5 de junio de 2026

Papa noel ¿se va a morir?

La radicación de una planta de combustibles sintéticos a la vera del Río Uruguay, reabre una nueva discusión ambiental.

18 de mayo de 2026
Escribe Redacción Desde La Raíz

La radicación de una planta de combustibles sintéticos en Paysandú, Uruguay, frente a la ciudad Argentina de Colón reabre una discusión que parecía saldada respecto a los efluentes industriales que contaminan el río Uruguay.

El antecedente al que nos referimos es el conflicto entre Argentina y Uruguay (2003-2010) por la instalación de dos plantas de pasta de celulosa de la empresa finlandesa Botnia (hoy UPM), en Fray Bentos (URU), frente a la ciudad argentina de Gualeguaychú, en Entre Ríos, conocida mediáticamente por los cortes de puentes realizados por vecinos y ese jingle tan conocido que sentencia “Papa Noel se va a morir cuando cruce por el río Uruguay” entonado por niños frente a la TV Argentina.

Ahora es la firma HIF Global (Highly Innovative Fuels Global) de capitales chilenos con participación yankee, alemana y japonesa, quien prevé situar una refinería de combustibles sintéticos en el departamento de Paysandú, frente a la ciudad de Colón, Entre Ríos, sobre la costa del Río Uruguay. La preocupación de los vecinos uruguayos y entrerrianos yace en la contaminación y probabilidad de generación de enfermedades por la emisión de gases tóxicos y efluentes industriales, además hay quienes declaran que la empresa construira también un depósito ilegal de cenizas, todo frente a una de las ciudades más turísticas del litoral.

La firma planea producir 876.000 toneladas al año de e-metanol y reciclar una cantidad de CO2 equivalente a las emisiones anuales de casi 200.000 vehículos, y tiene por objetivo la generación de energía verde, siguiendo la agenda de la gobernanza global que exige a los países la generación de energías renovables compatibles con el cuidado del ambiente.

Sin embargo, los denunciantes declaran que en el proceso habría generación de material particulado de 10 y 2,5 micrones (PM10 y PM2,5), dióxido de azufre (SO₂) y óxidos de nitrógeno (NOx) en la combustión de biomasa, y liberación de aminas y compuestos derivados (algunos potencialmente corrosivos o cancerígenos) en el proceso de captura del CO2.

A su vez, la firma no ha presentado estudios realizados sobre la dispersión de los contaminantes de aire para establecer el impacto en las poblaciones cercanas frente a accidentes y los vientos dominantes indican que tienen dirección noreste-suroeste, arrastrando las emisiones gaseosas directamente hacia la ciudad de Colón.

A esto se le suma la construcción del depósito de cenizas a menos de 5.000 metros de la toma de agua de la ciudad de Colón, que no cumple con la legislación uruguaya, sumando la posibilidad de contaminación por las 120 toneladas por día de cenizas generadas en el proceso de quema de biomasa, las cuales pueden contener contaminantes prioritarios como cromo, plomo o arsénico.

Las autoridades nacionales y provinciales pusieron en marcha un pedido de reubicación de la planta y si bien aún no está decidida, lo más probable es que sea trasladada a otra zona del mismo departamento, según medios uruguayos.