Jugueterías Argentina ante un record de importaciones y bajo consumo
La Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) advirtió que el sector atraviesa uno de los momentos más críticos de las últimas décadas. Las dificultades residen en un combo que incluye caída del consumo, derrumbe demográfico, sobreoferta de juguetes importados y una coyuntura económica que impacta en la producción nacional, así como también a comerciantes minoristas.
Mediante un comunicado, la asociación -que nuclea a más de 180 fabricantes de juegos y artículos de Argentina- declaró que la combinación de estos factores está llevando a la industria a niveles extremos de capacidad ociosa y compromete la continuidad de comercios y fábricas.
Las ventas no repuntan frente a toneladas de juguetes importados
En el plano comercial, el consumo no repunta y el sector enfrenta una avalancha de importaciones: compras puerta a puerta de juguetes fabricados en el exterior. Entre enero y octubre ingresaron 17,5 millones de kilos de juguetes, un 94% más que el año pasado. Si se incluyen juegos de mesa, artículos de aire libre y artículos de fiesta, el volumen total asciende a 28,4 millones de kilos.
Al mismo tiempo creció de manera inédita el número de importadores, que pasaron de 199 a 530 en un año. El presidente de la CAIJ, Dr. Matías Furió, advirtió que estos números representan “una avalancha sin precedentes”, que, en conjunto con el consumo interno desplomado, tiene un impacto casi letal.
Sin embargo, la caída del consumo interno no se da únicamente por la compra de artículos importados, sino por una pérdida de poder adquisitivo. Esto se evidencia a partir de que el 85% de las transacciones en las jugueterías se realizan con tarjeta de crédito, reflejando la necesidad de financiamiento en el contexto actual.

Según expresa el comunicado de la CAIJ, el 95% del volumen importado proviene de China. Esta es la concentración más alta de los últimos 20 años, enfatizó Furió. “Con estos niveles, 2025 se perfila como el año de mayor ingreso de productos en dos décadas, incluso por encima del pico de 2018, pero con una diferencia crítica: el consumo está cayendo”, declaró la CAIJ.
Los números hablan de miles de toneladas anuales de juguetes chinos que ingresan al país. Si observamos qué tipo de productos están ingresando, encontramos que el 52% corresponde a productos de menos de USD 3 FOB por kilo, es decir artículos de muy bajo costo, muchos de ellos subvaluados o declarados por debajo de su valor real.
El organismo también exigió que se preste atención a la proliferación de juguetes inseguros que se ofrecen en plataformas virtuales. Por ejemplo, juguetes en los cuales Brasil o Estados Unidos han detectado presencia de metales pesados y sustancias prohibidas.
6 de cada 10 máquinas de la industria del juguete están paradas
Así, con ventas estancadas, stock acumulado y precios deprimidos por la sobreoferta, muchas fábricas están operando con capacidad ociosa “La industria tiene 6 de cada 10 máquinas paradas sin producir”, afirmó el presidente de la CAIJ, Dr. Matías Furió.. “La industria tiene 6 de cada 10 máquinas paradas sin producir”, afirmó el presidente de la CAIJ.
En medio de la compleja la situación, muchos comercios deciden cerrar sus puertas, como es el caso de la juguetería Lilián, de Trelew, que después de más de 50 años de trayectoria declaró pasar días sin una sola venta, igual que otras jugueterías históricas como Rossier en Escobar o Halago’s en Quilmes.

El presidente de la Cámara, Dr. Furió, advirtió que, de no revertirse la tendencia, no solo el número de jugueterías podría reducirse significativamente, sino también la cantidad de fábricas e importadores: “Las empresas enfrentaron resultados negativos en el Día del Niño y, ante la sobreoferta actual, están rematando la mercadería para recuperar liquidez. Esto profundiza aún más la distorsión del mercado: se generan precios por debajo de lo sostenible y se pone en riesgo la continuidad de empresas de todos los tamaños”.
En defensa de la industria y del empleo que generan las PyMEs del sector, la Camara exigió al gobierno condiciones equitativas de competencia con las importaciones y más controles en las fronteras. Asimismo, demandó mayor fiscalización sobre los juguetes en venta, cuidando las normativas de seguridad requeridas para cada artículo.“En este contexto, invitamos a las familias a elegir un juguete argentino en jugueterías o supermercados, porque estarán eligiendo un producto seguro, de calidad, con trazabilidad, accesible y hecho por PyMEs que generan trabajo en todo el país”, comentó Furió.
