Estados Unidos va en busca de nuestro uranio

Hace unos días, el prestigioso portal de noticias The Wall Street Journal informó que, dentro de la negociación que mantiene activa Estados Unidos con Argentina, se encuentra el interés directo de los yanquis por mantener una suerte de “prioridad” en el acceso y comercio del Uranio.

Luego del acuerdo de asistencia financiera pactado entre Javier Milei y Donald Trump,el diario publicó un artículo en el que afirma que el ministro de Economía, Luis Caputo, y el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, mantienen negociaciones para limitar el acceso de China a los recursos naturales de nuestro país. Además, según fuentes de este medio, también debatieron ampliar el acceso de Estados Unidos a las reservas de uranio argentinas.

Según especifica el artículo, titulado “Estados Unidos intenta abrir una brecha entre la Argentina y China”,  el objetivo de los yanquis es “reducir el poder de influencia de China en América Latina, alentando a los gobiernos de la región a cerrar acuerdos con empresas estadounidenses en sectores estratégicos como las telecomunicaciones, la energía y la infraestructura”.

En ese escenario, el medio sostuvo que en la medida que China quede desplazada de los proyectos argentinos, Estados Unidos obtendría una ventaja estratégica. El WSJ insistió asegurando que fuentes cercanas al Tesoro estadounidense “le dijeron a altos funcionarios en la Argentina que quieren ver a las empresas estadounidenses como una fuente principal de la industria de telecomunicaciones e Internet de Argentina en lugar de empresas vinculadas a China”.

De acuerdo con un informe de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), la Argentina posee reservas estimadas en 33.780 toneladas de uranio, con un costo de producción de u$s 130 por kilogramo. 

Actualmente los 3 puntos de explotación más importantes que posee la Argentina se encuentran en la provincia del Chubut, Mendoza y Río Negro. Teniendo en cuenta los últimos resultados de las elecciones, que sirven como un espaldarazo político de presentación, los funcionarios norteamericanos avanzarían con formalizar las “inversiones” de las empresas yanquis.

Sin embargo, tal como advirtió el diario yankee, la Constitución argentina puede ser un pequeño freno. Dado que la misma le otorga a las provincias la propiedad de los recursos minerales, cualquier compromiso directo del gobierno nacional con la administración del gobierno de Trump podría limitarse, de no contar con el consentimiento y la aprovación de los gobernadores. 

Respecto al uranio, lo cierto es que la entrega del mineral está relacionada con la privatización de Nucleoeléctrica Argentina Sociedad Anónima (NA-SA) y la reactivación de los proyectos de extracción directa de uranio para exportación. Dentro de este entramado, aparece el nombre de Damián Carlos Barreto, la persona que une la constitución de una UTE para la exploración de uranio, con el Grupo Pérez Companc, IRSA, y Gennia, la empresa que pretende ser la proveedora de energía renovable para el mega data center de IA anunciado estas últimas semanas, horas después de conocido el rescate norteamericano.