nadie disfruta esas islas: ni nosotros, que no estamos, ni ellos, que saben que están donde no les pertenece”.

    Juan Rattenbach, abogado y Asesor de Contenidos del Museo Malvinas. “Desde Malvinas al proyecto nacional”

    Geopolítica: el mundo ya juega en el Sur mientras Argentina mira para otro lado

    “Quien controle el Pasaje de Drake y el Beagle, domina el tráfico interoceánico. De hecho, el 80% de nuestro comercio va por mar”, explicó Pizarro. Terranova agregó un dato clave: “Si EEUU y China entran en conflicto, los portaaviones estadounidenses deberán pasar por el sur: el Canal de Panamá no los permite”.

    Argentina sufrió una profunda desmalvinización luego de la guerra. Un proceso que implicó no hablar de lo sucedido en 1982, seguido de una narrativa victimizante de los soldados y las consecuencias bélicas, omitiendo hablar del derecho soberano de nuestro país sobre las islas. En definitiva, desmalvinizar implica no traducir el sentimiento popular en políticas concretas. 

    Juan Rattenbach advirtió sobre la falta de conducción política: “Lo que dijo el Presidente el 2 de abril, sin filtro diplomático, pone en riesgo nuestra lucha”, y remarcó que a pesar de nuestra cercanía con el Atlántico Sur, paradójicamente, no vemos el potencial estratégico que todos los países del mundo sí reconocen.

    David Pizzarro, Juan Terranova y Ariadna Alippi. “Desde Malvinas al proyecto nacional”

    No se defiende lo que no se ama, y no se ama lo que no se conoce: falta educación, decisión política y una visión bicontinental verdadera. “Tenemos el 60% de territorio sobre agua, si miramos el mapa bicontinental. Ojalá surja una dirigencia a la altura”, concluyó Ariadna Alippi, quien estuvo a cargo de la moderación del panel invitado. El evento evidenció que, mientras nuestra dirigencia debate internas, el futuro tiene muchos ojos sobre las aguas y tierras del Atlántico Sur.

    ¿Querés saber más? Quédate cerca que pronto vas a poder escuchar el debate completo en nuestro canal de YouTube @desdelaraiz_ar 

  • Desde la Raíz y un evento para pensar Malvinas

    Desde la Raíz y un evento para pensar Malvinas

    El próximo viernes 25 de abril, el Multimedio Desde la Raíz llevará a cabo la actividad “Desde Malvinas al proyecto nacional”, un encuentro para pensar Malvinas y la Antártida con un enfoque nacional, enmarcado en un proyecto de país. Se llevará a cabo a partir de las 17hs en el Centro Cultural y de la Memoria Islas Malvinas en calle 19 y 51.

    La idea es aportar nuevas miradas, datos e información sobre lo que acontece en las islas del Atlántico Sur y el continente blanco, pensando además, en la situación actual en la que se encuentran teniendo en cuenta que las políticas del Gobierno actual están desfinanciando proyectos de investigación y abandonando reclamos históricos de soberanía en organismos internacionales.

    Asimismo se proyectará la película “Petrel”, un film antártico de Juan Terranova, realizada a partir de su experiencia en la Base Antártica Conjunta Petrel, la cual transitó durante la campaña antártica del año 2023. Y contará con la presencia de su director.

    Luego se realizará un conversatorio con Juan Rattenbach, Abogado y Asesor de Contenidos del Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur; David Pizarro, Lic. y Profesor de Historia, Diplomado en Derecho Antártico; y el CECIM La Plata; con quienes conversarán acerca del presente reclamo soberano sobre las Islas Malvinas y los desafíos que tiene la Argentina de cara a construir un proyecto nacional.

    La entrada es libre y gratuita, a partir de las 17hs en el Centro Cultural y de la Memoria Islas Malvinas (calle 19 y 51), La Plata.

  • Campamento Tierra Libre: respuestas indígenas frente al colapso

    Campamento Tierra Libre: respuestas indígenas frente al colapso

    La cuestión del “Fin del Mundo” pareciera ser hoy en día un tema bastante normalizado en nuestra vida contemporánea. Los escenarios de crisis climáticas, políticas, económicas, bélicas y sanitarias que atravesamos en los tiempos que vivimos llegan acompañados de una proliferación de producciones políticas, organizativas, culturales y artísticas que intentan imaginar, proponer y construir un mundo viable y deseable. 

    Documentales de National Geographic, hilos de Twitter, videojuegos, reuniones científicas, blogs, congresos internacionales, cumbres mundiales. Películas y series como Mad Max, The Last of Us, Don´t Look Up, o El Día Después de Mañana, intentan pensar cómo sería aquel mundo acabado o a punto de acabarse, y las tramas siempre giran alrededor de lo mismo: Catástrofes naturales, pandemias, guerras nucleares, eventos astronómicos, profecías mayas, invasiones alienígenas, tecnologías descontroladas, entre tantas otras cosas locas y no tan locas.

    Lo interesante de estas narrativas hollywoodenses, es que de ellas emana una idea de “salvar el mundo”, una fantasía de superhéroe que tiene la misión y la posibilidad de salvar el planeta. La ecuación siempre es la misma: salvar el mundo significa salvar la humanidad ¿Son acaso la misma cosa? 

    Recordando la antigua maldición china, se puede decir que realmente vivimos tiempos interesantes. La aceleración descontrolada puede ser vista como una de las características más importantes de esta época: Auges de gobiernos de extrema derecha, conflictos bélicos en todas las latitudes, catástrofes climáticas por doquier, aumento de la temperatura de los océanos, contaminación en exceso, pérdida de biodiversidad. Nunca antes para nosotros un “Fin del mundo” había estado objetivamente tan cerca.

    Sin embargo, la verdad es que a lo largo de la historia de la humanidad ya hemos pasado por algún que otro “Fin del Mundo”. Sin ir más lejos, los pueblos originarios de América hace 500 años vieron a su mundo acabarse, y sin embargo ellos siguen aquí caminando. Se nos vuelve necesario recordar las palabras de Donna Haraway y comprender que los pueblos amerindios, que se han negado a darse por finalizados, fin del mundo tras fin del mundo, tienen algo que decirnos sobre la necesaria subsistencia del futuro.

    La respuesta somos nosotros

    La semana pasada, del 7 al 10 de abril, se realizó en Brasil el Acampamento Terra Livre (ATL), un evento que organizan, desde 2004, los Pueblos Indígenas de Brasil (APIB). Este año, con la consigna de “La respuesta somos nosotros”, más de 8.000 indígenas se movilizaron a participar de un acampe masivo frente a los edificios institucionales de Brasilia en defensa de sus derechos ancestrales.

    Foto: Renan Belmiro

    El evento reúne a representantes y grupos pertenecientes a, al menos, 135 etnias de diferentes territorios de la amazonia brasileña, ecuatoriana y colombiana. En una carta oficial expresaron: “Celebramos los 20 años de la Articulación de los Pueblos Indígenas de Brasil (APIB), como un organismo nacional de articulación y referencia del movimiento indígena”, y continuaron: “APIB y ATL se han convertido en expresiones vivas de movilización y resistencia en la lucha por los derechos fundamentales consagrados en la Constitución Federal de 1988”.

    La carta, la organización remarcó: “En un escenario global y nacional marcado por el avance de la extrema derecha y por los ataques sistemáticos a nuestros derechos, reafirmamos la importancia de la resistencia y de la lucha colectiva. Fue con esta que logramos conquistas históricas”. La movilización pone énfasis en defender los principios democráticos y los derechos constitucionales indígenas, tales como el derecho originario al territorio, a la autodeterminación y gobernanza, a la identidad y a la cultura, así como políticas públicas para la salud y la educación indígenas. A su vez que reivindica la presencia de funcionarios indígenas en altos cargos del gobierno de Lula, como en el  el Ministerio de los Pueblos Indígenas (MPI), la Fundación Nacional de los Pueblos Indígenas (FUNAI) y la Secretaría Especial de Salud Indígena (SESAI).

    Además, esta manifestación se centra en la importancia de respetar las tierras indígenas y las demarcaciones territoriales. En este sentido, exigen no sólo la protección efectiva de sus tierras sino también el fin de las leyes que legitiman proyectos extractivistas en tierras indígenas, promulgados por una legislatura federal de mayoría conservadora. “Con sabiduría ancestral, articulación política y coraje histórico, el movimiento indígena muestra al mundo que no hay salida a la crisis climática sin la demarcación de las tierras indígenas”, afirmaron en la carta del APIB.

    Foto: Natalia Ramirez.

    Entre música y cantos, bailes y vestimentas originarias repletas de colores, demostraron la gran presencia que tienen los pueblos del amazonas y la importancia de la resistencia colectiva. 

    Uno de los hechos más relevantes de la ATL 2025 fue el lanzamiento de la Comisión  Internacional Indígena para la COP-30 (Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático), la cuál tendrá lugar en noviembre de este año en su 30° edición, en la ciudad de Belém, Brasil, en el corazón de la selva amazónica. De acuerdo a la Carta Oficial, esta comisión significa el “reconocimiento de un movimiento que hace siglos que resiste, que es la contribución indígena para el equilibrio de la Tierra”. Más que un espacio institucional, esta es una conquista histórica de los propios pueblos indígenas que hace años reclaman por un mayor reconocimiento y espacios de participación efectiva en las cumbres mundiales.

    Formada por organizaciones indígenas representativas de diferentes regiones del mundo y alianzas globales, la comisión es impulsada con el compromiso de garantizar que “los pueblos indígenas no estén en el margen, sino en el centro del debate climático”.

    La comisión es una iniciativa que integrará organizaciones indígenas internacionales y brasileñas bajo la coordinación del Ministerio de los Pueblos Indígenas y con liderazgo de la ministra Sonia Guajajara, quien también presidirá el círculo temático indígena de la cumbre climática.

    “Siempre hemos luchado para que los pueblos indígenas estén en el centro de este debate. Y hemos luchado para que los pueblos indígenas sean una parte importante de este debate porque, está demostrado, los territorios indígenas funcionan como una barrera contra el avance de los monocultivos, la minería y el agronegocio”, afirmó la ministra de Pueblos Indígenas, Sonia Guajajara. 

    Sonia Guajajara, Ministra de Pueblos Indígenas. Foto: Mre Gaviao. Campamento Tierra Libre 2025

    “Las crisis climáticas, ambientales, alimenticias y civilizatorias tienen en nuestros modos de vida, saberes y prácticas tradicionales el camino para la regeneración del planeta”, expresa la Carta del ATL 2025. Los pueblos indígenas habitan los mismos territorios hace miles de años, y no existe pueblo más indicado para hablar de ambiente, de su cuidado y de su futuro. 

    En este contexto de crisis, se torna esperanzadora la mirada de la filósofa y antropólogo Deborah Danowski y Viveiros de Castro, quienes afirman que “Hablar del Fin del Mundo es hablar de la necesidad de imaginar, antes que un nuevo mundo en el lugar de este mundo presente nuestro, un nuevo pueblo; el pueblo que falta. Un pueblo que crea en el mundo que deberá crear con lo que le dejamos de mundo”. 

    Foto: Mre Gaviao. Campamento Tierra Libre 2025
  • TELAM: 80 años de una política de soberanía informativa

    TELAM: 80 años de una política de soberanía informativa

    Hace exactamente 80 años, el 14 de abril del año 1945, se fundó Telenoticiosa Americana, la Agencia de noticias del Estado Nacional, más conocida como Télam. 

    Tras la conversión en junio de 2024,a través del decreto presidencial de Javier Milei, la agencia fue reconvertida en una sociedad anónima bajo el nombre de APESAU. Cuyo rol se limita exclusivamente a realizar publicidad y propaganda oficial. 

    Durante muchísimos años, Télam cumplió una función clave en la producción de información con enfoque federal, y fue la única agencia del país con corresponsalias en todas las provincias. El trágico desenlace llegó cuando dieron de baja el portal, vallaron sus sedes y restringieron el ingreso de los trabajadores. 

    Télam es considerada archivo histórico nacional: cubrió todos los escenarios políticos y sociales de la argentina desde 1945 hasta 2023. Desde el bombardeo a Plaza de Mayo en el ‘55, el mundial del ‘86 con Maradona levantando la copa, Isabel Perón en el balcón de la Rosada saludando el 1ro de mayo, pasando por el estallido del 2001, Menem junto a Bush, y Messi levantando la tercera. 

    Los números relatan su importancia. Hasta su cierre, la agencia contó con 803 medios suscriptos a sus cableras, 38.000 registros audiovisuales y tres millones de documentos periodísticos. Además, cada mes producía 12.844 cables; 6.030 fotos; 761 boletines; 72 infografías; 152 audios y 402 videos. Los medios de comunicación descargaron de su servicio 395.000 cables y usaron cerca de 24.996 fotos, por mes.

    La planta de trabajadores de Télam estaba compuesta por unos 760 empleados, dispuestos en 27 corresponsalías permanentes en todo el país. Desde su transformación, 150 trabajadores fueron transferidos a Radio y Televisión Argentina (RTA). Este proceso de vaciamiento se da en el medio de una fuerte resistencia: durante 2024 los trabajadores acamparon durante 130 días en las afueras de la sede central en CABA. Lo hicieron con la convicción de recuperar a Télam como una única empresa, al considerar que el rol periodístico y publicitario forma parte de una misma unidad conceptual para garantizar la soberanía informativa y una comunicación federal y plural.

    Revisemos su historia 

    Desde su cargo como Secretario de Trabajo y Previsión social, el General Perón impulsó la creación de Telam con una motivación más bien soberana: garantizar la capacidad de los argentinos de contar su propia realidad. Sin embargo, hubo también otras razones, para las cuales es preciso retroceder unos años y revisar nuestra historia. 

    Algunos años atrás, en 1943, sucedió lo que se conocería como ‘Revolución del 43’, con Pedro Ramirez a la cabeza de la presidencia de facto. Ese año, fue creada la Subsecretaría de Informaciones y Prensa, y también se firmó el decreto 18.407 con el cual se reglamentó la actividad periodística.

    Para ese momento, en la Argentina operaban solamente dos agencias informativas, ambas estadounidenses: Associated Press (AP) y United Press International (UPI). Estas agencias, mantenían la hegemonía del dominio informativo consolidado hacia fines de la segunda guerra mundial. 

    Con el advenimiento del fin de la guerra, promovieron una creencia basada en un principio estratégico de internacionalización que cuestionaba la idea de territorios protegidos. ¿Qué significa esto? Bueno, con una fachada de libertad de expresión, defendían la idea de que el acceso a la información debía ser libre en todo el mundo, sin embargo, escondian fuertes intereses ligados a la ejecución de operaciones de inteligencia, muy en auge en ese contexto global tan convulsionado.

    Consciente de que Estados Unidos se consolidaba como una potencia dominante en un mundo cada vez más unipolar, en 1944 Ramirez decidió suspender el servicio de noticias de las agencias estadounidenses y creó una propia: la Agencia Nacional de Información (ANDI), a quien le otorgó el monopolio de la información radial. Sin embargo, con poco éxito, al mes dejó de funcionar y tanto AP como UPI volverían a operar en el país. 

    El conflicto en torno al control de la información en el país era evidente. En esa línea, es que surgió la necesidad de impulsar una agencia nacional, que lejos del control y la censura, respondiera a objetivos más amplios para la nación. Con claridad, Perón afirmaba por entonces que el tráfico de información del duopolio extranjero estaba íntimamente vinculado a las operaciones de inteligencia. Su intención con la creación de TELAM fue romper esa hegemonía. 

    En principio TELAM fue propiedad mixta entre capitales privados y estatales. En lecturas posteriores, su fundación se vio vinculada a impulsar la -todavía incipiente- candidatura presidencial de Perón, la cual, vale recordar, no contaba precisamente con simpatías en EEUU. 

    Conocida en Estados Unidos como doctrina del “free flow”, el principio estratégico de internacionalización, impulsaba la libre circulación de las noticias sin ningún tipo de control estatal, amparándose, claro, en la bandera de la libertad de expresión. En realidad, esta doctrina fue una ofensiva diplomática y propagandística de EEUU durante la Segunda Guerra y le confirió muchas victorias en materia de poder blando.

    El vallado del archivo nacional

    Ahora bien… ¿De qué hablamos cuando hablamos de soberanía comunicacional? Bueno, se trata de la capacidad de una Nación, en este caso, de controlar el curso de su información: cómo se produce y cómo se distribuye. A su vez, implica la posibilidad de gestionar su propio conocimiento y pensamiento para tomar sus propias decisiones. Además, es parte del derecho que nos confiere la Constitución Nacional de poder acceder a la información, algo que el Estado tiene la obligación de proteger.

    Sin embargo, frente a los constantes avatares contra la libertad de expresión y de prensa en nuestra nación, hoy la Argentina se encuentra indefensa en esta materia, como en tantas otras. Desde la reglamentación de la Ley De Servicios De Comunicación Audiovisual hasta la fecha, se avanzó sobre los derechos de los medios autogestivos. En 2015, hubo olas de despidos en Télam, y desde entonces, la situación de los trabajadores de prensa no ha dejado de empeorar: han perdido alrededor de un 40% de poder adquisitivo y casi todos necesitan más de un trabajo para no caer por debajo de la línea de pobreza. 

    En ese marco, el cierre de Télam dejó sin cobertura muchísimos sectores del país. Un ejemplo claro se evidenció en la diferencia de alcance y repercusión mediática entre la inundación de Bahía Blanca y la de Corrientes. Mientras se profundiza la virtual balcanización de la Argentina, es menester contar con herramientas que nos permitan conocer qué sucede en nuestro territorio, con nuestras propias palabras y desde nuestro propio conocimiento.

    Así lo advertía Arturo Jauretche: 

    “Nuestros gobernantes y nuestros intelectuales han vivido y continúan viviendo con los ojos puestos en Europa… Y sucedió que mientras estimulabamos la inmigración de las personas, íbamos organizando la emigración de nuestras ideas… Se europeizaron así nuestras inteligencias, hasta el punto de que hoy todo lo vemos, en nuestra casa, del color del cristal con que miran ellos la suya… Esa sobresaturación de europeismo que afecta nuestra cabeza puede conducirnos a cualquier parte menos a la solución de nuestros problemas o a la satisfacción de nuestras necesidades que son locales, exclusivas, únicas… Si los extranjeros piensan por nosotros, ¿Qué necesidad tenemos de sustituirlos en esa tarea? Así es como los extranjeros han arreglado a su gusto nuestra vida jurídica, social, cultural y económica.”

    “Sí existiera Télam”, es la frase que desde hace un año resuena en las redacciones y en los medios. Con ésta se imprime en el pueblo la falta de la Agencia de noticias. Una ausencia que se hace notar en todo el territorio nacional, y que es hoy una deuda para todos y todas las argentinas, que más pronto que tarde, se deberá saldar.

    A continuación, compartimos algunas de las fotos más conocidas del Archivo Télam:
    Maradona levanta la Copa del Mundo en México 86. Jorge Sánchez.
    Durante la guerra. Roman von Eckstein
    Celebración del 1° de mayo en el balcón de Casa Rosada, María Estela Martínez de Perón y Casildo Herrera. 1975
    Agosti, Videla y Masera, integrantes de la Junta Militar
    Militantes marchan a Plaza de Mayo en el acto de la CGT por el Día del Trabajador. 1982.
    Manifestantes del gremio SMATA (Sindicato de Mecánicos y afines del Transporte Automotor) en el acto de la CGT por el Día del Trabajador. 1982.
    Fotografia de Jorge Sánchez, Telam
    1982. Jorge Sánchez
    Un manifestante arroja piedras durante las protestas del 19 y 20 de diciembre de 2001.
    Represión a las Madres de Plaza de Mayo. Fernando Gens / Telam
    Represión a las Madres de Plaza de Mayo. 2001. Fernando Gens
    Festejo del gol de Ángel Di María contra Francia. Qatar 2022. Maximiliano Luna