Marcha Garrahan. Foto Antonio Becerra

“Otro miembro del clan Menem maneja dinero del hospital Garrahan”

El jueves pasado, a las 7 am, comenzó un nuevo paro en el Hospital de Garrahan, que se mantuvo durante 24 horas. Dentro del intenso conflicto salarial que enfrentan médicos, residentes y trabajadores del hospital, esta vez exigieron la inmediata aplicación de la Ley de Emergencia Pediátrica recientemente aprobada, como un primer paso para frenar el vaciamiento del hospital de atención infanto-juvenil más importante del país. 

La “Ley Garrahan”, ley que declara la emergencia en la salud pediátrica, fue aprobada con 62 votos positivos en el Senado de la Nación el 22 de agosto, pintando de verde el tablero de votación. Esta aprobación fue celebrada como un triunfo para todo el entramado que defiende el hospital. Sin embargo, no apagaron sus alarmas, no sólo porque la lucha salarial y presupuestaria continuaría sino porque bien sabían los trabajadores, los pacientes y sus familias, que la nueva Ley podría ser vetada por el presidente Javier Milei, promesa que hace tiempo viene haciendo para toda ley que “atente contra equilibrio fiscal”. 

La nueva norma obliga al Poder Ejecutivo a inyectar fondos para financiar al Hospital Garrahan, tanto para la recomposición salarial inmediata para el personal médico y de salud, así como para la adquisición y compra de insumos crítico y básicos mediante mecanismos excepcionales, para garantizar la velocidad en la provisión de los materiales. Pero su aplicación está lejos de ocurrir. 

“Necesitamos su aplicación ya, no podemos esperar más. Los salarios se siguen destruyendo, mientras el hospital continúa vaciándose. Todas las semanas renuncian trabajadores de distintos tramos y turnos”, afirmó Alejandro Lipcovich, secretario general de la Junta Interna de ATE.

Además, durante el paro el trabajador del hospital agregó que el hospital tiene vastos recursos propios, más allá de la ley que implica fondos del tesoro nacional. “Estos fondos, que manejan discrecionalmente las autoridades nombradas por Milei, deberían destinarlos a recomponer al menos parcialmente los salarios del personal”. 

En esta línea, detalló que los números de los llamados “recursos genuinos”, que representan el ítem salarial derivado de la facturación a prepagas y obras sociales, están congelados en $200.000 desde hace más de un año. “Sin embargo, los funcionarios se jactan de haber incrementado la recaudación. ¿Dónde está la diferencia? Ajustados por inflación desde la asunción de Milei deberían ser de no menos de $540.000”, denunció Lipcovich. 

El Consejo de Administración del hospital Garrahan fue designado en 2024 por Javier Milei. Uno de sus integrantes, es el consejero Jorge Menehem, primo de Carlos Saúl y pariente de “Lule” y Martín Menem. Menehem ocupó un lugar en los altos cargos del hospital con el menemismo y también estuvo al frente durante muchos años de la Fundación Garrahan. Desde julio, asumió nuevamente el cargo de consejero con un cobro de más de 6 millones de pesos, tal como aseguran los trabajadores de ATE Garrahan. 

Mientras cientos de profesionales están trabajando con salarios debajo de la línea de pobreza, con guardias, sobrecargo y un colapso institucional, los dirigentes gremiales señalan a las cúpulas del hospital por falta de transparencia y respuestas ante los reclamos. “Es un tema muy serio ver la completa opacidad del manejo presupuestario de este gobierno, enchastrado por escándalos de corrupción especialmente en salud. Jorge Menehem, hace décadas es la cabeza de la Fundación Garrahan, un instrumento de recaudación enorme”, señalaron en el comunicado emitido luego del paro del jueves 28.

Por su parte,  Gerardo Oroz, secretario adjunto de ATE, resaltó que lamentablemente esperan que Milei vete la ley y que, en ese caso, se profundizará la huelga, reconociendo el enorme apoyo popular que tuvo el reclamo que se convirtió en ley. “Nos preparamos para rodear al Congreso de la Nación con una multitud en defensa de la salud y la educación públicas”, aseguró, en unión con el sector educativo, que también recibió en agosto la aprobación de ley de fondos universitarios.