Autor: Lucas Villavicencio

  • Exaltación de la Cruz: Vivir con las fumigaciones a cuestas

    Exaltación de la Cruz: Vivir con las fumigaciones a cuestas

    En Exaltación de la Cruz existe una zona donde se registra un promedio de 46 casos de cáncer en 30 manzanas . Muchos saben las causas, pero los responsables acostumbran a callar: Desde hace 3 años duermen varias causas penales por fumigaciones que se realizaron sobre diversas escuelas del Partido, y que hasta ahora, no ha tenido avances en su investigación. En el medio, la vida de 29 mil vecinos y vecinas.

    A tan sólo 90 kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, núcleo de los Tribunales y Estamentos judiciales más importantes del país, se encuentra Exaltación de la Cruz, un partido emplazado en el medio rural bonaerense, que se dedica a la explotación agropecuaria como principal fuente productiva.

    De 60 mil hectáreas que se destinan a la producción, 30 mil están dedicadas al cultivo de cereales y oleaginosas, de las cuales el 80% es la soja. Como sucede en la gran mayoría de los municipios bonaerenses, la actividad productiva no se condice con la calidad de vida de las comunidades: En el 2019, se realizó una encuesta en 280 hogares, de los cuales en 1 de cada 3, se presentaba un problema de salud en uno o más de sus miembros.

    Desde allí, hace tres años que pasea por diferentes fiscalías, una causa penal por una fumigación que se realizó en el año 2019 en la Escuela Primaria N°5 – Manuel Belgrano, ubicada en Parada La Lata y que todavía no ha tenido la instrucción pertinente para iniciar la investigación.

    Como si esto fuera poco, la escuela volvió a tener reiterados hechos de fumigaciones en sus inmediaciones, afectando seriamente la salud de alumnos y alumnas, docentes, directivos y vecinos de la comunidad. Además se han reiterado fumigaciones en diferentes localidades como Los Cardales, Capilla del Señor, Parada Robles, Etchegoyen, Parada La Lata.

    Hace un mes se volvió a repetir una nueva fumigación: Tuvieron que suspender las clases para evitar la intoxicación de la comunidad educativa. “Sabemos que desde el Municipio hay gente que dijo que habían exagerado y realmente no sé cómo tienen el tupé de siquiera opinar cuando no están haciendo nada para que esas pulverizaciones cesen”, sostuvo Anabel Pomar, vecina e integrante de Exaltación Salud a Desde La Raíz.

    A pesar de las normas, en Exaltación todo sigue igual

    Actualmente en Exaltación de la Cruz rige un amparo presentado por vecinos y vecinas, hartos de que su calidad de vida se deteriore día a día producto de las prácticas agrícolas. Allí, en 2019, la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Campana actuó y ratificó la medida presentada debido a que no estaban dadas las condiciones para vivir en un territorio sano.

    Es por eso que ordenó prohibir las fumigaciones, de manera terrestre, a 1000 metros de  todas las viviendas, escuelas, cursos de agua y algunas zonas de protección, y también se decidió prohibir las fumigaciones aéreas en todo el Municipio.

    Sin embargo el control se quedó en una simple acta: “Lo que estamos viendo es que hay productores que desconocen esa medida cautelar o le hacen caso omiso, como se registran en los videos que subimos”, explicó Pomar.

    Y agregó: “Realmente no se tendría que necesitar de una medida que especifique que no necesitas tirar veneno a los niños ni a las niñas. Pero si bien ellos lo necesitan, tampoco lo cumplen”.

    Asimismo, como sucede en otras comunas de la provincia de Buenos Aires, la comunidad exaltacrucense se organizó bajo el sello de Exaltación Salud para realizar un estudio de impacto ambiental de agua y suelo que les permita tener una precisión sobre la contaminación que se encuentran sufriendo debido a la exposición de las fumigaciones. Los mismos fueron realizados en los laboratorios de la Universidad Nacional de La Plata, con resultados catastróficos. 

    Allí se detectaron 6 agrotóxicos en el agua de red y de pozo; 14 en los suelos, entre los que se destacan la presencia de los químicos 2,4D (El cual afecta al sistema neurológico del ser humano), Glifosato (cancerígeno y perjudicial para el genoma humano), Atrazina (perjudicial para el sistema nervioso) y Cipermetrina (Agente endócrino), entre otros. Una de las muestras fue obtenida del suelo de la vereda de la Escuela Primaria N° 5.

    A su vez se realizó un cuestionario denominado “encuesta de desesperación”, el cual dio cuenta de las consecuencias que genera el modelo productivo en la salud de la gente. De 280 familias, en uno de cada tres hogares, había un problema de salud en uno o más de sus miembros. Como si esto fuera poco, se detectaron 46 casos de cáncer en un radio de 30 manzanas, una cifra promedio que al día de hoy aumentó a 50. 

    “Esta fue una encuesta que realizaron dos vecinas del lugar cansadas de enterarse que la gente se enfermaba y moría de cáncer. Fueron casa por casa, y fue presentado a la Municipalidad. Pero no pasó nada” contó Anabel Pomar. Mientras tanto, la vida continúa como si no pasara nada.

    Despertando a la justicia

    En los últimos meses el poder judicial acaparó la discusión pública en torno a su funcionamiento: Según una encuesta realizada por Proyección Consultores, el 78% de los y las ciudadanas consultadas evaluaron que el desempeño de la justicia es malo/muy malo. 

    En Exaltación no sólo consideran que su desempeño es muy malo sino que también es ineficiente. A la causa por la fumigación en la escuela Manuel Belgrano, se suma otro episodio, en Parada La Lata.

    Allí, una avioneta fumigó sobre la Escuela primaria 4 y la Secundaria técnica n° 1. Ese día, el fiscal  Juan Manuel Esperante de la Unidad Fiscal Descentralizada del Partido, no le quiso tomar la denuncia a Tania Medina, una de las madres de los niños y niñas que fueron afectados por las pulverizaciones. A esta, se sumaron otras denuncias penales por fumigaciones irregulares, sin tener algún avance concreto, por lo que el fiscal Esperante fue denunciado por mal desempeño de funcionario público. Todo siguió como si nada.

    La causa fue sorteada y recayó sobre el Departamento Judicial de Zárate-Campana, UFI nro. 1,a cargo del fiscal Jorge Gutiérrez, quien también durmió el procedimiento y fue denunciado por la misma irregularidad que Esperante. 

    Es por eso que el expediente fue a parar a manos de los fiscales Alejandro Irigoyen y José Luis Castaño, de la misma UFI, quienes hasta el momento no han logrado avances significativos en la investigación.

    “Queremos que entiendan estos fiscales, que esos delitos no son contra esa persona sola, sino que son delitos contra toda la sociedad, contra toda la comunidad, porque lo que están afectando es la salud colectiva del suelo, del agua”, explicó Pomar.

    Debido a esta situación, desde Exaltación Salud iniciaron una campaña de firmas para exigir que el Departamento Judicial de Zárate-Campana, UFI nro. 1, tomen cartas en el asunto y se pueda determinar, de una vez por todas, los culpables y sentar precedentes penales para evitar futuros ilícitos.

    Mediante la campaña se juntaron cerca de mil firmas de organizaciones y personas de todo el país, las cuales fueron anexadas a un petitorio que fue entregado en mano a los Fiscales, esperando que la causa llegue a buen puerto. 

    Aunque las causas no tuvieron avances significativos en la justicia, con el paso del tiempo, muchos vecinos y vecinas tomaron conciencia sobre lo que implican estas prácticas agrícolas para su salud. Exaltación Salud ya cumplirá 10 años desde su creación, y muchos integrantes destacan que su irrupción dentro de la comunidad, fue para bien.

    “La mayoría de la gente ya es consciente de lo que esto implica. En los pueblos como estos nos conocemos todos y todas, y acá si hay algo que se sabe es la cantidad de chiquitos y chiquitas que salen a buscar plata para pagar su tratamiento oncológicos o de leucemia. Ya hay bastante gente movilizada y esto va a seguir creciendo” concluyó Pomar.

  • Agroquímicos: Otro Municipio bonaerense detectó la presencia en suelo y agua

    Agroquímicos: Otro Municipio bonaerense detectó la presencia en suelo y agua

    La Convocatoria Ambiental de General Belgrano presentó el primer informe de impacto ambiental del distrito, en donde se recabaron muestras de suelo y agua que arrojaron la presencia de diferentes agroquímicos.

    El día viernes, la Convocatoria Ambiental de General Belgrano dio a conocer el primer informe de impacto ambiental del distrito, en el cual se recabaron muestras de suelo y agua que arrojaron la presencia de diferentes agroquímicos, tanto pesticidas como herbicidas, que atentan contra la salud de la comuna.

    En un trabajo coordinado desde hace un año, desde la Convocatoria se realizó un muestreo general en distintos puntos del partido, en coordinación con el INTA de Balcarce, y con certificación de una escribana pública, para demostrar ” procesos de movilización de plaguicidas en el ambiente por fuera de los sitios de aplicación”.

    “Desde la Convocatoria venimos peleando por el tema de las distancias y la reglamentación de las multas, que pueda entrar en funcionamiento, porque actualmente hay una ordenanza aprobada pero que todavía no se encuentra en vigencia” sostuvo Maximiliano Fourcade, integrante de la Convocatoria.

    Y agregó: “El Municipio siempre nos vio como un grupo de gente que les quiere complicar la vida, cuando nosotros siempre hemos sido lo más abierto posible. Nunca han querido colaborar con nosotros, ni se han abierto a poder armar cosas en conjunto. Muy pocas veces nos han dado un espacio, muchas veces porque se han visto obligados”.

    Plaguicidas detectados en el suelo y agua Belgranense

    Justamente desde la Organización plantearon, en primera medida, articular con la gestión de Osvaldo Mario Dinápoli para la realización del estudio, que pueda servir como un diagnóstico de la situación actual para atender problemáticas relacionas con la salud pública. “La carta que les enviamos nunca fue respondida. En base a eso comenzamos analizar las formas que podíamos tener de juntar fondos para llevar a cabo el estudio”, comentó Fourcade.

    De esta manera los vecinos y vecinas de General Belgrano se organizaron a través de rifas, colectas, y el aporte de una organización de Alemania que les permitió llegar a solventar los 120 mil pesos que costó la realización del estudio.

    Los agroquímicos detectados afectan a la salud

    A lo largo de un año, la comunidad organizada en la Convocatoria Ambiental, se dedicó a recabar la toma de 13 muestras de diferentes matrices ambientales (agua superficial, agua subterránea, suelo, sedimento y aire), las cuales fueron extraídas de sitios que no tienen relación alguna con la producción agropecuaria de la zona, destacando lugares como jardines de infantes, plazas públicas, balnearios públicos y escuelas.

    Los resultados fueron determinantes: En los muestreos se detectaron una variedad de 34 moléculas de plaguicidas en el total, en el cual 31 moléculas estuvieron presentes en muestras de agua, 12 en muestras de suelo/sedimento, y 6 en muestras de material vegetal.

    Una de las muestras recavadas en la Escuela de Mariano Moreno

    “Las muestras de agua representan la matriz ambiental en la que se detectó una mayor variedad de las moléculas de plaguicidas. La mayor parte de las moléculas detectadas corresponden a herbicidas, siguiendo en menor medida insecticidas y fungicidas”, indica el informe difundido por la Convocatoria Ambiental de General Belgrano.

    En ese sentido, los agroquímicos que se detectaron en mayor medida, fueron el glifosato y su principal producto de degradación, el metabolito AMPA, aunque también se registró la presencia de Atrazina (69%) (agua y suelo/sedimento), Epoxiconazol (54%) (agua, suelo/sedimento y aire), Glifosato (54%) (agua, suelo/sedimento y aire), AMPA (54%) (agua, suelo/sedimento y aire) y Pirimicab (54%) (agua y suelo/sedimento), Atz-OH (46%) (agua y suelo/sedimento), y Acetoclor (46%) (agua y suelo/sedimento).

    Estos químicos al exponerse al contacto o relación con el ser humano pueden ser causantes de graves daños en el sistema nervioso, por lo que se anunció con gravedad la presencia de estos elementos en lugares que son de uso común para toda la comunidad de General Belgrano.

    Una realidad que afecta a toda la Provincia

    Desde la Convocatoria aclararon que “los límites de exposición representan cantidades debajo de las cuales es posible estar expuestos a determinada sustancia sin sufrir efectos adversos”, sin embargo advirtieron que existen “inconvenientes con los límites críticos de exposición”.

    “No existen límites definidos para evitar la exposición y toxicidad crónica a largo plazo, es decir la que produce enfermedades que se desarrollan con el tiempo luego de que el organismo fue expuesto una o repetidas veces al plaguicida. Numerosos plaguicidas son capaces de generar efectos nocivos a la salud a muy bajas dosis. Puede decirse que no hay dosis mínima debajo de la cual haya seguridad de no desarrollar una enfermedad cuando se está expuesto a estos agroquimicos”, indicaron en el informe.

    Esta es una de las tantas realidades que están aquejando a los distritos bonaerenses de la Provincia, que luego de casi 30 años de implementación del paquete tecnológico y el corrimiento de actividades económicas primarias (principalmente el reemplazo de la ganadería por el cultivo de soja y maíz), está comenzando a presentar consecuencias para la salud de sus comunas.

    Además, en conjunto con la comunidad de Baradero, General Belgrano se transformó en uno de los primeros Partidos en generar su propio estudio de impacto ambiental, una iniciativa que en todos los lugares fueron motivadas y movilizadas por la comunidad en su conjunto.

  • Es hora de rever la ley provincial de agroquímicos

    Es hora de rever la ley provincial de agroquímicos

    Actualmente, la ley provincial Nº 10699 que regula el uso y la aplicación de agroquímicos contiene algunos puntos que se encuentran desactualizados. Mientras tanto, en los últimos 34 años la situación en el interior de la Provincia atenta contra la salud de millones de bonaerenses.

    Articulo publicado en CodigoBAIRES

    La ley provincial 10699 contiene un carácter de regulación en el uso, aplicación y receta de los agroquímicos para la producción que es “bastante abarcativo” según precisiones de diferentes ingenieros agrónomos. Y aunque tiene algunos artículos que se encuentran bien planteados, el paso de estos 34 años y la expansión del modelo del agronegocio, hacen que la situación actual sea un contexto de urgencia para rediscutir sus reglamentaciones.

    En principio hay que destacar que la provincia de Buenos Aires tiene un régimen de exportación de granos muy importante para la matriz productiva del país: Es la tercera provincia exportadora de granos, por detrás de Santa Fé y Córdoba.

    Asimismo, según el censo agropecuario del INDEC realizado en el 2018, el 27% de la superficie de la Provincia se encuentra abocado a la siembra de todo tipo de granos y oleaginosas, entre las que se destacan la Soja, el Maíz y el Trigo, y de los cuales más del 90% de los cultivos se ven expuestos al uso de químicos para el control de plagas, malezas y hongos.

    Datos relevados del Censo Agropecuario 2018 del INDEC

    Además hay que tener en cuenta que el modelo de producción de granos en el territorio bonaerense ha ido avanzando en territorios donde antes primaba otro tipo de producción económica, como lo es la ganadería, sobre todo en la zona centro y sur de la Provincia.

    Actualmente, el contexto socio económico del país invita al desarrollo de las actividades económicas primarias, teniendo en cuenta que el ingreso de divisas es la mayor necesidad que tiene el Gobierno, y que el agronegocio, es la vía más fácil para obtenerlo.

    Si a eso le sumamos que el 24 de febrero de este año, tropas Rusas irrumpían en territorio ucraniano lo que daría inicio a la guerra entre los países balcánicos, que afectaría entre otras cosas, al mercado mundial de alimentos, se presenta para el país una oportunidad única de posicionarse en el mercado global de granos. ¿Pero a costa de quién?.

    En los últimos meses, diferentes asambleas locales de los distintos partidos del interior bonaerense han alzado su voz en un carácter de hartazgo, advirtiendo que la exposición al uso de agroquímicos se ha incrementado y “que no se aguanta más”.

    El caso más emblemático de los últimos meses se dio en la ciudad de Baradero, que casualmente es una de las ciudades de Buenos Aires que no cuenta con una reglamentación local para la aplicación de agroquímicos, en donde se observó la presencia de glifosato en la orina de 8 chicos, chicas y docentes de la Escuela Rural Nº 8.

    “Hemos vivido situaciones donde han fumigado mientras los chicos están en el recreo. Yo ya hice varias denuncias, pero no pasó nada, nada les importa, es como si nosotros fuéramos los loquitos anti veneno y la verdad que da bronca porque está a la vista la situación”, describió a este portal la docente e integrante de la Red Federal de Docentes por la Vida, Paola Kruger.

    ¿Qué pasa con la ley actual?

    La ley provincial Nº 10699 faculta al ministerio de Desarrollo Agrario a regular “la elaboración, formulación, fraccionamiento, distribución, transporte, almacenamiento, comercialización o entrega gratuita, exhibición, aplicación y locación de aplicación” de los diferentes agroquímicos, en articulación con otras carteras, como el ministerio de Salud.

    Esta fue una ley reglamentada en el año 1988, previo a la llegada e instalación del paquete tecnológico (en 1994), que intensificó el uso prolongado de pesticidas: Según la ONG Naturaleza de Derechos, en 1996 se comenzó a utilizar 4 lt de herbicida por hectárea, mientras que en 2018 se utilizaron 13 lts por hectárea, teniendo un aumento de más del 300% en dos décadas.

    En el artículo 38 del decreto reglamentario de la ley, se establece que las empresas aplicaderas “deberán operar a una distancia no menor de 2000 metros de centros poblados, no pudiendo sobrevolarlos aun después de haber agotado su carga”. Sin embargo, es una mera formalidad.

    “Los municipios como el Estado en su gran mayoría no cumplen porque no tiene suficiente capacidad de poder de policía, no tiene un suficiente volumen de personas que puedan reglamentar ese uso”, sostuvo la ingeniera agrónoma Carmela Di Leo, quien además comentó que muchas veces el Colegio de Ingenieros Agrónomos oficia de ayuda para el Estado Provincial, pero “no se da abasto” con la situación.

    Aquí hay que tener en cuenta un dato central: Las ordenanzas municipales pueden contrarrestar la reglamentación provincial, y establecer un límite de aplicación mucho mayor o menor, según las condiciones del ecosistema local. Por ejemplo, el municipio de Tres Lomas estableció una zona de exclusión para la aplicación aérea de 1500 mts, mientras que en zona terrestre, existe una limitación de 300 mts al rededor del ejido urbano de la localidad.

    Actualmente existe una ley de envases vacíos en la Provincia que no se respeta, lo que hace que se arrojen residuos químicos por cualquier lugar.
    Actualmente existe una ley de envases vacíos en la Provincia que no se respeta, lo que hace que se arrojen residuos químicos por cualquier lugar.

    Sin embargo, muchas veces se corre de lado a los profesionales encargados de la materia, para la sanción y aplicación de los químicos. Como cuenta Di Leo, en muchos lugares de la provincia, son las cámaras de aplicadores y productores de insumos químicos las que delimitan su uso, llegando a permitir la aplicación de un herbicida sin receta agronómica ni matrícula vigente.

    “Estamos hablando de empresas grandes que se dedican a la aplicación de agroquímicos que no contemplan. Las personas que están capacitadas y formadas para el trabajo en la producción agropecuaria, no están al frente de esto”, sostuvo Di Leo.

    A esto se suma la idiosincrasia de las localidades, en las cuales conviven en armonía el poder municipal con los productores de granos, la Sociedad Rural o los pooles de siembra, que hace que sea una discusión prohibida la reglamentación de la actividad.

    Es urgente incluir en la ley una perspectiva de salud pública

    Todos los integrantes de las asambleas de vecinos denuncian un mismo modus operandi: Con el correr de los años, crecen las consultas con los profesionales de la salud que tratan enfermedades en el sistema nervioso. No es casualidad: En la receta de los agroquímicos se describe como efecto adverso que la constante exposición produce daños irreversibles a la salud.

    “Lo que si vemos, y personalmente me da la sensación, que están falleciendo personas de edad por debajo de los 60 años, de manera que me llama la atención. Hay una situación sanitaria que merece ser estudiada”, denunció el presidente de la Alianza Clima, Vida y Salud de Lobos, Marcelo Vasaro, quien hace 3 meses informó que detectaron 17 tipos de agroquímicos en el agua de lluvia de la ciudad de Lobos.

    Hasta ahora, desde el ministerio de Salud no existe un programa que vaya en esta línea y esté apuntado de lleno a involucrarse en la atención primaria en el interior de la Provincia, y por el contrario, queda a merced de los distritos locales. Un caso testigo es lo que sucede en Pergamino.

    Actualmente hay una ordenanza que se encuentra cajoneada, que insta al municipio a realizar un registro de tumores en el partido, mediante la articulación con el HIGA San José de Pergamino, y que no se pone en funcionamiento “por temor a que se conozca la realidad”.

    La abogada Sabrina Ortiz, integrante del colectivo Paren de Fumigar Pergamino, comentó que existe un barrio en la Ciudad que tiene “50 casos de cáncer alrededor de 8 manzanas”. “Este tipo de relevamiento lo ha hecho una docente que es querellante en la causa federal inicial que es la primera que se dio en Pergamino, donde ella y todos sus integrantes, los cuatro integrantes de la familia tenían cáncer”, mencionó la Abogada.

    En esa línea, Carmela Di Leo insistió en que el debate se tiene que dar, no priorizando un interés sobre otro, sino propiciando una articulación de todos los sectores que involucran el tratamiento de los agroquímicos.

    “En los distintos actores de la aplicación, si están linderos a las ciudades, interviene el actor humano. ¿Y quién es responsable del humano?, un médico y el sistema de salud pública que puede detectar lo que le pasa a una persona en relación a los agroquímicos”, argumentó la Ingeniera agrónoma.

    Si al análisis sumamos que el modelo del agronegocio está en expansión, es imprescindible fomentar un nuevo debate sobre una ley provincial de agroquímicos, que primero obligue a los municipios a establecer sus propias ordenanzas de aplicación, pero que además incluya una perspectiva de salud pública.

    Es ideal que la salud sea abordada desde la prevención, y no desde la atención en su segundo y tercer nivel de complejidad, porque en la gran mayoría de los casos, llega tarde. Y mientras tanto la gente, en el interior bonaerense, está acortando su nivel de vida.

     

  • Leche concentrada: Ganancia para algunos, hambre para otros

    Leche concentrada: Ganancia para algunos, hambre para otros

    El mercado lácteo en Argentina actualmente se encuentra monopolizado: el 80% de la leche producida en nuestro país es manejada por dos grupos empresarios. Mientras tanto, en el municipio de Marcos Paz intentan acercar y abaratar los costos empleando a diferentes actores de la economía familiar y pequeñas Pymes para que la leche valga menos de 100$.

      “Qué cosa che, cómo puede ser que un sachet de leche valga más de 150 pesos”, exclama una vecina frente a la heladera de los lácteos.

    “ Aprovechá ahora, porque el proveedor ya me dijo que la semana que viene aumenta”, le contesta María, una de las dueñas del almacén, que todos los lunes repone los productos de la heladera.

    La situación es un hastío, para la vecina que a diario compra en el almacén, y para la dueña, que ya no sabe qué contestar a las reiteradas quejas de sus consumidores. En el medio, un dato que estremece: Según el INDEC, durante el mes de mayo se registró una inflación del 5.1%. Sin embargo, con la lupa puesta en los productos lácteos, el aumento se eleva al 5.8% con respecto al mes anterior, y que sumado al índice de inflación durante los primeros 5 meses del año, acumula un 30.9%.

    En la cadena productiva de la leche hay varios factores que están siendo afectados por una situación extraordinaria: El incremento de los granos (el principal alimento de las vacas), fruto de la guerra entre Ucrania y Rusia, en una zona que se la conoce como “productora mundial de alimentos”, es una de las causas que se termina trasladando al producto final en la góndola. Si a eso también le sumamos el incremento en los productos para la producción agrícola y la suba en las naftas que se utiliza para el traslado y comercialización del producto, también afectadas por la guerra, tendremos un cóctel explosivo. 

    Ahora bien, ¿cómo puede ser que, el  sachet de leche que se produce en el país, se termine pagando a costo dólar, en el almacén de María?; ¿se debe únicamente a la geopolítica?; ¿Por qué si hay tantas marcas del mismo producto, no hay gran diferencia de precios entre ellas?. 

    En el mercado local, vamos a encontrar las respuestas. Según un informe realizado por el periodista Leandro Renou, durante el año 2021, la empresa Mastellone, a través de su marca La Serenísima, concentró cerca del 90% de las ventas lácteas en el mercado, es decir, 9 de cada 10 litros de leche en la Argentina corresponden al gigante empresarial.

    Pero eso no es todo, ya que en el último año, Mastellone representó el 67% de las ventas del mercado lácteo, seguido con un 13% por la empresa Adecoagro, que compró a SanCor, y sus marcas alternativas; Las Tres Niñas y Angelita

    Asimismo, la cadena de comercialización de los alimentos, tiene su capítulo aparte: 20 empresas son las que manejan el mercado de alimentos en nuestro país, según un informe elaborado por el Centro de Economía Política (CEPA), de las cuales seis grandes de cadenas de supermercados e hipermercados son los que abastecen, tanto a los minoristas como a los consumidores.

    Carrefour (Francia); Cencosud (Chile) que poseen Disco, Jumbo y Vea; Coto (Argentina); Walmart (Argentina), que incluye la cadena Chango Más; La Anónima (Argentina); y Día (España), son los que día a día, se hacen de la ganancia en la distribución de la Argentina.

    Un Municipio, una fábrica de leche y la voluntad de combatir la inflación 

    Luego de que el dueño de La Anónima, Federico Braun, admitiera en el Foro de AEA que para combatir la inflación “remarcan los precios todos los días”, se desató una ola de críticas que pusieron sobre la mesa una realidad que padece el conjunto de la sociedad argentina. 

    Mientras las bromas sobre la mesa de todos y todas las argentinas seguían haciendo eco, a casi dos horas del Sheraton de Retiro donde se desarrollaba el Foro de AEA, el municipio de Marcos Paz encaraba el sexto mes de producción ininterrumpida de la leche “Marcos Paz”, ofrecida a la venta a tan sólo 59 pesos el litro.

    El intendente de esa localidad, Ricardo Curuchet, decidió realizar una alianza estratégica con la marca de lácteos Cecilú, para ofrecer un producto a la venta que permita bajar de manera contundente los precios en las góndolas.

    “Arrancamos en noviembre con dos o tres supermercados puntuales del centro de la ciudad, distribuyendo 200 litros día por medio”, dijo Fernando Olliataguerre a Desde la raíz, responsable de Cecilú, una marca que ya tiene 42 años de funcionamiento en el distrito y que cuenta actualmente, con 7 empleados en su planta de producción. “Hoy tenemos 47 locales, entre supermercados, despensas, almacenes, y estamos en los 15 mil litros semanales” agregó.

    La decisión forma parte de una serie de medidas impulsada por el municipio de Marcos Paz que apunta a cortar la cadena de intermediación, y abrir el mercado interno para otros actores que provienen de la agricultura familiar o pequeñas Pymes, no sólo para ofrecer un producto a un precio justo, sino que además mantenga su calidad.

     

    Al respecto, Olliataguerre considera que es muy difícil competir por más que ofrezcas un producto de calidad, porque los monopolios quieren pisarte la cabeza y sacarte del mercado. 

    “Paradójicamente, en zonas donde la necesidad es mayor, algunas marcas como La Serenísima, llegan a un valor más alto de lo que la podes encontrar en La Plata o Marcos Paz”, dijo el responsable de Cecilú. Y agregó que es porque “no entran los camiones. Entonces no pueden facturar, y se toma la decisión de tercerizar la distribución del producto”. Allí comienza a el famoso pasamanos, donde hasta llegar a un barrio más carenciado, la leche termina valiendo 170 pesos, en el lugar donde más necesitan tener un precio accesible.

    Una salida de corto plazo

    En contraposición, para la fabricación de la leche Marcos Paz se emplean a diferentes tamberos de la zona a los que se le paga la producción de leche al contado (por lo general las usinas productoras lo hacen a 90 días), y se le abona alrededor de 47$ el litro obteniendo una ganancia justa. Esto se puede hacer, en parte porque hay una disposición del Estado, y porque hay un desarrollo de las economías locales que apunta al fortalecimiento del sector. 

    Es así que, Cecilú implementó una planta de ultrapasteurización hace dos años, que hoy le permite ofrecerse como una variante más en el mercado, y que también podría ser, una salida interesante para replicar la experiencia en otras cuencas lácteas del país.

    Esta herramienta de producción que sirve para elaborar una leche de media vida, vale entre 250 y 300 mil dólares, algo que implica “un costo que resulta accesible para el Estado”, dijo Ollliataguerre.

    Si tenemos en cuenta lo que significa hoy la cantidad de lácteas que hay en el país y las fuentes de trabajo que se brindan para un producto tan primordial como es la leche, es una opción acertada para el desarrollo de las industrias y pymes locales.

  • Detectaron 17 tipos de agroquímicos en el agua de lluvia de Lobos

    Detectaron 17 tipos de agroquímicos en el agua de lluvia de Lobos

    El INTA informó que se detectaron 17 moléculas de agroquímicos en el agua de lluvia de la ciudad bonaerense de Lobos. El presidente de la Alianza Clima, Vida y Salud, Marcelo Vasaro, sostuvo que la situación es preocupante.

    El viernes por la tarde, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), informó que se detectaron 17 moléculas de diferentes agroquímicos en el agua de lluvia de la ciudad bonaerense de Lobos. Las muestras fueron recabadas por diferentes organizaciones políticas y de la sociedad civil, que participan en el estudio.

    Al respecto, el presidente de la Alianza Clima, Vida y Salud de Lobos, Marcelo Vasaro, indicó que estos datos no hacen más que confirmar, científicamente, que el efecto “deriva” existe y que hay una situación de salud pública en la localidad, que merece ser atendida.

    “Aquello que siempre nos dijeron de que ‘no teníamos que preocuparnos porque los productos que se usaban en el campo quedaban en el campo’, no es así. Hoy (los agroquímicos) están en la planta urbana de cualquier ciudad de las provincias donde la producción agropecuaria se practique” explicó Vasaro.

    Hay que tener en cuenta que, desde diciembre de 2021, diferentes organizaciones civiles, sociales y políticas se nuclearon bajo el sello de Aporte Por el Ambiente de Lobos (APAL), desde donde vienen impulsando diferentes estudios socioambientales de la zona para recabar datos científicos.

    En este caso, ya habían realizado dos muestreos previos, donde lograron confirmar la existencia de diferentes tipos de agroquímicos tanto en el agua de red, como en los pozos de agua comunes, lagunas aledañas, sedimentos, suelo y materia vegetal.

    El dato más alarmante es que se detectó, en el pozo de agua de la red pública, una presencia importante del químico 24D, que se utiliza en el ámbito del agronegocio como herbicida para combatir las malezas en los monocultivos de soja. Este químico, fue el que entre otras cosas, utilizó Estados Unidos en la guerra con Vietnam, para la quema de los campos de cultivo de arroz, algo que fue denominado como “crimen de lesa humanidad” por las consecuencias que causó en las comunidades vietnamitas.

    “En el segundo muestreo no obtuvimos los mismos niveles de presencia en los agroquímicos debido a que no pudimos muestrear el pozo de agua de la red pública donde fue hallado el alto nivel de 24D, ya que el Municipio nos imposibilitó la habilitación para volver a tomar las muestras” detalló Vasaro.

    Cabe destacar que el intendente de la localidad de Lobos, Jorge Etcheverry, es ingeniero agrónomo y además fue presidente de la Sociedad Rural de Lobos, una zona que desde la llegada del paquete tecnológico en la década de los 90, destinó el 50% de su producción agrícola a la cosecha de soja.

    Entre las moléculas detectadas en el agua de lluvia, se encuentran los herbicidas Acetoclor, Atrazina, Imazetapir, que en la exposición a grandes dósis, producen serios deterioros en el sistema nervioso del ser humano. Además se encontraron moléculas de Carbaril, Pirimicarb y Acilalanina, entre otras.

    Los agroquímicos son una cuestión de salud pública

    Vasaro comentó que, desde APAL, comenzaron a reunirse luego de que el Colegio de Ingenieros Agrónomos haya presentado dos proyectos de ordenanza, para establecer un límite geográfico para la aplicación de agroquímicos y una “transición del Municipio hacia la agroecología”.

    “El Concejo Deliberante tomó una iniciativa de convocar a las organizaciones o a los vecinos de Lobos que le interesara este tema, para generar unas reuniones de consulta. Lo que allí propusimos desde las organizaciones fue suspender, de alguna manera y por un tiempo, el tratamiento de las ordenanzas y avanzar en los estudios y monitoreo para tener datos concretos sobre la situación y no legislar sobre supuestos” explicó el presidente de la Alianza Clima, Vida y Salud de Lobos.

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    A partir de allí, el Concejo suspendió la aprobación del paquete de leyes, aunque tampoco se mostró plausible a atender la demanda de la sociedad civil. Es por eso que, mediante diferentes mecanismos de autogestión, pudieron reunir los fondos necesarios para pagar los estudios de impacto ambiental orientado en la presencia de agroquímicos.

    En ese sentido, no existe actualmente, una intervención por parte del sistema de salud público, que permita comenzar a recabar información sobre el impacto que tiene la presencia de los químicos en la salud de los y las lobenses.

    “Lo que si vemos, y personalmente me da la sensación, que están falleciendo personas de edad por debajo de los 60 años, de manera que me llama la atención. Hay una situación sanitaria que merece ser estudiada” comentó Vasaro al respecto.

    Y sentenció: “Ni hablar en los casos de hipotiroidismo que, son muchísimos los casos que se han producido en los últimos años”.