Según un informe del Banco Central de la República Argentina, la morosidad en las familias argentinas se incrementó notablemente en menos de un año, y las deudas ya no sólo están contraídas para con los bancos, sino que también se suman los préstamos otorgados por las billeteras virtuales.
Actualmente una familia promedio destina 33% de sus ingresos a pagar deudas, que tienen como objetivo “el desempeño mensual de las asistencias destinadas al consumo”, según explicó el BCRA.
En esa línea, la deuda de las familias con billeteras virtuales creció en noviembre 1,4% real mensual, con un stock de $12,7 billones. El nivel de noviembre se ubica 140% por encima de marzo de 2024 y 20,5% por encima del máximo previo de febrero de 2018, ambos en términos reales.
En el caso del financiamiento a empresas, la situación fue más moderada. El ratio de irregularidad del sector corporativo aumentó 0,2 puntos porcentuales y se ubicó en 2,5%, con una variación asociada a compañías vinculadas al comercio y a la producción primaria.
Asimismo existe una situación crítica con las “deudas” contraídas, ya que las entidades financieras están informando que comienza a generarse un caudal de dinero “incobrable”: De $12,6 billones prestados, $2,7 billones ya son incobrables; mientras que en casas de electrodomésticos, la morosidad llega al 70%. Gracias a esto, se explica en parte, el incremento exorbitante de las tasas de interés de las tarjetas de crédito.
Presentan proyecto para “desendeudarse”
Los bloques de diputados opositores Unión por la Patria, Encuentro Federal y Defendamos Córdoba presentaron una iniciativa para el desendeudamiento de los hogares. El proyecto apunta a que el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES otorgue créditos en “condiciones normales de mercado”, a una tasa 30% menor a la de los bancos privados.
El texto propone una “línea de crédito directa de la ANSES para jubilados, trabajadores, monotributistas y otros beneficiarios de planes sociales”, cuyo objetivo es cancelar deudas con tarjetas de crédito y otros operadores no financieros, pero en condiciones menos desfavorables.
Con esta iniciativa, los legisladores buscan cancelar las deudas de las familias argentinas, que -según el proyecto- fueron producto de la situación social y económica actual, caracterizada por “ingresos bajos” y “gastos fijos altos”.
